La Generalitat cierra el parque natural de Collserola hasta que elimine sus más de 500 jabalíes

El cierre de las más de 8.000 hectáreas del Parque Natural de Collserola debido a la peste porcina africana será indefinido. La conselleria de Agricultura, que publicará los detalles de las restricciones en una orden este jueves, ha adelantado que las medidas durarán hasta que se reduzca al mínimo el número de jabalís de la zona, que se estiman entre 500 y 600.

La secretaria general de Agricultura, Cristina Massot, ha asegurado este jueves que “se están destinando todos los recursos disponibles” capturar y eliminar toda la población de jabalíes. Massot ha señalado que los 15.000 vecinos que viven en el ámbito del parque podrán entrar y salir de sus casas, también seguirá funcionando el transporte público y continuará la actividad educativa y de restauración, pero estarán restringidos los accesos lúdicos al bosque. “Hay que evitar que la enfermedad vaya más allá” del área afectada, ha afirmado.

Aun así, ha pedido a las personas que “por su día a día” tengan que acceder al parque que establezcan “una rutina de desinfección”“cuando entren o salgan de los límites de Collserola. Se trata de, según ha concretado Massot, de limpiar con un poco de lejía la superficie de los zapatos, la ropa y las ruedas de bicicletas y vehículos que hayan estado en contacto con el medio natural.

Más de un millar de capturas

El jefe de los Agentes Rurales, Antoni Mur, ha detallado que desde la detección del primer caso se han cazado 1.100 ejemplares. De este total, casi la mitad han sido en la zona de alto riesgo, en el área de Cerdanyola del Vallès, que supuso el perímetro inicial de cero a seis kilómetros. En cuanto al área de riesgo más bajo, sospecha que hay entre 8.000 y 12.000 jabalíes.

Mur ha valorado positivamente las medidas aplicadas, porque “han funcionado”, y ha señalado las barreras de contención en la C-58, la C-16 y la AP-7, con más de 150 puntos instalados.

El jefe de los Agentes Rurales ha puesto de relieve que se ha conseguido que el virus no se dirigiera hacia la Catalunya Central o Lleida, con mayor presencia de granjas de cerdos. “La enfermedad está contenida dentro de los límites que se habían previsto”, ha remarcado. Mur ha explicado que en Collserola “en términos generales no se trabajará con armas de fuego” y ha indicado que se emplearán trampas, hasta una treintena (actualmente hay 18), visores térmicos, drones y la unidad canina.

El Parc Natural de Collserola ha precisado que, de media, recibe anualmente unos cinco millones de visitantes: unas 5.000 personas lo hacen en días laborables y el fin de semana la cifra se eleva hasta 15.000 personas. El teniente de alcalde de Seguridad de Barcelona, Albert Batlle, ha recordado que lo que se pide a la ciudadanía ya se hizo durante las restricciones por la pandemia “y no hizo falta multar a nadie”. Ha hecho un llamamiento “a la responsabilidad” de la población, pero ha advertido de que, si se incumple la prohibición de acceso a Collserola, “habrá la correspondiente sanción”.