Los primeros indignados de San Telmo, cuatro años después

Acampada del 15M en el Parque de San Telmo. (@acampadalaspalmas)

Iván Suárez

Las Palmas de Gran Canaria —

Apenas llegaban a la decena. Sentados en las escaleras que dan acceso a la Estación de Guaguas del parque de San Telmo de Las Palmas de Gran Canaria, dialogaban y compartían inquietudes y frustraciones. Eran las 03.00 del 17 de mayo de 2011 y muchos de ellos se habían conocido tan sólo tres horas antes en ese mismo lugar, elegido como punto de encuentro de una convocatoria que se había cocinado en las redes sociales al calor de lo que estaba sucediendo en la Puerta del Sol de Madrid. Los nombres de usuario de Twitter habían servido de carta de presentación.

Sobre esa hora llegaron a la céntrica plaza capitalina varias patrullas de la Policía Nacional y de ellas se bajaron unos ocho agentes. “Eran más que nosotros. Nos pidieron la documentación y nos dijeron que estaban desalojando la Puerta del Sol y otras plazas. En ese momento ya percibí que estábamos ante algo importante”, recuerda Iván Llamazares.

El posteriormente denominado movimiento del 15M había germinado a partir de las multitudinarias manifestaciones celebradas en toda España para reclamar “una democracia real” y de la acampada espontánea de Sol de esa misma noche, desalojada por las fuerzas de seguridad.

Cuatro años después de este estallido ciudadano, los primeros indignados de San Telmo recuerdan con nostalgia y orgullo lo vivido durante esos días y realzan que el espíritu de esta marea se ha ramificado y ha encontrado diversas manifestaciones en la sociedad y la política isleñas, aunque quizás no con la rapidez y la contundencia que anhelaban en las asambleas en la plaza. Canarias Ahora ha hablado con cuatro de ellos.

Fernando Letang

Fernando Letang pasó la madrugada del 16 de mayo de 2011 en vela, enganchado a Twitter, viendo cómo se iban preparando acampadas en diversos puntos del país y “se iba tejiendo una improvisada red de comunicación”. Al amanecer tomó la iniciativa. No encontraba nada en Gran Canaria y decidió crear un grupo en Facebook. “La cadena corrió un poco lenta, porque el asunto de las acampadas no era todavía mediático, pero esa misma noche nos reunimos los primeros en San Telmo”, rememora.

El joven indignado tenía en ese momento 26 años y había dejado su trabajo como diseñador gráfico en Fuerteventura para terminar el proyecto de fin de carrera en Gran Canaria. Reconoce que antes del 15M “no era muy activista” y que, si bien es verdad que acudía a alguna manifestación, “nunca” se le hubiera ocurrido participar en una organización. “Después de estar allí vi lo necesario que es apoyar, con el apoyo de mucha gente se puede sacar adelante un gran trabajo”, asevera.

A Letang, que ahora reside en Fuerteventura y trabaja en una imprenta, le gusta hablar del 15M como “un ambiente” que despertó el interés por la situación política de un sector de la población que hasta ese momento había permanecido adormecido. “Provocó un toque de atención en los políticos, que se sentían más vigilados, que los medios de comunicación tuvieran más interés o menos pudor en investigar la corrupción política, ya que se percibía un interés general por estar informados de lo que se cocía en esas esferas”, puntualiza.

Aunque ideológicamente se define como socialista, de centro izquierda, en 2011 apoyó a Izquierda Unida porque “en España los ejes políticos están tan desdibujados que para votar medidas socialistas no se puede votar al partido socialista”, Para los comicios del 24 de mayo, “seguramente” respaldará a Podemos. “Estoy seguro de que mucha gente cree que (el 15M y Podemos) tienen un discurso muy parecido, reivindican la transparencia, la honradez, la igualdad, la equidad… Pero mucha otra gente percibía el 15M como algo totalmente ajeno a la política de partidos, como una reivindicación de la sociedad civil, de la capacidad de la gente para organizarse”.

