Consumo alerta de fraudes en plataformas de reserva de alojamientos turísticos y recomienda actuar con rapidez

La Dirección General de Comercio y Consumo del Gobierno de Cantabria ha lanzado una serie de recomendaciones para ayudar a los ciudadanos a prevenir fraudes relacionados con la contratación de alojamientos turísticos por internet, una problemática que ha vuelto a cobrar actualidad tras la investigación abierta por la Comisión Europea a Booking.com por posibles deficiencias en la detección de anuncios fraudulentos, la protección de datos y la transparencia publicitaria.

La actuación de Bruselas pretende determinar si la plataforma dispone de mecanismos adecuados para prevenir anuncios falsos, intentos de suplantación y otras prácticas que pueden perjudicar a sus usuarios, ha explicado el Gobierno en nota de prensa.

Más allá de las conclusiones que pueda arrojar esta investigación, desde la Dirección General de Comercio y Consumo se recuerda la necesidad de extremar las precauciones al realizar reservas a través de canales digitales.

Y es que apunta a que los engaños vinculados al turismo online son “cada vez más sofisticados” y, entre los casos más habituales, figuran la oferta de viviendas inexistentes, la creación de perfiles falsos de establecimientos turísticos o el envío de mensajes que aparentan proceder del alojamiento para solicitar pagos adicionales o datos bancarios.

Detalla que con frecuencia, los delincuentes aprovechan la cercanía del viaje para generar sensación de urgencia y conseguir que la víctima realice una transferencia, facilite información personal o introduzca las credenciales de pago en páginas fraudulentas. Ante este escenario, Consumo aconseja comprobar siempre la identidad del establecimiento y contrastar la información disponible en distintas fuentes.

También recomienda revisar las valoraciones de otros usuarios, desconfiar de ofertas con precios anormalmente bajos y realizar los pagos exclusivamente a través de los sistemas habilitados por la propia aplicación o portal.

Asimismo, incide en la importancia de no acceder a enlaces recibidos por correo electrónico o mensajería que soliciten datos bancarios, rechazar peticiones de pago urgentes una vez formalizada la reserva y conservar toda la documentación relacionada con la contratación, incluidos justificantes, facturas y conversaciones mantenidas con el establecimiento.

Actuar con rapidez

Si existen indicios de fraude, lo más recomendable es no efectuar ningún pago adicional y verificar la situación a través de los canales oficiales del alojamiento o del servicio utilizado para realizar la reserva.

En caso de haber facilitado datos bancarios o detectado operaciones sospechosas, conviene contactar inmediatamente con la entidad financiera para intentar bloquear los cargos y reforzar la seguridad de la cuenta.

Además, se aconseja recopilar todas las pruebas disponibles y presentar una denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La normativa vigente protege a las personas consumidoras cuando el servicio contratado no se corresponde con lo anunciado o el alojamiento ofertado resulta inexistente.

En estos supuestos pueden reclamarse las cantidades abonadas y exigir responsabilidades a los operadores implicados. Del mismo modo, la legislación sobre servicios de pago contempla mecanismos de protección frente a operaciones no autorizadas realizadas por medios electrónicos.

Según destaca el Ejecutivo cántabro, la creciente vigilancia de las instituciones europeas refleja la importancia de reforzar la seguridad en los entornos digitales, si bien la prevención sigue siendo la medida más eficaz para reducir riesgos y evitar convertirse en víctima de este tipo de prácticas.

La información completa y los consejos para un consumo seguro pueden consultarse en la página web de la Dirección General, así como en sus perfiles oficiales de Instagram, Facebook, X (Twitter), LinkedIn y YouTube, donde comparte periódicamente información de interés para consumidores y comerciantes.