Los colegios intentan volver a la normalidad tras los destrozos durante el 1-O
¿Cómo empezar la clase cuando 24 horas antes un dispositivo de la Policía Nacional la dejó destrozada? ¿Cómo abrir la puerta a tus alumnos cuando la policía hirió a sus familiares en ese mismo instituto? ¿Cómo explicar a los más pequeños que los agentes reventaron la valla de la escuela que ellos han aprendido a no saltar?
Este ha sido el panorama con el que han tenido que lidiar los docentes de varios centros educativos que el domingo fueron colegio electoral. Los desalojos por la fuerza de la Guardia Civil y la Policía Nacional dejaron desperfectos en escuelas y institutos por valor de 340.000 euros, según el Govern. Pero no es eso lo que más dolía a sus comunidades educativas, sino que se hubiera empleado violencia en un espacio escolar y, sobre todo, contra algunos de sus miembros.