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Canarias no da por perdida su temporada de invierno y busca alternativas como atraer 'nómadas digitales'

Llegada de un turista al aeropuerto de Tenerife Sur

Los buenos datos de Canarias contrastan con el incremento de contagios por coronavirus en sus principales mercados emisores de turistas, Alemania y Reino Unido. Ambos países habían declarado a esta comunidad autónoma como zona segura para viajar, lo que llenó de esperanzas a Gobierno, patronal y sindicatos, ya que el PIB de Canarias se ha desplomado por su dependencia de este sector. La Consejería de Turismo, que dirige Yaiza Castilla, aún no dispone de previsiones cerradas, puesto que la evolución de la pandemia en Europa ha obligado a reprogramar. No obstante, pese al batacazo que supone para el mes de noviembre, desde el Ejecutivo insisten en que "aún queda temporada" y confían en que el Archipiélago sea la única región que, si mantiene la actual incidencia de contagios, pueda competir durante el invierno por atraer turismo por su buen clima. No obstante, se marcan otros objetivos, como abrirse al mercado de los nómadas digitales. 

El teletrabajo es para la Consejería de Turismo una oportunidad que no quiere dejar escapar. Para atraer a este segmento de la población, prevé destinar medio millón de euros en diferentes estrategias. No es la primera vez que Castilla resalta el valor de estos viajeros, algo que ya había adelantado en comparecencias en el Parlamento canario este verano. Ahora, anuncia que fomentará la visibilidad de las Islas en acciones enfocadas al teletrabajo europeo y comunidades de teletrabajo compartido (coworking), ya que "son un público objetivo que se caracteriza por ser poco permeable a la publicidad clásica, por lo que requiere de una estrategia de marketing menos intrusiva". 

La Consejería los divide en dos grupos; aquellos que trabajan mientras viajan por el mundo, y quienes como consecuencia de la pandemia han cambiado su modo de trabajo y ahora se plantean continuar con su actividad de forma remota. A ambos se les ofrecerá venir a las Islas trasladando mensajes como el hecho de que el destino ofrece seguridad, un coste de vida más bajo que en muchas ciudades europeas, conectividad aérea, autosuficiencia, así como una oferta alojativa "que se adapta a cualquier circunstancia y precio, espacios de coworking para crear una red de contactos y además acompañado del mejor clima del mundo". 

Una tendencia que se está evidenciando en algunas zonas de España es precisamente la de reconvertir hoteles en lugares para vivir. Para el presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT) en la provincia de Las Palmas, José María Mañaricúa, se podría dar el caso en hoteles urbanos, más pequeños, pero sostiene que no es una iniciativa que vaya perpetuarse en Canarias, donde el turismo representa el 35% del PIB. Para Juan Pablo González, gerente de Ashotel (la patronal tinerfeña), la alternativa de buscar nómadas digitales es una solución que "no puede sustituir a la operativa normal de un hotel". Coincide en que, en el caso de hoteles urbanos que funcionan con reservas directas con personal que viene a trabajar a las ciudades, "es una opción para generar alguna línea de negocio adicional, que desde luego es bienvenida, pero no creo que un hotel se pueda reconvertir al 100% para alojar a personas que se puedan trasladar desde otros lugares de Europa a trabajar". 

Pelear por el invierno "hasta el último minuto"

Solo en noviembre del pasado año llegaron a Canarias 1,2 millones de turistas, la gran mayoría de Reino Unido (367.836) y Alemania (268.328). Después de que hace dos semanas esos países anunciaran la reanudación de los vuelos con las Islas (que apenas contaba con un 20% de sus hoteles abiertos), algunos complejos se animaron a abrir. Sin embargo, "han vuelto a cerrar", lamenta Mañaricua. Considera que la evolución de la segunda ola de la pandemia pone al turismo en una situación muy difícil, pese al esfuerzo del Gobierno canario y de los buenos datos de las Islas. Sí reprocha la falta de corredores seguros, ya que los acuerdos bilaterales entre Reino Unido y España jamás se han publicado. 

El gerente de Ashotel señala que las noticias de noviembre sí que han supuesto un revés, ya que Reino Unido empezó el confinamiento este jueves día 5 y se prolongará un mes. "Noviembre se va a ver afectado, pero la temporada de invierno es más amplia y hay que jugarla hasta el último minuto", remarca. En cuanto a la posible prórroga de los ERTE más allá del 31 de enero, aclara que es una cuestión a valorar pero aún aún no puede opinar al respecto. Lo que sí tiene claro es que la recuperación será lenta y larga. 

El sector turístico también atraviesa un debate importante en cuanto a la fórmula y la zona más idónea donde realizar test de coronavirus a los viajeros. Canarias es la primera comunidad en regular esta cuestión y exige a los visitantes presentar un test negativo en los alojamientos turísticos, que puede ser PCR o de antígenos. El turismo que sí que se ha reactivado en Canarias es el de cruceros. La naviera alemana TUI Cruises ha sido la primera en volver a operar en el Puerto de La Luz y de Las Palmas. Se trata de un turismo más seguro en cuanto a transmisión del virus, pero que no soluciona el problema del cierre hotelero.

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