El Govern obliga a los bancos a ofrecer alquileres sociales a las familias vulnerables que hayan ocupado pisos

Vivienda en Barcelona

Europa Press

Barcelona —

Los grandes propietarios de viviendas, entre ellos las entidades bancarias, estarán obligados a ofrecer en alquileres social durante al menos siete años a determinados colectivos que se consideren vulnerables, entre familias vulnerables que hayan ocupado pisos. Así lo establece el Decreto Ley de medidas urgentes para mejorar el acceso a la vivienda aprobado este lunes por Consell Executiu del Govern de la Generalitat de Catalunya.

Entre los colectivos a los que se dirige la norma figuran las familias que acrediten una situación de vulnerabilidad y se les acabe el contrato de alquiler, quienes se encuentren en procesos de desahucios o bien quien lleven más de seis meses ocupando una vivienda sin título habilitante en el momento de la entrada en vigor del nuevo Decreto. Esta nueva norma considera como un gran tenedor de viviendas no sólo a organizaciones y empresas, sino a personas físicas con más de quince pisos en propiedad.

En la rueda de prensa posterior al Consell, el conseller de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat, Damià Calvet, asegura que el objetivo del nuevo Decreto es combatir las situaciones de "emergencia residencial", aumentar el número de viviendas protegidas en régimen de alquiler y contribuir a la moderación de los precios de los pisos en renta. "Es un plan de choque", ha afirmado el conseller, que ha cifrado en 13.900 los desahucios registrados en 2018, y en 6.990 los contabilizados en los dos primeros trimestres de 2019.

La aprobación del texto llega después de que tanto las entidades por el derecho a la vivienda como algunos partidos de la oposición fueran muy beligerantes con una primera propuesta del Govern que al final se acabó retirando. En esta ocasión, se cuenta con el favor de los 'comuns' y el PSC para tirarla hacia adelante y tanto el Sindicato de Inquilinos de Barcelona como la PAH la han recibido con entusiasmo.

Ampliación del derecho de tanteo

En el primer objetivo del Decreto, el de combatir las situaciones de emergencia residencial, también se enmarca la ampliación del contrato de alquiler social obligatorio, que pasa de tres a cinco y siete años, dependiendo de si la vivienda es propiedad de una persona física o jurídica.

También se implementarán medidas para considerar como desocupados los edificios con obras inacabadas y poderlos así movilizar para generar más vivienda asequible, incluyendo multas coercitivas y la posibilidad de expropiación. Además, las administraciones y entidades sociales tendrán más oportunidades para adquirir viviendas por la vía del tanteo y retracto para destinarlos a vivienda asequible a través de la ampliación hasta 2027 del plazo para ejercer estos derechos, así como también del ámbito de aplicación, que se hace extensivo a toda Catalunya.

También permite a la Generalitat aplicarlo en segundas y terceras transmisiones de viviendas anteriormente adquiridas por grandes tenedores, con lo que se refuerzan los mecanismos de la administración para hacer efectivo el retorno social del rescate bancario, según el conseller.

Reservas de suelo para vivienda protegida

Además, el Plan territorial sectorial de vivienda, que se aprobará antes de un año, permitirá reservar para vivienda protegida un mínimo del 50% de techo en suelo urbanizable y un 40% en suelo urbano no consolidado en los municipios con demanda residencial "fuerte y acreditada". En el Área Metropolitana de Barcelona, la reserva mínima será del 40% en suelo urbano no consolidado que tenga por objeto la transformación global de los usos principales a uso residencial.

Para incrementar el parque de viviendas privadas de alquiler libre o protegido, el Decreto también incluye estímulos a la iniciativa privada para que construya viviendas protegidas y se incluye la posibilidad de que los planes urbanísticos destinen terrenos para la construcción de pisos plurifamiliares específicamente de alquiler.

Módulo único

La norma establece que la vivienda protegida tendrá una cualificación permanente asociada al régimen urbanístico del suelo sobre el que está edificado, y un único módulo. Así, el decreto determinará un precio de venta base de las viviendas con protección oficial único para toda Catalunya, si bien podrá tener variaciones.

Una de estas variaciones será en función del municipio donde se localiza la vivienda, y en el caso del Área Metropolitana de Barcelona este valor que determinará los precios máximos de venta y rentas de las viviendas con protección oficial será único.

Teniendo en cuenta las características del piso, también se tendrán en cuenta el nivel de eficiencia energética, antigüedad y estado de conservación, y también tendrá variaciones en función de los costes y, en el caso de la promoción privada, de si han recibido ayudas públicas en la construcción.

Finalmente, la norma incluye medidas para moderar los precios del alquiler de viviendas del mercado libre a través del Índice de Referencia del precio del alquiler, de forma que alquilarlo por debajo de este índice permitirá que los propietarios puedan acceder a ayudas públicas de fomento del alquiler.

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Publicado el
23 de diciembre de 2019 - 14:20 h

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