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CATALUNYA

Cisec: cuando las asociaciones deciden dar el paso y ser cooperativas

Oficinas de la cooperativa Cisec

Al cooperativismo se llega por más de un camino. A veces es la iniciativa de un grupo de personas que ven en este modelo la mejor forma de sumar eficacia empresarial y democracia económica y personal. Otras veces, como en el caso de Mol Matric, es el cierre de una empresa convencional lo que lleva a sus trabajadores a crear una cooperativa. Hay también el caso de cooperativas que se crean como resultado del cambio generacional en una empresa con una fuerte impronta de su fundador, como ocurre con El Timbal. Ahora, también se da otra caustica: asociaciones que después de años de funcionando entienden que la mejor forma de realizar su tarea es crear una cooperativa. Este es el caso de CISEC. Su gerente, Joan Martínez lo explica.


¿Qué es Cisec?
Cisec es una entidad de servicios para jóvenes. Se creó en el año 1992 de la mano de una organización sindical de estudiantes, l'Associació de Joves Estudiants de Cataluña. La intención al crear Cisec era dotar de servicios especializados para jóvenes, y los trabajos se cubrían a partir de voluntariado. Pero a partir de mediados de la década de los 90 los ayuntamientos empezaron a hacer licitaciones públicas de servicios destinados a las personas y se decidió que se debían contratar trabajadores para cubrir localmente trabajos cada vez más profesionalizados.

Por tanto, se tuvieron que profesionalizar

Sí, lo que era inicialmente una tarea destinada a dar servicios a jóvenes que permitieran dinamizar y completar su formación, hacer más creativo el ocio, se convirtió en una tarea empresarial. Los ayuntamientos hacían licitaciones de servicios y Cisec se presentó y obtuvo algunas. Esto hizo que a mediados de los años 90 hubiera varias personas en plantilla de la asociación.

¿Supongo que este crecimiento inesperado debía suponer un cierto trasiego?

Más que trasiego nos puso ante situaciones que no pensábamos que se darían. Por ejemplo, éramos una asociación en la que sus directivos hacían la labor de empresarios mientras que los trabajadores, sobre el papel, no tenían ninguna función directiva. Además, los miembros de la junta directiva eran socios pero no trabajadores. Esto hacía que los directivos no tuvieran presencia directa en el trabajo, lo que llevó a pensar que había que buscar un nuevo mecanismo de representación.

¿Y buscaron alguna alternativa?

Bueno, eso fue en los años 2008 y 2009 ya con la crisis enseñando las orejas, se vio que el cambio era necesario. Cada vez había más competencia. Los procesos de las concesiones eran cada vez más duros, la competencia era feroz. También hacía tiempo que en el interior de Cisec había un debate sobre el tipo de organización más adecuado, pero, en esta ocasión se sumó la necesidad de buscar una vinculación más importante, más estrecha entre los trabajadores y la entidad. Y la respuesta fue la idea de crear una cooperativa.

A propósito de esto, ¿qué plantilla tiene Cisec?

Actualmente la plantilla oscila entre los 46 y los 48 trabajadores. Pero al inicio, repito, el trabajo se hacía con voluntarios. Hasta 1995 no se contrataron los primeros, y eran sólo 2 o 3 empleados.

¿Y ahora la estructura de Cisec cuál es?

En total somos los 46 trabajadores de los que hablaba antes, pero de éstos hay tres personas en el ámbito de dirección y 8 personas en la gestión de proyectos, porque la empresa trabaja mucho sobre el terreno. Tenemos equipos, por ejemplo haciendo tareas en municipios como Granollers y otras poblaciones.
Por eso mismo la evolución normal ha sido buscar otra forma de organización y hemos visto que la más adecuada es la cooperativa.

¿Y eso porque?

Pues, para que una empresa vaya bien es imprescindible que se dé una gran vinculación de los trabajadores, más allá de la relación que existe en una empresa convencional. En esta situación es importante la corresponsabilización máxima de los empleados. Pero, además, con los años se habían producido situaciones paradójicas, como que en Cisec teníamos más trabajadores que socios. Por tanto, era necesario que los trabajadores tuvieran más peso en el conjunto de la entidad. Además había otro aspecto importante, y es que para ser eficaces hoy se debe trabajar en red. Si no intercooperamos, es muy difícil que lo consiguamos. Por tanto, hay tejer la red. Y esto es hacer cooperativa.

¿Cómo lo hicieron para realizar el traspaso de una asociación a una cooperativa?