Iván Llamazares

Es una de las caras más reconocidas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) en la isla de Gran Canaria. Iván Llamazares lleva años asesorando a familias afectadas por los desahucios, batallando con los bancos. Y también estuvo la noche del 16 de mayo en el Parque de San Telmo. Fue a acompañar a una amiga “para no dejarla sola”. Entonces tenía 39 años y estaba de baja laboral. “Eran estudiantes la mayoría, me sorprendió que no había gente parada. ¿Dónde estaban?”, se pregunta.

Llamazares recuerda que incluso el PP vio con buenos ojos a los indignados durante los primeros días, “culpaba de todo al gobierno socialista”. Sin embargo, a la semana ya se había descolgado. Cuenta también que por el parque de San Telmo pasaron algunos rostros conocidos de la política canaria, como Nardy Barrios o Lorenzo Olarte. Este último fue a llevarles comida y quedó apuntado en la lista. Era simplemente Lorenzo.

Para este activista, el 15M logró convertir el hastío en organización: “Fue un catalizador, un síntoma, desarrolló raíces con muchas ramas y salieron muchos colectivos, muchas mareas”. Considera que el cambio ha sido importante pero lento, que el espíritu del 15M no ha terminado de caminar como hubieran querido, pero que sí ha propiciado que la sociedad sea mucho más participativa.

Como uno de los hitos destacados menciona la sentencia del Juzgado de Instrucción 8 de Las Palmas de Gran Canaria que absolvió a Rafael Casanova de un delito de atentado contra la autoridad durante el desalojo de la acampada de San Telmo el 4 de julio. “Cualquiera que conozca a Rafael sabe que es un pacifista. Estaba protegiendo los archivos informáticos que teníamos guardados. Ese día acabamos con ocho partes de lesiones”, señala.

Llamazares, que al igual que Letang apoyó a IU en las elecciones de 2011, considera que la coalición Las Palmas de Gran Canaria Puede es la que, ahora mismo, mejor representa la corriente del 15M. “Celebró unas primarias en las que votaron 1.200 personas un domingo, es un proyecto transparente, participativo, que mira a las personas”, señala el miembro de la PAH, que se muestra desencantado con Podemos en la isla de Gran Canaria.

“No hay ningún rostro que saliera del 15M, hay un partido, Canarias por la Izquierda, que se ha apropiado de Podemos. Yo fui a cinco o seis asambleas y salí espantado”, subraya Llamazares, quien, no obstante, reconoce como logro de la formación morada la ruptura del bipartidismo. “Entre Noemí (por Noemí Santana, candidata presidencial de Podemos en Canarias) y alguien de CC, Podemos es un mal menor, pero hay mucho trabajo por delante”, añade. Su voto para el Parlamento no está decidido y para el Cabildo apoyará a Nueva Canarias, “pero no por Nueva Canarias, sino por Antonio Morales”.

Sandra Angulo

La riojana Sandra Angulo, de 28 años, estudiaba Ciencias del Mar en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria cuando surgió el 15M. No acudió a la manifestación convocada por Democracia Real Ya, pero cuando ella y una amiga suya la vieron por internet decidieron presentarse en San Telmo esa misma noche, “Para nosotras supuso un cambio bestial de vida, nos metimos a saco en el movimiento y estuvimos casi hasta el final”, afirma.

Sin embargo, no vivió el desalojo de la acampada. “Por entonces ya estábamos más relajados y ese fin de semana muchos decidimos irnos tres días a Fuertemúsica. Creo que fue intencionado que deesalojaran ese día, fue muy raro, pero ya sabíamos que iba a pasar”, sostiene Angulo, que ahora se encuentra en paro después de un tiempo trabajando en La Rioja, donde regresó tras terminar la carrera.

