La Diputació de València regala 800.000 euros al Arzobispado en subvenciones a dedo para rehabilitar iglesias
La Diputación de València ha aprobado en Junta de Gobierno un paquete de subvenciones por un importe cercano a los 783.000 euros destinadas a la rehabilitación y conservación del patrimonio eclesiástico en 11 municipios de la provincia, en el marco del convenio de colaboración firmado con el Arzobispado de València. La decisión ha salido adelante con los votos favorables de PP, Ens Uneix, PSPV y Vox, y ha contado con el rechazo de Compromís, que ha denunciado la falta de concurrencia competitiva y el carácter nominativo de las ayudas.
Las subvenciones, que se han concedido sin baremos públicos ni criterios objetivos de valoración, se destinan a templos ubicados en municipios gobernados por las formaciones que han respaldado la propuesta. Compromís considera que esta forma de adjudicación supone un retorno a prácticas opacas y clientelares, al tratarse de fondos públicos asignados “a dedo” a una entidad privada con un importante patrimonio económico.
Rehabilitación de cubiertas, fachadas y elementos artísticos
El grueso de las ayudas se concentra en intervenciones estructurales, principalmente en cubiertas, contrafuertes y fachadas, que absorben las cuantías más elevadas. La actuación de mayor importe corresponde a Utiel, con 121.000 euros para la sustitución de la cubierta de la parroquia de Nuestra Señora del Loreto de las Cuevas. Le siguen la sustitución de cubierta y reparación de contrafuertes de la parroquia de Sant Jaume Apòstol de Aiacor, en Canals, con 113.369 euros, y la restauración de pavimentos y revestimientos cerámicos del siglo XVIII en la capilla del Crist de Sant Roc de Oliva, dotada con 93.340 euros.
También se incluyen actuaciones en la iglesia de Sant Joan Baptista de Benicolet (65.144 euros), la iglesia de Sant Martí Bisbe de Alcàsser (63.276 euros), el pórtico de la parroquia de Sant Pere de Catadau (64.244 euros) y la restauración de la cúpula de la parroquia de Sant Francesc d’Assís de Llíria (50.000 euros).
En l’Horta Nord se financiarán obras en la parroquia de Santa María Magdalena de Benifaraig (45.000 euros) y en la iglesia de Sant Honorat de Vinalesa (94.000 euros), mientras que en Meliana se restaurarán las fachadas de las ermitas del Crist de la Providència y de la Verge de la Misericòrdia, con un total de casi 69.000 euros. En Picassent, la intervención se limita a la reparación de grietas en la ermita de la Mare de Déu de Vallivana, con una ayuda de 4.396 euros.
Críticas por la ausencia de contrapartidas sociales
Desde Compromís se subraya que estas ayudas no incorporan contrapartidas sociales, como el acceso público garantizado, el uso cultural de los inmuebles o fórmulas de gestión compartida, y que tampoco se exige a la Iglesia el cumplimiento de requisitos que sí se imponen a los ayuntamientos, como la catalogación de los edificios como Bien de Interés Cultural o de Relevancia Local.
La formación valencianista considera especialmente grave que se destinen casi 800.000 euros a patrimonio privado, mientras las subvenciones para la rehabilitación del patrimonio municipal continúan sin resolverse, a pesar de afectar directamente a los ayuntamientos y a bienes de titularidad pública.
Compromís recuerda además que la propia Diputación es titular de un amplio patrimonio histórico en estado de abandono o deterioro, entre el que cita el Palau Aparici i Guijarro, la Alqueria de la Font de Sant Lluís, el Edificio de Hacienda, el Teatre Principal, el Castell de Corbera, el convento y la ermita de Llutxent, el Hospital de Bétera, con graves problemas estructurales, o la Fonda de Barraix, en Estivella. A su juicio, la institución provincial debería priorizar la conservación de estos inmuebles antes de financiar obras en edificios privados.
La Diputación defiende su política patrimonial
Desde el equipo de gobierno provincial defienden estas actuaciones como parte de una política global de protección del patrimonio. El presidente de la Diputación, Vicent Mompó, ha destacado que iglesias y ermitas forman parte del patrimonio cultural y arquitectónico de los municipios, y ha señalado su valor histórico, social y turístico más allá de su función religiosa.
En la misma línea, la vicepresidenta primera, Natàlia Enguix, ha subrayado que intervenir de forma preventiva permite evitar riesgos para las personas y un incremento de los costes de rehabilitación en el futuro. Enguix ha defendido también el papel de estos edificios como espacios de referencia comunitaria, especialmente en municipios pequeños, donde constituyen elementos centrales de la memoria colectiva.
Un plan patrimonial más amplio
La Diputación recuerda que este convenio con el Arzobispado se complementa con el Plan Especial de Recuperación del Patrimonio Cultural, reactivado tras ocho años sin convocarse y dotado con cerca de 12 millones de euros. El programa, gestionado desde el área de Cooperación Municipal, está destinado a financiar proyectos de restauración y conservación del patrimonio histórico municipal en toda la provincia, con el objetivo de favorecer el desarrollo local, reforzar la oferta cultural y dinamizar el turismo.
En conjunto, sumando las ayudas concedidas en 2024, la institución provincial ha aprobado 19 actuaciones en 16 municipios, con una inversión acumulada cercana a 1,2 millones de euros para la recuperación del patrimonio eclesiástico en la provincia de València.