La Fiscalía y la familia de Helena Jubany, la joven asesinada hace 25 años, piden 26 años de cárcel para el único acusado
La Fiscalía y la familia de Helena Jubany, la joven bibliotecaria asesinada hace casi 25 años en Sabadell (Barcelona), han pedido 26 años de cárcel contra S.L., el único acusado en el juicio, por los delitos de asesinato y detención ilegal.
El caso de Helena Jubany encara un juicio tras la reapertura de la investigación en 2021, impulsada por un capítulo de Crims, el true crime de Carles Porta, que removió conciencias en Sabadell y reabrió una causa archivada sin procesar a ningún sospechoso hace décadas.
La familia se había encontrado con un muro en la Justicia, pero los nuevos indicios se pudieron obtener gracias al avance de las técnicas de ADN. Los trabajos del laboratorio de la Comisaría General de la Policía Científica del Cuerpo Nacional de Policía han permitido hallar coincidencias con el ADN de S.L. (sospechoso inicial ya en 2001) en el jersey que vestía la víctima cuando fue asesinada, en lo que se ha convertido en una de las principales pruebas de cargo.
Según mantienen las acusaciones, la madrugada del 2 de diciembre de 2001, el acusado suministró sustancias estupefacientes (benzodiazepinas) a la víctima a sabiendas de que Jubany perdería la conciencia.
Aprovechando que la joven había perdido la capacidad “para desplegar conducta alguna de defensa o huida”, continúan las acusaciones, el acusado la transportó a la azotea del edificio donde vivía y la arrojó al vacío.
El acusado pudo no ser el único en particpar estos hechos, pero sobre el resto de sospechosos no pesan suficientes indicios. La otra sospechosa se suicidó en prisión en 2002 cuando empezó la investigación.
Además de la pena de prisión, las acusaciones piden que S.L. abone una indemnización de 600.000 euros a los familiares de la víctima en concepto de responsabilidad civil (200.000 para el padre y la madre, y 100.000 para cada uno de los hermanos de Jubany).
En un comunicado, la familia argumenta que si bien “existen indicios” que vinculan a otro investigado, X.J., con los anónimos que Jubany recibió poco antes del crimen, en esta etapa procesal estos elementos no apuntan directamente a su participación directa en la muerte.
La acusación particular ha propuesto la declaración de cerca de 30 testigos en el juicio, que se celebrará ante un un jurado popular en la Audiencia de Barcelona.
Entre ellos, destacan familiares de la víctima, miembros de la Unió Excursionista de Sabadell (UES), a la que pertenecían tanto Jubany como los investigados, las hermanas de la sospechosa que se sucidió y peritos científicos para que ratifiquen los informes relativos a los análisis de ADN, toxicología y de lingüística.
El siguiente paso procesal será la celebración de una audiencia preliminar, en la que la magistrada instructora decidirá si el procedimiento avanza hacia juicio oral.