La portada de mañana
Acceder
EEUU pone el foco en Líbano mientras Pakistán busca otra ronda de negociaciones
Las ideas 'locas' para rescatar el negocio en la montaña cuando se queda sin nieve
Opinión - 'Otro Pelicot, ahora en Suecia', por Neus Tomàs

El director de la presa de la Generalitat dijo ante la jueza que el embalse “está en peores condiciones” que antes de la dana

Lucas Marco

València —
14 de abril de 2026 21:54 h

0

Pedro Javier Rivas, director de explotación de la presa de Buseo (de titularidad autonómica), advirtió ante la jueza de la dana que la infraestructura “está en peores condiciones que estaba antes” del 29 de octubre de 2024, trágica jornada que acabó con 230 fallecidos. “Si volviera a ocurrir algo, es más improbable que lo volviera a soportar”, explicó el pasado 25 de marzo ante la magistrada Nuria Ruiz Tobarra, según reza el acta de su declaración a la que ha tenido acceso elDiario.es. El ingeniero, empleado de la empresa Typsa, detalló los daños que provocó la dana en la presa: rompió la barandilla, la caseta con las válvulas que operan las tomas y el pretil (un muro de medio metro de espesor) cuando coronó y dejó “erosiones y socavaciones”.

El testigo aseguró que el plan de emergencia de la presa “no estaba implantado” (estaba desde 2024 redactado y aprobado, pero no operativo), aunque la Generalitat aún estaba en el plazo (de cuatro años). Se trata de un “proceso administrativo que lleva su tiempo”, arguyó Rivas.

“El plan de emergencia supone avisos a la población que no estaban operativos. Pero son avisos de rotura de la presa, no de avenidas”, matizó Pedro Javier Rivas.

El ingeniero trató de acercarse a la presa aquella catastrófica noche, aunque no pudo hacerlo hasta el día siguiente al estar cortadas las vías de acceso. “Yo esperaba no encontrarme presa, (...) esperaba que ahí no iba a haber nada, y la presa estaba”, relató. Otro ingeniero de la presa, Alberto Canet, pidió a Emergencias aquella noche que se desalojara a las poblaciones aguas abajo y alertó de un “punto de debilidad”, según un correo electrónico incorporado al procedimiento.

El testigo dijo que la empresa que se ocupa de la explotación de la presa tiene la obligación de contactar con el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la Confederación Hidrográfica del Júcar y con el Centro de Emergencias de la Generalitat para informar de la situación en la infraestructura.

Rivas recordó que este año se hizo un simulacro. También se han reparado las tomas afectadas y las compuertas, se ha cambiado la instalación eléctrica y se han hecho obras de emergencia para sujetar una ladera que tenía problemas de estabilidad. “Se ha estado trabajando en mejorar cosas, pero se ha acabado ahora (...) La presa está muy dañada y no podemos dejar que se llene”, apostilló el director de explotación.

Cinco meses antes de la dana, una revisión de seguridad enviada a la Generalitat detectó “falta de capacidad hidráulica para adecuar una avenida grande”. Sin embargo, el ingeniero explicó que “eso ya se sabía desde el 57”, año en que la famosa riada que afectó a València ya golpeó a la presa de Buseo, construida en 1905. Una de las abogadas de las acusaciones preguntó al testigo precisamente por la revisión de seguridad:

—Entonces, digamos que el titular, que es la Conselleria de Agricultura, desde el mayo del 24 era consciente de esos problemas que tenía la presa.

—Sí, pero la presa estaba construida así, todo el mundo era consciente.

“No había manera de comunicar” con Sot de Chera

Aunque dos de las tres tomas estaban inoperativas, “daba igual, porque podían haber servido para vaciar la presa con previsión, pero ya estaba vacía, por lo cual tampoco hubiera hecho falta vaciar”, adujo Pedro Javier Rivas.

Los técnicos de la presa sufrieron el día de la dana la caída de las telecomunicaciones y no pudieron contactar con Sot de Chera, una de las localidades más afectadas por la avenida en la presa de Buseo. Ante la insistencia del ingeniero Alberto Canet para que se avisara a la población potencialmente en peligro, un técnico de Emergencias dijo que “no hay manera” de contactar con la localidad, según una grabación telefónica incorporada a la causa.

“No había manera de comunicar con ellos, no había teléfonos habilitados en Sot de Chera. Lo peor que recuerdo de esa noche era que no se podía saber qué estaba pasando allí, porque no había comunicación de ningún tipo”, lamentó Rivas.