La lección de la infancia: «Con los libros no necesitas una máquina para viajar al pasado, al futuro o a otras dimensiones»
Un puñado de librerías de barrio diversas junto a la Biblioteca Municipal de Santander y los colegios públics Cisneros y Magallanes se han empeñado en que su barrio sea el “Barrio del Buen Leer”. Ya desde hace cuatro años, con el impulso de las librerías, se está poniendo rostro y voz a las lectoras y lectores de este tradicional barrio de la capital cántabra. Pero en el Día del Libro de 2026 los principales protagonistas han sido los alumnos y alumnas de los CEIP Cisneros y Magallanes. Primero, llenando las calles del barrio de alegría y curiosidad. 350 niños y niñas de Infantil y Primaria han participado en una yincana literaria cuyas pistas se escondían en las librerías Gloobal, La Vorágine, Santoveña y Artapapel y en la sede principal de la Biblioteca Municipal.
Después, inaugurando un “Punto Comunitario de Lectura” en un lugar rescatado por el colegio y la librería La Vorágine denominado “Espacio Libertad”. Allí, con la ayuda de otros estudiantes —en este caso del IES Ricardo Bernardo de la localidad de Solares— se han construido dos librerías de madera para que «se cojan con libertad los libros que se quieren leer y para que se dejen con entusiasmo los que se quieran compartir», explica Carmen Alquegui, miembro de la Asociación Cultural La Vorágine Crítica.
Durante esa inauguración los escolares han dado una lección a las personas adultas presentes compartiendo sus reflexiones sobre por qué «leer es importante».
«Para nosotros y nosotras, leer es tranquilidad. Es como encontrar un lugar donde podemos estar en calma y aislarnos un poco cuando lo necesitamos. Cuando leemos, podemos desconectar del mundo... o viajar a otros sitios sin movernos. Podemos aparecer en cualquier lugar y vivir otras historias. Leer es imaginar. Es dar libertad a lo llevamos dentro y crear cosas nuevas en nuestra mente», leía a la par dos alumnos para compartir las ideas de su grupo de 3º de Primaria. Y añadían: «A veces, cuando estamos confusos, leer nos ayuda a aclarar las ideas. Es como si ordenáramos lo que sentimos por dentro. Incluso nos ayuda a limpiar las emociones y sentirnos mejor».
La 'prescripción' parece poderosa pero no terminaba aquí. Alumnado de 4º de Primaria advertía que leer «estimula y fortalece el cerebro; mejora la escritura; se aprenden nuevas palabras y cosas; ayuda a estar más atentos; se aprenden más historias, y se transmite sentimientos».
Una de las dos constantes en las reflexiones de estos maestros y maestra de entre 7 y 11 años de edad es que leer es divertido y que se puede hacer en cualquier sitio: «en el sofá de mi casa, en mi cama, (…) junto a los árboles que tengo en casa, (…) en nuestro cole, en la biblioteca, en el rincón lector, en clase, en el salón de actos... Tenemos muchos sitios para poder leer», recordaba una alumna y un alumnos de 2º de Primaria del CEIP Cisneros.
Leer, trae beneficios que van mucho más allá del entretenimiento o del conocimiento. Una de las alumnas reconocía: «A mí me gusta mucho leer porque me relaja, me entretiene cuando estoy aburrida y me pone feliz cuando estoy triste. Pero cuando me pongo más feliz es cuando encuentro un libro con algo que me sorprende». Otra, ya sabe dónde tiene un antídoto cuando la cabeza da muchas vueltas: «Cuando leemos, dejamos de pensar en los problemas. El tiempo pasa sin darnos cuenta y todo parece más fácil. Además, leer nos enseña cosas nuevas, nos aporta conocimiento y nos ayuda a entender mejor el mundo».
Las enseñanzas de estos sabios y sabias de la lectura eran escuchadas por viandantes, libreras y algunas de las docentes del colegio. También estaba presente y rezumaba orgullo Irene Donate Corral, la directora del CEIP Cisneros que cerraba así una mañana intensa y «hermosa».
«A mi leer me encanta y para mi leer es estar dentro del libro y también viajar a lugares alucinantes y hacer cosas chulísimas a través de la imaginación», aseguraba un alumno de 3º. Esos viajes con la imaginación se repetían en muchas de las reflexiones lo que «contradice cierto pesimismo que a veces se traslada respecto a la ‘pantallización’ de la sociedad. Estos con un libro hacen de todo», apunta uno de los viandantes que se ha parado a escuchar. Uno de los alumnos parece darle la razón: «(…) cuando abrimos un libro nunca sabemos hasta dónde podemos llegar».
La lectura es un mundo nuevo que descubrir. Si lees un poquito al día te concentras más en tu día a día. Si vas un ratito al día a la biblioteca te relajas y empezarás mejor el día. Es una forma de empatizar con los personajes de la historia.
Las alumnas y alumnos del 5ºA abren así el mundo que nos ofrecen los libros: «La lectura es un mundo nuevo que descubrir. Si lees un poquito al día te concentras más en tu día a día. Si vas un ratito al día a la biblioteca te relajas y empezarás mejor el día. Es una forma de empatizar con los personajes de la historia. Con los libros no necesitas una máquina para viajar al pasado, al futuro o a otras dimensiones».