La jueza esgrime el viaje a Bélgica de Puigdemont para justificar la prisión a sus ocho consellers
La mitad del Govern que decidió hace menos de una semana proclamar la república catalana pasa su primera noche en prisión. El conseller menos convencido de todos, Santi Vila, quien dimitió la noche antes de la consumación de la independencia, podrá eludirla si abona una fianza de 50.000 euros. El resto, incluido su president Carles Puigdemont está en el exilio pidiendo un juicio justo y declarar por videoconferencia. Y todos, acusados de delitos de rebelión, sedición y malversación de fondos públicos que puede comportar hasta 50 años de cárcel.
Según el auto de la juez Carmen Lamela de la Audiencia Nacional, la excursión de Puigdemont y sus consellers a Bélgica de los últimos días ha pesado en su decisión de enviarlos a prisión. La magistrada, que también mantiene en prisión desde ha tres semanas a los líderes de la Assemblea Nacional Catalana y Òmnium Cultural, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, defiende que el alto poder adquisitivo de los acusados les permite “abandonar el territorio español y subsistir en el extranjero”, y recuerda que “algunos querellados ya se han desplazado a otros países eludiendo las responsabilidades penales en las que pueden haber incurrido”.