Rosalía levita y prende fuego a un Rolls-Royce en el videoclip de 'Sauvignon Blanc'

“Mi luz la prenderé con el Rolls-Royce que quemaré. Sé que mi paz yo me ganaré cuando no quede na', nada que perder”, entona Rosalía tumbada sobre la arena de un desierto en el inicio del videoclip de Sauvignon Blanc, una de las canciones más tiernas y melancólicas de su último disco, Lux. “Ya no quiero perlas ni caviar, tu amor será mi capital. Y qué más da si te tengo a ti no necesito nada más”, continúa entonando.

La artista parece evocar recuerdos en la parte de atrás de un coche, luciendo un collar de perlas, donde también bebe de una copa de vino blanco, el Sauvignon Blanc que da título al tema. En el asiento se intuye que hay un hombre que la acaricia. De vuelta al desierto, aparece en escena un Rolls-Royce que se acerca a ella y, pese a que en un primer momento parece que va a atropellarla, Rosalía acaba ascendiendo en una especie de levitación hasta ponerse de pie.

Ante ella se termina cayendo la noche, aunque su cara permanece iluminada con la llamarada del Rolls-Royce que termina prendiendo fuego, mientras continúa la letra: “Sauvignon Blanc, a tu lado mi futuro será dorado. Ya no tengo miedo del pasado, en el fondo se hundió n mi Sauvignon Blanc”.

Dirigido por Noah Dillon, autor de la fotografía de la portada del álbum Lux, el vídeo muestra a la cantante catalana evocando una historia de amor con una pareja invisible. Rosalía explora la idea de renunciar a las cosas materiales en favor de una conexión más profunda y significativa, en la que la intimidad emocional y espiritual se convierte en la verdadera moneda de cambio.