La reforma laboral triplicó la contratación indefinida en Cantabria en 2022, el 80% en hostelería

Zona de bares en Santander. Archivo.

Cantabria cerró el año 2022 con un balance total de 56.010 contratos indefinidos, un 184% más o 36.330 más que los 19.680 acumulados en 2021, lo que supone el cuarto menor incremento de todas las comunidades autónomas, solo superior al de la Comunidad de Madrid (139%), País Vasco (148%) y Catalunya (181%), y casi un 48% menos que la media nacional (+232,5%), según un informe de la Secretaría de Empleo de UGT.

El informe del sindicato, elaborado con estadísticas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), señala que, pese a que Cantabria casi triplicó su contratación indefinida por el efecto de la nueva reforma laboral, su tasa de estabilidad contractual o porcentaje de indefinidos sobre el total de la contratación fue de poco más de un 27% (56.010 de un total de 206.771 contratos), el tercero más bajo de España y uno de los tres que cerró el año 2022 por debajo del 30%, junto con el de Navarra (21,8%) y el del País Vasco (24,5%).

De acuerdo con estos datos, de los 36.330 contratos indefinidos más registrados en Cantabria el año pasado, un 34% eran a jornada completa (+12.353), otro 25% a jornada parcial (+8.966) y el 41% restante fijos discontinuos (+14.831). El incremento de la contratación indefinida fue similar en ambos sexos, un 175% en los hombres (+18.222 contratos indefinidos) y un 195% en las mujeres (+18.108).

Para el secretario de Empleo de UGT en Cantabria, Julio Ibáñez, “es indudable que la nueva reforma laboral ha impulsado como nunca la contratación indefinida y el empleo más estable, pero seguimos a la cola de España, como ya estábamos en los años anteriores, por un modelo productivo donde siguen teniendo mucha cabida los contratos eventuales y precarios, muchos de ellos en claro fraude de ley que deberían ser indefinidos”.

A su juicio, pese al cambio normativo, “sigue existiendo una mentalidad empresarial que propicia la búsqueda de resquicios legales para evitar la contratación indefinida”, y ha reiterado que, aunque la tasa de contratos indefinidos aumentó 18 puntos en Cantabria el año pasado, “seguimos 11 por debajo de la media nacional (38,4%) y registramos el segundo menor incremento del país en el sector primario, la industria y la construcción y el cuarto menor en los servicios”.

Así, en el sector primario, se contabilizaron 661 contratos indefinidos más en 2022, un 249% más, el segundo porcentaje más bajo en términos relativos de España, sólo superior al de Canarias (187%); en industria, el 105% de incremento registrado (+2.554 contratos) fue también el segundo más bajo, sólo superior al del País Vasco (85,7%); y lo mismo sucedió con la construcción, con 2.916 contratos indefinidos o 146,7% más que en 2021, sólo por delante de Galicia (+136%).

En el sector servicios, donde se concentró el 77% de toda la contratación regional el año pasado con 160.768 contratos, los 45.205 contratos indefinidos registrados casi triplicaron (+201%) los algo más de 15.000 del año anterior, pero fue el cuarto menor incremento por delante únicamente de la Comunidad de Madrid (+135%), País Vasco (+152%) y Catalunya (+178%), según el informe de UGT.

Más del doble de indefinidos en hostelería que en industria

El sindicato destaca que el sector donde menos aumentó la contratación indefinida el año pasado en Cantabria fue la industria, con una tasa del 13,95% (4.975 de un total de 35.652 contratos), la más baja de la industria española junto con Navarra (13,94%), la más baja de todos los sectores de la región y menos de la mitad de la registrada en los servicios (28,12%) o en actividades como la hostelería (33,5%) o el comercio (31,2%).

“La industria es el sector económico de Cantabria con menos contratación indefinida o más temporal en los últimos nueve años, porque ha sido con notable diferencia el más afectado por la anterior reforma laboral de 2012 que abrió las puertas al empleo y la contratación más eventual y precaria”, ha subrayado Ibáñez, que recuerda que desde 2014 el sector industrial “pasó de ser uno de los de más estabilidad contractual a ser el más temporal con diferencia”.

Al respecto, el informe de UGT señala que más de un 80% de los contratos de trabajo suscritos en el sector industrial el año pasado se distribuyeron entre los 16.093 de la industria agroalimentaria y en otros 13.465 de la siderometalúrgica, “y en ambos sectores se registran tasas de contratación indefinida por debajo incluso del 13% (11,72 y 12,76% respectivamente) y de las más bajas de todas las actividades económicas de la región”.

Así, según Ibáñez, la construcción cuadruplica el porcentaje de contratos indefinidos de la industria con un 59,5%, el sector primario lo triplica con un 43,6% y el sector servicios lo duplica con un 28%.

Según el informe de UGT, a diferencia de lo ocurrido en la industria, en el sector servicios, donde se concentran tres de cada cuatro contratos suscritos en Cantabria, los dos sectores de actividad con más volumen de contratación, la hostelería con más de 46.000 contratos y el comercio con casi 26.000, registraron una tasa de estabilidad contractual superior al 30% y a la propia media regional.

Algo que “no es extraño”, explica Ibáñez, “dado el volumen de contratos en estos sectores que, incluso con la normativa anterior, ya deberían de ser indefinidos y se encontraban en fraude de ley hasta que la nueva reforma laboral ha obligado a regularizarlos”.

UGT considera que, para revertir esta situación y mejorar los indicadores de calidad en la contratación, es “muy necesario” implementar políticas públicas en las que la creación de empleo estable “sea la prioridad y el eje transversal de las mismas”, y defiende que el diálogo social, a través de sus diferentes comisiones sectoriales, “debe ser el foro donde se acuerden las medidas adecuadas para ello”.

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