Los sindicatos de Castilla y León reclaman una cartera propia para los mayores y mejoras en las pensiones
UGT y CCOO se han concentrado este 1 de octubre en Valladolid en el Día Internacional de las Personas Mayores con el sentir de que todos son “Maricarmen”, la mujer de 87 años desalojada en Madrid y recordar que hay casos similares en la comunidad, y reclamar una cartera propia de mayores en las administraciones y una mejora de las pensiones, sobre todo las de viudedad.
Con el lema “Por una vejez digna”, Juan Carlos Cardero, secretario de Organización de la Unión de Jubilados y Pensionistas de UGT Castilla y León, y María Soledad García, secretaria general de la Federación de Pensionistas y Jubilados de CCOOCyL, han recordado que en la comunidad hay un 26 por ciento de mayores de 65 años, un colectivo vulnerable con una pensión media de 1.450 euros y por debajo de los 900 en muchas de las de viudedad.
Cardero ha defendido que todos son “Maricarmen” para recordar que también hay casos de desahucio en la comunidad, que “el gobierno autonómico no quiere abordar”, criticar los fondos buitre que están desplazando a los mayores de sus casas y defender un aumento de las pensiones y que se blinden en la Constitución para que no dependan de cada “gobierno de turno”.
García ha reclamado además que dentro de la atención primaria haya más geriatras y gerontólogos, dado que cada vez son más los mayores y la esperanza de vida es cada vez más alta; y que el dinero aportado por el gobierno para mejorar la dependencia permita que no haya dobles copagos en los cuidados: el dinero de la dependencia y el de los usuarios.
Y ha demandado que las residencias sean de calidad en una comunidad en la que el 86 por ciento son privadas o concertadas, que quieren que tengan cuidados profesionales con unas ratios adecuadas y buen servicio.
También ha planteado García ciudades más amigables de los mayores, más adaptadas a las discapacidades, a las personas vulnerables.
Cardero ha incidido en esa cartera independiente de las personas mayores, “porque los que no podemos estar es cada 1 octubre, Día Internacional de las Personas mayores, estar recordando a los políticos de turno lo que tienen que hacer y que los mayores se sientan abandonados”.
En esa línea ha pedido que se agilicen las consultas médicas de los mayores, que no pueden esperar ocho días para conseguir una cita, o “esperar 200 días” para ver al especialista, o si van al banco no sabe qué hacer y sentirse abandonados; y unas residencias más asequibles, o mejores condiciones para los trabajadores de centros de salud y asistenciales.