La ciudadanía usuaria del Departamento de Salud de Elx-Crevillent ha despertado esta mañana horrorizada con un nuevo escándalo atribuido a la empresa que gestiona el departamento del Vinalopó, Ribera Salud, esta vez siendo el Hospital del Vinalopó el protagonista de otra mala praxis para economizar a costa de la salud de las personas.
Los pacientes dependientes de este departamento y la ciudadanía en general aglutinada en esta plataforma ha vuelto a exigir la reversión a la gestión pública del Vinalopó y ha reiterado una vez más que la única garantía para los pacientes y la seguridad de las personas y el mantenimiento de su salud es la gestión pública de la sanidad. Han lamentado la postura actual del Gobierno valenciano que sigue con su apuesta de engordar los bolsillos de una empresa privada a costa de la vida de las personas a las que les presta este servicio público sanitario.
La reutilización de catéteres cardiológicos de un solo uso en el Hospital del Vinalopó, reconocida en un correo interno de la propia empresa gestora, tal y como ha desvelado en una exclusiva elDiario.es constituye un riesgo directo para la seguridad de los pacientes y una vulneración grave de la normativa sanitaria europea. Aunque la auditoría puntual realizada el 8 de diciembre no encontró evidencias ese día, este hecho no altera lo esencial: la existencia de una orden interna de Ribera Salud que promovía una práctica ilegal.
Este tipo de decisiones no solo son inaceptables: son una amenaza para la confianza, la transparencia y la integridad del sistema sanitario. La ciudadanía tiene derecho a una atención segura, basada en la evidencia y libre de prácticas que comprometan su salud.
Solicitan informe a Sanidad
Esta plataforma ciudadana ha solicitado el informe de la auditoría realizada a la Conselleria de Sanidad a través del portal de transparencia así como el número de catéteres comprados y pacientes atendidos para esclarecer si el uso ha sido el correcto o si se ha ejecutado esta irregularidad tal y como indica la orden dada en el mes de octubre por parte de la dirección al Hospital del Vinalopó, así como el registro de esterilizaciones.
Los catéteres de un solo uso no pueden reutilizarse porque no garantizan una esterilización completa, presentan microcavidades imposibles de limpiar y sufren degradación estructural tras cada procedimiento. Reutilizarlos aumenta el riesgo de infecciones graves, fallos técnicos y lesiones cardíacas, comprometiendo la seguridad del paciente. La legislación europea solo permite su reutilización si pasan por un reacondicionador autorizado que emita un nuevo marcado CE, algo que no puede realizar un hospital por su cuenta.
Modus operandi inhumano
La gravedad del caso no reside únicamente en si la práctica estaba activa el día de la inspección, sino en que una directiva interna de la empresa gestora ordenara expresamente llevarla a cabo lo antes posible para ahorrar costes. Esto revela un fallo sistémico en la cultura de seguridad, un modus operandi inhumano y una priorización del ahorro económico por encima de la calidad asistencial, en definitiva, un modelo de gestión que pone en riesgo la vida de las personas.
No es comprensible que los responsables públicos actuales sigan apostando y avalen un modelo de gestión sanitario que se ha demostrado fallido, que pone por delante los intereses económicos de un grupo empresarial en perjuicio de la vida de las personas. Es inaceptable que se siga haciendo negocio con la salud de las personas y por eso la reversión a la gestión pública del Departamento de Salud de Elx-Crevillent debe iniciarse de inmediato.