El Gobierno anuncia “estrictos controles” en la desescalada pero defiende: “España no es un estado policial”
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha señalado este miércoles que “adaptará” los dispositivos policiales para realizar “controles específicos” en la fase de desescalada que contempla progresivos alivios en el confinamiento por la COVID-19. No obstante, ha defendido que, pese a las 800.000 multas contra “insolidarios” que no respetan las restricciones de movilidad, “España no es un Estado policial”.
“Habrá que ser muy estricto cuando hay una política de asimetría”, ha dicho sobre el plan de desescalada por provincias y con varias fases en cada una. “La movilidad y el control interterritorial va a tener un elemento trascendental en términos de garantizar la salud pública”, ha continuado Grande-Marlaska, reacio a hablar de “multas ni de cantidades” al sostener que no hay un “fin recaudatorio”.