La comisión de violencia interna reconoce “actitudes inapropiadas” pero descarta acoso laboral a docentes de la cárcel de Dueñas
La Comisión de Estudio de la situación de violencia interna en el trabajo de Castilla y León descarta que los problemas que hay en el CEPA San Jorge de Palencia, ubicado en la cárcel de Dueñas, se puedan catalogar como acoso labora, aunque sí ve un “conflicto organizacional y de intereses”. Así lo ha decidido en un escrito firmado solo dos días después de las entrevistas a los docentes denunciantes y a la coordinadora denunciada.
Los docentes, de baja por ansiedad, denuncian que la coordinadora desde 2025 aplica modos “intimidatorios”, ha entrevistado a sus alumnos del módulo 9 —los presos de régimen cerrado— para fiscalizar su labor docente a sus espaldas, les ha obligado a abrir sus armarios y que se había producido una “marginación profesional” después de que se notificara que una docente sufría “comentarios vejatorios y de carácter sexual” por parte del anterior coordinador, que ya no está en el centro,
El informe no especifica cuáles exactamente, pero aprecia “actitudes inapropiadas” como “la deficiente definición de la organización y funciones”, lo que ha generado “conflictos, desavenencias y desacuerdos”. La comisión también reconoce que las conductas analizadas en el caso “han tenido un impacto moderado en la salud laboral del centro y en el clima organizativo”.
Según su escrito de conclusiones, la comisión ha revisado la documentación aportada y ha entrevistado a las partes implicados, ha analizado el entorno organizativo y funcional para evaluar los riesgos psicosociales relacionados.
Recomendaciones
Ante esta situación, la Comisión pide que se concreten las competencias organizativas, funcionales y laborales del 'docente coordinador' de la unidad educativa de la cárcel y que se establezca un protocolo de comunicación a superiores directos de los docentes.
También se informará de los protocolos de prevención de riesgos vigetes y propondrá que el personal docente realice cursos de formación, sensibilización y refuerzo de los canales de comunicación, además de la elaboración de un estudio psicosocial.
En última instancia, se realizará un seguimiento por parte del equipo directivo del CEPA y de la Dirección Provincial de Educación para ver si las medidas han sido eficaces.