Nosotros empezamos el proceso el 2013 y lo terminamos en enero de 2014. Básicamente en todo este tiempo se han llevado adelante los cambios en el ámbito jurídico. Por ejemplo, como asociación teníamos un fondo social formado durante todos los años de funcionamiento, que se ha transformado en lo que se llama una aportación irrepartible que, por tanto, no se puede tocar de forma individual. Para el resto, como por ejemplo los contratos mercantiles, no hemos tenido ningún problema.

Y en cuanto a los trabajadores, ¿cuántos han pasado a ser miembros de la cooperativa?

Esto lo hemos hecho por fases. En la inicial hemos pasado a la cooperativa sólo 5 personas. Una vez esté todo traspasado abrirá esta posibilidad a los empleados que así lo deseen. En todo caso, este cambio se votará en su día en la asamblea de socios. Pero, yo creo que se ha abierto una línea y no habrá problema en incluir a los trabajadores que estén interesados.

Ya sé qué todo es muy tierno, ¿pero tienen fijada alguna normativa que limite las distancias salariales entre los que cobran más o menos?

La idea es un hecho, aunque no se ha explicitado. Sin haberse puesto en el papel, yo creo que entre el salario más bajo y el más alto no se debe dar una relación de 1 a 2. Esto lo digo ahora, de memoria yo creo que la distancia máxima es de 1 a 1,8. En todo caso este punto formaría parte de lo que se debe fijar en el reglamento de régimen interno.

De forma casi automática ha vinculado Cisec a la federació de Cooperatives de Treball de Catalunya (FCTC), ¿con qué motivación?

Para nosotros la Federación significa intercooperar. Se trata de utilizar la plataforma que supone esta agrupación. Por decirlo de otra manera, es un trampolín que nos debe servir para multiplicarnos. No nos evita tener que hacer todas las tareas que siempre hemos llevado a cabo: gestionar los contratos, presentar ofertas, o lo que sea, pero ahora podemos trabajar con una red potente que posibilita contactos y si es necesario, nos permite crecer sin perder la personalidad.

El mundo cooperativo se ha dotado de mecanismos de financiación que, en situaciones como la actual, querrían muchas empresas convencionales, ¿los han utilizado?

No, no los hemos usado. Aunque en el período previo a la creación de la cooperativa hemos recibido asesoramiento sobre financiación, desde la fundación Seira, por ejemplo. Sin embargo, en una entidad como la nuestra, que se dedica a la gestión de servicios a las personas con las instituciones públicas como principales clientes siempre se dan tensiones de tesorería. Por eso es interesante tener las posibilidades como las de Coop 57, una cooperativa a la que hemos pedido entrar. Tenemos claro que si es necesario, hay mecanismos como la banca cooperativa o Fiare que en un momento dado nos pueden echar una mano. Son las ventajas del cooperativismo!.

Hay ahora que son cooperativa, ¿qué objetivos se plantean desde Cisec?
Los retos son estar en la batalla diaria, trabajar la cultura cooperativa interna y esto quiere decir, la democracia e impulsar la participación de todos. Los objetivos estratégicos son seguir creciendo. Eso es importante en una empresa que factura un millón de euros. Lo que sí es importante es trabajar a fondo en red, el mundo cooperativo opera con naturalidad lo que se conoce como intercooperación. Ello quiere decir que entre unas cooperativas y otras, con naturalidad, se ayudan cuando es necesario y generan una economía propia. En síntesis es hacer piña y las entidades más grandes ayudan a las pequeñas, mientras éstas hacen cosas que las grandes a veces no pueden hacer. Unas y otras se potencian colaborando. En nuestro caso hemos empezado a trabajar con otra cooperativa que realiza tareas similares a la nuestra, es Doble Via, de la Floresta (Barcelona). Todo ha empezado, ya veremos hasta dónde llega.


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Cooperativas en Vallirana: "Trabajo con autoestima"

Las tres socias de la cooperativa NatTuristic de Vallirana

La dureza de la crisis hace que contra el paro se mueva todo el mundo. También los ayuntamientos. Pero, los hay como el de Vallirana (Barcelona, 14.000 habitantes) que han decidido aportar a esa lucha un factor de calidad. Lo dice el concejal de promoción económica y cooperación, Jordi Milà: "se trata de crear trabajo con autoestima". Y ello se concreta la apuesta del consistorio por el cooperativismo.

"En el ayuntamiento nos dimos cuenta que teníamos que hacer lo posible para crear empleo, pero pensamos qué debíamos hacerlo diferente, teníamos que cambiar el modelo de formación ocupacional actual, que no crea empleo". Así resumía Milà la apuesta de del consistorio por un sistema que impulsara realmente la ocupación en el ámbito local.