“Con la perspectiva de estos cuatro años, siento que aprendí muchísimo, fue una experiencia increíble y enriquecedora, pero también detecté muchos fallos desde dentro”, reconoce la joven, que recuerda que en la plaza había ciudadanos que querían implicarse con el movimiento, pero también “gente que no tenía nada que hacer y que sólo quería pelearse con la Policía”. Angulo matiza, sin embargo, que el sector que abogaba por acciones y manifestaciones más violentas nunca llegó a ejercerlas porque respetaba el sentir mayoritario de las personas que formaban las asambleas.

Esta indignada critica que colectivos como los anarquistas o partidos como Izquierda Unida intentaran “apropiarse” del movimiento y captar a sus miembros. “En algún momento llegué a pensar que era la única con ideales de verdad, pero sigo pensando que al final surgió de lo que surgió y que ha servido para que la población tenga una mayor conciencia sobre la política”, explica.

Entiende el 15M como “un estado de ánimo” que supuso un cambio de mentalidad en la sociedad y, aunque respeta que algunos miembros del movimiento hayan decidido dar el salto a la política, dice que ella nunca lo haría porque el poder “acaba corrompiendo”.

¿Y Podemos? “De Podemos me gusta todo menos Podemos”, responde Angulo, que valora buena parte de sus ideas y la preparación y oratoria de sus líderes, en especial de Pablo Iglesias, pero que ve algo oscuro en la formación y “sus chanchullos”. Aún así medita si votarles a ellos o en nulo, nunca en blanco. En 2011 respaldó “al primero más raro” que vio. Todo para derrocar al bipartidismo.

Domingo Sánchez

Sin empleo y con mucho tiempo libre. Así estaba Domingo Sánchez el 17 de mayo de 2011, fecha en la que decidió pasar la noche en San Telmo “por interés y curiosidad” tras informarse en los medios de comunicación de la corriente que se estaba generando. Tenía entonces 41 años y estuvo prácticamente hasta el desmantelamiento de la acampada. Después se integró en la estructura de barrios y acabó en Stop Desahucios, donde ha realizado “una labor de calle”, asistiendo, “al principio con miedo”, a los lanzamientos de las viviendas para ejercer una resistencia pacífica y evitar que se desahucie a personas sin recursos.

Del 15M recuerda “una ilusión general que se contagiaba”, las asambleas multitudinarias en San Telmo, la solidaridad de la gente que les llevaba comida o distintos materiales para trabajar, las informaciones que ponían a su servicio funcionarios para que el movimiento las hiciera públicas o aquella vez en la que recibieron la fotocopia de una factura que recogía un gasto de 700 euros en una joyería de Tenerife por la compra de “un fular, unos pendientes y un collar a nombre de la Presidencia del Gobierno de Canarias”.

Sánchez considera que sin la irrupción del 15M toda la “catarata de corruptelas” no hubiera salido con “la virulencia” con la que lo ha hecho. “Valió la pena. Sin aquella revolución pacífica, sin el compromiso de miles de ciudadanos, no hubiéramos estado donde estamos. No ha sido el cambio que todos deseábamos en cuanto a rapidez, pero la gente decidió soltarse las amarras, hablar, quejarse, ir contra la casta política”, recuerda Sánchez, que ahora trabaja en una consignataria y presta servicios en cubierta a las plataformas que atracan en el Puerto de La Luz y de Las Palmas.

En la misma línea que sus compañeros de acampada, muestra cierto recelo hacia el discurso de Podemos y ve analogías con el que pronunciaba en 1982 Felipe González. Aún así, aboga por darles una oportunidad en las elecciones del próximo 24 de mayo. “Es cierto que muchas de las propuestas de Podemos partieron del 15M, quizás es la formación que mejor represente ese espíritu, pero en Gran Canaria conozco a muy pocos que hayan participado en el movimiento: Juan Manuel Brito (candidato a la presidencia del Cabildo de Gran Canaria) y Tanausú Zumaquero (en las listas al Parlamento regional)”, concluye.

Sánchez ha anunciado que las asambleas del 15M de barrios y pueblos de Gran Canaria están organizando una “concentración pacífica” en San Telmo para el 23 de mayo, jornada de reflexión.

Etiquetas
stats