Cheste prohíbe construir junto al Circuito Ricardo Tormo por riesgo de inundación tras la experiencia de la dana
LEER ESTE TEXTO EN CATALÁN
El Ayuntamiento de Cheste ha dado un paso definitivo en la ordenación de su territorio con la aprobación unánime de su nuevo Plan General Estructural. Este documento, que marcará el crecimiento del municipio durante las próximas dos décadas, introduce una medida de calado motivada por la seguridad ciudadana: la prohibición estricta de construir en las zonas próximas al Circuito Ricardo Tormo. Esta decisión técnica se fundamenta en los estudios cartográficos actualizados tras el paso de la dana, que identifican un riesgo de inundación incompatible con nuevos desarrollos urbanos en ese sector.
La experiencia de la dana de 2024 marcó un antes y un después en la gestión de este entorno. Según los informes oficiales de la Generalitat Valenciana, aunque la pista de competición resistió el envite, las infraestructuras de acceso y los viales perimetrales sufrieron daños calificados de “extrema gravedad” por el desbordamiento de los barrancos colindantes. Esta situación obligó al Consell a realizar una inversión de urgencia superior a los 12 millones de euros para reconstruir los accesos, reforzar los taludes y mejorar unos sistemas de drenaje que se vieron totalmente colapsados por el volumen de agua.
El alcalde de Cheste, José Morell, ha destacado que el nuevo plan cuenta con el consenso de toda la corporación, lo que otorga una seguridad jurídica vital tanto para las empresas como para los vecinos. Al suspender la edificabilidad en las áreas de mayor riesgo hídrico, el consistorio busca evitar que se repitan los escenarios de aislamiento y destrucción vividos en el complejo deportivo. Esta planificación se complementa con las directrices del Ministerio de Fomento, que también ha exigido que los futuros crecimientos industriales y residenciales del municipio minimicen su impacto sobre el tráfico de la autovía A-3.
Por su parte, la primera teniente de alcalde, Mª Ángeles Llorente, ha subrayado que este nuevo mapa territorial fija límites claros y protege el medio ambiente, adaptando el municipio a la realidad del cambio climático. Mientras el Circuito Ricardo Tormo ya recupera su operatividad tras las millonarias obras de consolidación hidráulica, Cheste blinda ahora su urbanismo para que el desarrollo industrial y la vivienda crezcan de forma ordenada y, sobre todo, lejos de las zonas de mayor vulnerabilidad ante episodios de lluvias torrenciales.