“Antes de que avance un atropello de esta naturaleza a lo que somos como país, y que decidan los independentistas cómo se reparte la riqueza de España, –de esa España que ellos quieren romper–, antes que eso, prefiero que hablen los españoles”.
Con estas palabras ha reaccionado Emiliano García-Page al nuevo sistema de financiación autonómica presentado este viernes por la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Un sistema que incrementaría los recursos que recibiría Castilla-La Mancha en 1.248 millones de euros. “Sobre esto deben opinar todos los españoles. Nos estamos jugando el futuro de nuestros hijos y el futuro de nuestros nietos”, ha dicho García-Page y ha añadido que no va a tolerar “más trampas y más engaños”.
“No se puede considerar a este país como una inmensa guardería en la que se le puede imponer un relato, un argumentario y venga a cacarear lo que son trampas unas tras otras”, ha dicho y también ha afirmado que el nuevo modelo es “el mayor ataque a la igualdad que se ha producido en toda democracia”.
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha argumentado posteriormente que la comunidad “seguiría estando infrafinanciada” porque, aunque sumen fondos extra y aumenten los recursos, con los datos planteados la suma total “estará por debajo de la media del conjunto de las comunidades”. “De acuerdo con la metodología explicada por la ministra, la propuesta es claramente regresiva en la medida en que hace efectiva la ordinalidad defendida por Catalunya (...) Significa que aquellas comunidades con mayor capacidad tributaria tienen derecho a disponer de mayor volumen de recursos y, en consecuencia, poder prestar los servicios públicos en mejores condiciones que los demás”, defienden en un comunicado.
La propuesta planteada este domingo supondría “un modelo injusto dirigido a otorgar más financiación de forma permanente a quien más renta per cápita tiene y, por lo tanto, es un modelo regresivo, que en ningún caso va a garantizar el principio de igualdad”. En contraposición, abogan por “aportar a la bolsa común en función de la capacidad y recibir en función de las necesidades”. Esa necesidad “se mide a través de un buen diseño de la población ajustada que tenga en cuenta el coste real” que supone prestar los servicios para que las comunidades los puedan “prestar en condiciones de igualdad y no atendiendo a la capacidad económica del territorio”.
594 € más por cada castellanomanchego, 578 € por cada catalán
La estimación de 1.248 millones de euros extra para Castilla-La Mancha la situaría como la quinta comunidad autónoma que más aumentaría sus ingresos con la nueva propuesta, por detrás de Andalucía (4.846 millones de euros), Catalunya (4.686 millones de euros), Comunitat Valenciana (3.669 millones de euros) y Madrid (2.555 millones de euros).
De esta forma, Castilla-La Mancha sería una de las comunidades que más incrementa porcentualmente sus recursos con el nuevo modelo, casi un 14% más respecto a los recursos que recibiría en 2027 con el modelo vigente, según asegura el Ministerio de Hacienda en nota de prensa. También recibiría 583 € más por cada habitante, frente a los 572 € por cada catalán.
Este cálculo solo muestra el aumento de los recursos de cada comunidad autónoma por habitante entre el total de población cada territorio, según el nuevo modelo del Gobierno. No pondera variables que influyen en el coste de los servicios como la superficie, la dispersión de la población, la estructura demográfica o la insularidad, que se incluyen en los cálculos para determinar las necesidades de cada territorio en el modelo de financiación autonómica.
El Ministerio explica que la mejora de la financiación castellanomanchega se explica porque es “una de las comunidades beneficiadas por los criterios de población ajustada”. En concreto, su población ajustada es un 4% mayor que su población. Es decir, para el modelo de financiación, Castilla-La Mancha tiene 81.000 habitantes más de los que aparecen en su padrón.
Asimismo, “es una de las comunidades que más recursos recibe de la nivelación horizontal, es decir, de la solidaridad interterritorial”, añade el comunicado ministerial.
El Gobierno de España espera que pueda entrar en vigor en 2027
Durante la rueda de prensa de presentación del modelo de financiación, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero ha asegurado que con la nueva financiación se aumentarían los recursos que recibirán los territorios en unos 21.000 millones de euros, gracias al “dinamismo económico”.
Una de las principales novedades de esta propuesta es que se amplía el porcentaje de cesión de algunos impuestos, como el IRPF, que pasa del 50% al 55%, y el IVA (del 50 al 56,5%), lo que supondría una elevación de la financiación de 16.000 millones de euros.
A pesar de esa mayor cesión, que supone una mayor capacidad de recaudación para las comunidades con más ingresos, Montero ha explicado que habrá un mecanismo de “solidaridad interterritorial”. “En la medida en la que la recaudación aumenta por la cesión de más tributos, la solidaridad territorial también aumenta. Este modelo es más solidario que el modelo actual vigente”, ha asegurado.
El Gobierno de España espera que el nuevo modelo de financiación autonómica pueda entrar en vigor en 2027 y ha avanzado que mantendrá próximamente reuniones bilaterales con cada comunidad autónoma para abordar los detalles del sistema antes de aprobarlo en Consejo de Ministros y remitirlo al Congreso.