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La mítica obra del teatro catalán 'La nit de les tribades' vuelve a subir a escena

Ensayo de la obra

Pablo Caruana Húder

Barcelona —
26 de febrero de 2026 22:13 h

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Hace 48 años, una cooperativa de actores y profesionales del teatro que acababa de nacer, el Teatre Lliure, estrenaba una obra de un autor sueco, Per Olov Enquist. Una obra llamada La nit de les tríbades. Es decir, la noche de las lesbianas, dicho poéticamente. Aquel montaje, protagonizado por Anna Lizarán, Muntsa Alcañiz y Quim Lecina se convirtió con los años en el montaje fundador del teatro contemporáneo catalán. En un mito. Ahora, La Perla 29, con Oriol Broggi al frente, vuelve a levantarla.

La obra transcurre durante un ensayo en 1899 en el Teatro Dagmar en Suecia. El dramaturgo August Strindberg está ensayando su obra La más fuerte. Una de las actrices, Siri Von Essen, es la antigua mujer de Strinberg. La otra, Maríe Caroline, mantiene una relación amorosa con Siri. La obra es un verdadero duelo de interpretación en el que salen a flote las miserias de cada personaje, la misoginia de Strindberg, la búsqueda de la identidad de la mujer en una sociedad patriarcal hasta la médula y la fina frontera entre el teatro y la vida.

Broggi es uno de los directores con más trayectoria del teatro catalán. Ha dirigido de Molière a Eduardo de Filippo, desde Shakespeare hasta Wajdi Mouawad, autor este último con el que la compañía tuvo uno de sus grandes éxitos en 2013 con Incendis. En cierto modo Broggi se formó en el propio Teatre Lliure y su compañía, que creó con Carlota Subirós en 2002, nació de ese mismo espíritu. Por eso, no es fortuito que hoy aborde uno de sus montajes más representativos. “Pero admito que no he visto el video del montaje del 78, ni tampoco los dos siguientes que hizo Lluis Pasqual”, desliza Broggi con humildad.

El director confiesa que hasta ya bien metido en ensayos tenía verdadero miedo. Broggi ha decidido configurar un elenco de actores muy jóvenes. “El problema estaba en las cosas que se dicen en el texto, con actores más mayores la cosa habría chirriado”, afirma.

“No estamos en el 78 donde hablar de lesbianismo y tener a dos actrices besándose en escena era claramente retador, la obra necesitaba de una mayor naturalidad. Necesitaba a actores que estuvieran empezando, de una generación muy inferior a la mía, y, por lo tanto, que tuviera una visión de lo que estamos hablando diferente”, argumenta el director sobre el trabajo de Cristina Arensa, Joan Marmaneu, Clara Mir y Jordi Llovet.

Cuando se le pregunta por el secreto de esta obra, Broggi afirma que hay que olvidarse del propio montaje y centrarse en el trabajo actoral por completo. “La obra transcurre en un ensayo donde se mezcla lo ensayado con sus propias vidas. Hablan y hablan y hablan, es un duelo de interpretación maravilloso, cómo discuten, la gestualidad, la forma de entrar en una nueva conversación… Todo tiene que ser espontáneo y fluido”, relata el director que ha decidido mantener a los actores con traje de calle y tan solo añadir pequeños matices, como una levita o un faldón, para poder saltar del actor al personaje.

Anna Lizarán, Muntsa Alcañiz y Josep Ros Ribes, en el montaje original

La nit de les tríbades encaja a la perfección con el teatro defendido por la compañía. “En la Perla siempre decimos que el ensayo es la obra, nada concluye todo está por hacer, es una filosofía que además aprendimos en el Teatre Lliure. Y eso es lo que intentamos en este montaje, estar atentos a que lo importante es lo que está pasando en escena y así poder descubrir las cosas nuevas que aparecen delante de nosotros”, explica sobre esta obra que ha adaptado Joan Yago a partir de la primera traducción al catalán que hizo Jem Cabanes.

Broggi indica que han ido adaptando ciertas frases, intentando acercar este texto escrito hace más de 40 años. “El debate de si Strindberg estaba equivocado o no está ya superado, es evidente que es machista”, zanja. “También hemos superado la sorpresa de que dos mujeres estén juntas, de ahí que hayamos suavizado alguna frase, alguna reacción. Pero hay cierto machismo que tenemos impregnado del que no es tan fácil liberarse. Creo que hoy la obra plantea eso, que no se cambia de un día para el otro, que hay que hablar, escuchar y explicar para que todos tengamos las mismas oportunidades”, asevera.

Teatro dentro del teatro

Para el montaje Oriol Broggi ha decidido salir de su teatro, ese pequeño templo que tiene en la Biblioteca de Catalunya y coger los Ferrocarrils hasta el Teatre de Sarrià, otro pequeño santuario de la historia del teatro catalán. Un teatro a la italiana de comienzos de siglo XX, con platea, anfiteatro, tres pisos en la caja escénica y escenario con escotillones. Una decisión que en primera estancia llama la atención. La obra, que está escrita en los setenta, época del teatro experimental donde la busca de espacios no teatrales estaba de moda, transcurre durante un ensayo. No hay escenografía, es a espacio vacío.

“Cuando el Teatre de Sarrià me invitó a pensar con ellos y vi el espacio enseguida se me ocurrió montar La nit de les tríbades”, explica Oriol Broggi a este periódico. El director tenía en mente el mítico montaje de Fabià Puigserver en la cabeza, pero se acordó de Strindberg y su obra La más fuerte, en un teatro del siglo XIX, intentando luchar desde ahí contra teatro burgués. “Me pareció que ahora que el Teatre de Sarrià está intentando reflotarse, coger nuevos caminos, todo cuadraba”, agrega.

Broggi ha tenido que intervenir el espacio, meter una grada y que el público no ocupe todas las butacas. “Además, dejaremos las primeras butacas vacías, llegarán los actores, dejarán sus abrigos y bolsos ahí, se trata de una obra que transcurre durante un ensayo, el público se ve inmerso en él”, desvela Broggi, que añade que hacerlo en la Biblioteca de Catalunya hubiera tenido menos fuerza porque espacio “está ya muy habituado a esas batallas”.

La Perla vive un momento dulce. A parte de este estreno, la compañía visitará Madrid con su espectáculo A Macbeth song. Broggi ya está inmerso en un nuevo proyecto que estrena en junio, L’Albada, un espectáculo sobre la Guerra Civil, inspirado en el teatro de Mouawad pero escrito por un joven autor, Jaume Viñas. Además, Broggi ya tiene en mente un nuevo reto, nada menos que La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca.

Cuando se le pregunta si no habrá un nuevo montaje de Mouawad, su director fetiche, dice que no, que ha hablado con el director libanés que dentro de poco deja la dirección del Teatro Nacional de la Colline en París, pero que todavía no hay texto nuevo. “Me dijo que si yo quería se venía a nuestro teatro para ser el conserje, que le gusta mucho nuestro espacio (risas). Repondremos a final de año Tots ocells, pero habrá que esperar”, explica Broggi que también confiesa haberle pedido un texto para la compañía. Cuando se le dice que defina en pocas palabras la filosofía de su compañía afirma sin rubor, “la alegría, la alegría del enamoramiento con el teatro y la sociedad”.

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