Arranca la primera huelga general indefinida en la educación valenciana desde 1988 ante la negativa de la Generalitat a negociar
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Este lunes arranca la huelga general indefinida en la educación pública valenciana convocada por los sindicatos STEPV, CCOO, UGT y CSIF y secundada por ANPE. La convocatoria cuenta con el respaldo de las familias agrupadas en Fampa-València y la Confederación Gonzalo Anaya, así como del Sindicat d'Estudiants. El conflicto se inicia con un calendario de movilizaciones previstas para toda la semana que comienza con piquetes en centros de Secundaria y colegios a primera hora de la mañana y tendrá su punto culminante a las 12 horas, cuando se desarrollarán manifestaciones en las ciudades de Castelló (plaça de les Aules), València (San Agustín), Alicante (IES Jorge Juan) y Elx (plaça dels Algeps).
Se trata de la primera movilización de estas características desde 1988, cuando el conflicto con los docentes en el ámbito estatal fue uno de los detonantes de la destitución del entonces ministro de Educación, José María Maravall; entonces se realizaron 22 días de paros intermitentes a lo largo de tres meses. En 2012, los estudiantes también sacudieron la calle durante la conocida como 'Primavera valenciana' y el profesorado acordó seis días de paros por los recortes planteados por el entonces president, el popular Alberto Fabra. La primera huelga indefinida en educación se produjo en 1978.
Si bien no se puede decir que los puentes estén rotos, las posiciones de máximos de la Conselleria han impedido el acuerdo hasta la fecha y los sindicatos se levantaron el viernes de la mesa de negociación ante lo que consideran propuestas inasumibles. Educación planteó los servicios mínimos en Bachillerato —aquellos “imprescindibles para la evaluación ordinaria y extraordinaria, calificación, firma de actas, publicación de resultados y tramitación de reclamaciones o documentación necesaria para el acceso a la EBAU”— como un punto inamovible para continuar la negociación. Asimismo, propuso una subida salarial de 75 euros al mes brutos en tres años hasta un total de 1.050 anuales, mientras que los sindicatos reclaman entre 4.000 y 6.000 euros anuales para compensar la pérdida de poder adquisitivo que padecen desde 2007 y que mantiene a los maestros y profesores valencianos como “los peor pagados de España”.
Además, el mismo viernes, la consellera de Educación, Carmen Ortí, remitió una carta a las familias en la que justifica los argumentos esgrimidos por el Gobierno valenciano y pretende dejar en evidencia el posicionamiento del profesorado: “Ningún estudiante ni familia puede ser cautivo de un conflicto sindical”. Esta maniobra mereció las críticas de los sindicatos, tanto por las formas —Ortí aseguraba que trabajan para “garantizar el derecho a la educación de todo el alumnado”— como por el contenido de la misiva, que calificaron de demagógica y repleta de inexactitudes. En opinión de los representantes de los docentes, el envío de esta comunicación es un “absoluto insulto y falta de respeto” para “confrontar a las familias y a los docentes”, y calificaron de “mentiras” las seis medidas que la consellera incluyó en la misiva.
Las familias, representadas en Fampa-València y la Confederación Gonzalo Anaya, criticaron y rechazaron el envío de esta carta, que consideran una acción “inadmisible”, y advirtieron de que la Generalitat “no puede utilizar canales y cargos para hacer propaganda de gestión, desacreditar un conflicto o presionar contra el ejercicio de derecho a huelga”. Asimismo, hicieron un llamamiento a la comunidad educativa a secundar la huelga y movilizarse en todas las manifestaciones.
“Conselleria lo ha enfocado todo en el salario del profesorado, pero realmente hay muchas medidas que tratar en la educación pública, muchas deficiencias. Desde Fampa apoyamos la huelga y recomendamos a las familias que vacíen los centros educativos”, aseguraba su presidenta, Elisabet García, quien reconocía la “preocupación” de las familias respecto a la situación de los alumnos de segundo de Bachillerato, aunque puntualizaba: “Confiamos en nuestros docentes”. “Velaremos junto a la plataforma sindical para que el lunes la huelga no perjudique al alumnado, al que hay que garantizar su derecho a ser evaluado, al igual que defenderemos el derecho del profesorado a hacer huelga y a reivindicar unas condiciones laborales dignas”, señalaba.
Las reivindicaciones de los maestros y profesores son: la derogación inmediata de la Ley Rovira, “pedimos a la consellera que actúe con responsabilidad y escuche el clamor unánime de los centros y familias”; ratios más bajas y recursos suficientes, “las aulas masificadas impiden una educación de calidad”; menos burocracia y mejora de la salud laboral del profesorado, “la sobrecarga administrativa impide hacer una docencia plena”; infraestructuras educativas dignas y recuperación de los presupuestos recortados, “hay centros que todavía sufren las consecuencias de la dana y que continúen sin soluciones”.
También mejoras salariales y condiciones laborales dignas para el profesorado, “es imprescindible revertir recortes, reforzar plantillas y garantizar estabilidad”; y dignidad, reconocimiento y condiciones laborales justas para el PAE y el PAS, “sin el Personal de Atención Educativa (PAE) y el Personal de Administración y Servicios (PAS) no hay educación pública posible”.
La consellera asegura que no cierra “ninguna puerta”
Sin embargo, la consellera afirmaba el viernes que no cierra “ninguna puerta” y que está “abierta” a seguir negociando con los sindicatos docentes ante la huelga, de la que le “preocupa” tanto su duración como el que pueda tener un “seguimiento masivo”. Al tiempo, insistía en que los servicios mínimos que han planteado son “firmes” y ha pedido a los sindicatos que abandonaron la mesa de negociación que se piensen volver a unas negociaciones que, ha admitido, “difícilmente” se pueden retomar antes del lunes, fecha de inicio de la huelga.
Ortí insistía en que la propuesta trasladada a los sindicatos recoge buena parte de sus demandas y, sin embargo, “no ha sido ni siquiera atendida, ya que se levantaron de la mesa de negociación sin escucharla”, explicó la consellera, quien lamentaba que no se haya atendido a la totalidad de la propuesta y solo se haya prestado atención a la cuestión salarial. Esta mejora, sostenía, situaría al 70 % de los docentes entre los cinco mejor pagados de España, “teniendo en cuenta que los sexenios que cobran en la Comunitat Valenciana están por encima de la media del resto de comunidades autónomas”.
Semana de movilizaciones
El martes se celebrarán encierros en los centros educativos en los que se organizarán diversas actividades, además de situar puntos de información en diferentes colegios e institutos, calles, plazas y mercados. El miércoles tendrán lugar concentraciones a las 12 horas en la plaza de Manises, a las puertas del Palau de la Generalitat, en València; a las puertas de la delegación del Consell en la Casa de les Bruixes de Alicante; y en la sede de la delegación del Consell en la Casa de los Caracoles de Castelló.
Para el jueves se han programado concentraciones a las 12 horas a las puertas de la Conselleria de Educación, en la avenida de Campanar de la capital valenciana; en la Dirección Territorial de Educación, en la calle Carratalá de Alicante; y en la Dirección Territorial, en la avenida del Mar de Castelló. La semana finalizará con una manifestación el viernes 15 de mayo en la ciudad de València, desde la plaza de San Agustín, y una asamblea unitaria a partir de las 18 horas.