La Audiencia de Barcelona mantiene en prisión al padre del bebé maltratado, pero deja libre a la madre

La Audiencia de Barcelona ha ratificado la prisión preventiva del padre del bebé de un mes maltratado en la capital catalana al considerar que existen “indicios sólidos” de que vejó y lesionó de forma habitual a su hijo, pero ha dejado libre a la madre de la víctima, encarcelada junto a su pareja el pasado 23 de marzo.

El bebé se encuentra bajo la tutela de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGPPIA) de la Generaltiat, la antigua DGAIA. Los Mossos d'Esquadra detuvieron a ambos progenitores en Barcelona el 18 de marzo, en el marco de una investigación a cargo de la Oficina de Atención al Menor de la policía catalana. Fue el Hospital Vall d'Hebron, donde ingresó el menor debido a sus lesiones, el que dio la alerta de la posible existencia de malos tratos.

Las magistradas diferencian el papel de los dos progenitores. Los indicios contra la madre de haber participado activamente en el maltrato al bebé, resalta el auto, “han mermado significativamente” con el avance de la investigación, lo que permite revocar la prisión provisional. Eso sí, la madre seguirá sin poder ver a su hijo y tiene prohibido salir de España.

Lo contrario ocurre con el padre, que seguirá en la cárcel ante los “indicios sólidos” de que maltrató de forma habitual a su hijo y le provocó lesiones relevantes. “Los delitos son graves y por lo tanto la medida de prisión provisional desde el punto de vista de la gravedad de los hechos y de los indicios de criminalidad existentes, sí está justificada”, indica el tribunal.

La duración total de la prisión preventiva, advierten las magistradas, “no podrá exceder de seis meses” salvo que durante la instrucción aparezcan nuevos motivos para mantenerla. Es decir, que si no afloran más indicios, el acusado saldrá de la prisión preventiva en septiembre a la espera de un juicio donde se expondrá a altas penas de cárcel.

No aprecian las magistradas riesgo de reiteración delictiva en el padre, toda vez que el bebé es su único hijo y se encuentra tutelado por la Generalitat. El motivo para confirmar la prisión preventiva es el riesgo de que el investigado “pueda contaminar” a los testigos pendientes de declarar, que son personas de su entorno más cercano.

Sí expresan más cautelas las magistradas sobre el delito de agresión sexual atribuido inicialmente a ambos progenitores. Sobre este tipo penal, argumentan las togadas, “son más dudosos los indicios existentes”.

El indicio de criminalidad “más sólido que existe” en la causa contra el padre es la “abundante documentación médica” que acredita las lesiones del bebé, a quien sus padres llevaron a distintos centros hospitalarios ante de que el Vall d'Hebron alertara a los Mossos.

El avance de las pesquisas, con la declaración de varios testigos, ha permitido apuntar a que el “autor material” de las lesiones al bebé sería el padre y no la madre, agregan las magistradas.

Uno de los más relevantes para las juezas es una compañera de habitación de la pareja, quien pidió ayuda al personal del hospital tras descubrir al padre tapando la boca del bebé porque lloraba, zarandeándolo y dándole un biberón “de forma brusca”. En cambio, esta testigo no dijo nada de la madre.

Además, en el móvil de la madre han aparecido varias búsquedas que denotan, a criterio de las juezas, su “preocupación por el estado de salud del bebé” y por cómo lo trataba su pare, además del “malestar” de la mujer por su relación de pareja.

Entre otras, consta que el 2 de marzo la mujer buscó “a mi pareja le queda grande el bebé”, “mi pareja no sobrelleva al bebé”; el 4 de marzo realizó la búsqueda “mi pareja no trata bien a mi bebé”; y el día 13, “no es cariñoso con mi bebé” y “se pone nervioso, chilla con el bebé en brazos”.