El fiscal general del Estado insinúa que Junqueras y los exconsellers podrían haber evitado la cárcel prometiendo que no iban a delinquir
El Fiscal General del Estado, José Manuel Maza, ha insinuado que los ocho exconsejeros del Govern catalán encarcelados este jueves podrían haber evitado la prisión incondicional si hubieran prometido acatar la Constitución. “Si hubieran dicho que aceptaban la Constitución y que dejaban de estar en la línea delictiva, a lo mejor alguna cosa hubiera cambiado. Pero se han negado a responder a la Fiscalía”, ha afirmado Maza en una entrevista en la Cadena Ser.
Según Maza, la prisión incondicional solicitada por la Fiscalía se sustenta por la “evidencia” de que el exvicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras y los otros siete exconsellers encarcelados seguirían cometiendo delitos “creando la hipótesis o sugestión de que existe la República independiente de Cataluña”.
Sin embargo, Maza ha apuntado que la medida cautelar “no es una pena anticipada” y los miembros del Govern encarcelados mantienen su presunción de inocencia, recordando que su ingreso en prisión se fundamenta en el riesgo de fuga y la posibilidad de destrucción de pruebas.
El Fiscal General del Estado también ha afirmado que el Estado de Derecho “bastante paciencia ha tenido” con el Govern de Puigdemont porque “los hechos arrancan hace dos años”, y ha asegurado que no le produce “ninguna satisfacción” que “unas personas estén durmiendo sin sus familias en una prisión”.
Sobre la imputación de un delito de rebelión, penado hasta con 30 años de cárcel y muy cuestionado por muchos juristas, que consideran que exige violencia, el fiscal general defendió que tan solo es “uno de todos los posibles delitos” que la Fiscalía entiende que se han podido cometer: “Los que han criticado que planteemos la rebelión deben recordar que una querella no es un escrito de acusación. No se hila tan fino. Incluye todos los posibles delitos. No afirmamos que haya rebelión sino que es posible”.
Maza también ha asegurado “con rotundidad” que la actuación de la Fiscalía contra los miembros del Govern catalán se ha producido sin ningún tipo de injerencia del Gobierno de Mariano Rajoy, con el que asegura no haber tenido ningún tipo de comunicación. “Quien me quiera creer, que me crea”, ha dicho para defender que el Ministerio Público es “absolutamente autónomo” y no se ha visto “instruido” para actuar contra el presidente cesado de la Generalitat y su gabinete.
“Hay datos para que cualquier observador vea que no hay sintonía en este caso entre el Gobierno y la Fiscalía. Le aseguro con toda rotundidad que yo no pido permiso al Gobierno. No me he visto presionado ni instruido”, ha asegurado el Fiscal General del Estado.