¿Cuál fue el nuevo mecanismo que pusieron en marcha?

"Nosotros pensamos en poner en marcha lo que llamaríamos un itinerario formativo. Esto es, un proceso que se inicia en la formación y que no se cierra hasta que los que lo han seguido no crean su empresa, cooperativa en este caso. Y como consistorio tenemos un compromiso con ellos y los ayudamos en los primeros encargos y algo más, todo dentro de nuestras posibilidades", afirma Milà.

Vamos por partes, el primer paso, la formación.

Sí, el año pasado, que es cuando se hizo la primera edición de este programa, nos pusimos en contacto con la Federación de Cooperatives de Treball de Catalunya (FCTC) que en todo momento nos ha ayudado, ya través de los formadores de una cooperativa de Vallirana: Eines, y también de la cooperativa Aposta, se diseñó un completo temario con unas 170 horas lectivas adaptadas a la realidad de la población, que siguieron los que participaron.

¿Cuánta gente tomó parte en la primera edición?

"Unas 16 personas siguieron la formación, de la que a finales del proyecto salieron 5 cooperativas. Pero, eso fue al final del proceso. El temario tocaba todos los puntos necesarios para crear una cooperativa y culminaba con la realización del plan de empresa. Al fin, se concedían una ayudas a las entidades, algo más elevadas a las que conseguían mejor nota. A las cooperativas se les ayuda también, una vez creadas, encargándoles los primeros trabajos y / o servicios, siempre dentro de las posibilidades del ayuntamiento. Además, durante el primer año el ayuntamiento se hace cargo también de toda la tramitación de la nueva empresa. Es como decirle, tú encárgate de trabajar que de estas cosas como permisos nos hacemos cargo nosotros. Es otra manera de ayudar ", dice el concejal.

¿Puede poner un ejemplo?

Si, claro, la cooperativa que quedó en primer lugar en el apartado de plan de empresa ligado al desarrollo sostenible, se encargará de poner en marcha un centro de información turística del ayuntamiento. Es una primera cosa que debe contribuir a que hagan sus primeros pasos.

Este año celebráis, pues, la segunda edición de este programa. ¿Habéis hecho cambios?

Hemos aplicado variaciones, una es dar más importancia, en lo que llamaríamos el temario troncal, a las relaciones interpersonales en una entidad de economía social. Porque hemos visto que para sacar adelante cooperativas no basta con tener preparación técnica. Hay que dar una formación específica en cuanto a aspectos como la flexibilidad que hay que tener en una empresa del tipo cooperativo donde el factor humano es esencial.

¿Y este énfasis, porque?

Pues, porque entendemos que el cooperativismo da valor añadido al hecho de llevar adelante las empresas. Es aquello de crear trabajo con dignidad. Poner en marcha empresas convencionales no aporta, de entrada, este valor. Las cooperativas sí que lo hacen, porque para salir adelante las relaciones humanas son claves, tal como se demuestra en épocas de crisis cuando estas empresas mantienen empleo a costa de sacrificios de sus socios, mientras que las compañías convencionales aguantan menos. Sea como sea, este diferencial hemos querido darlo porque lo valoramos así, lo que nos hace tener un toque especial respecto al programa de la Generalidad, ARACOOP, y al de las ciudades cooperativas.

Hablando de ciudades cooperativas, ¿en Vallirana hay mucha tradición en este aspecto?

No, en los últimos años aquí lo que ha primado es la economía del ladrillo, por eso desde el ayuntamiento se decidió impulsar este proyecto, porque queremos que las cosas se hagan bien. En este sentido, nos interesa que se creen empresas vinculadas a la realidad de la población y que tengan, como las cooperativas, voluntad de perdurar.

¿Cuánto les costó poner en marcha el programa?

El presupuesto fue de 20.000 euros. Lo asumió totalmente el Ayuntamiento, porque creemos en este tipo de iniciativas. Lo sufragamos directamente, sin ninguna subvención. Pero, este año, en el que repetimos la dotación, ya contamos con ayudas de otras instituciones, lo que nos alegra mucho porque asegura su pervivencia.

¿Por lo que tengo entendido este año también ha comenzado una pequeña extensión del programa para la comarca?

Sí, este año también hemos abierto del programa a otros municipios de la comarca, como Molins de Rei. Y no descartamos que podamos llegar a otras poblaciones de esta área. El próximo julio haremos difusión del apartado de formación y en los próximos meses, septiembre y octubre, se elaborarán los planes de empresa y también se aplicarán las mismas ayudas que las concedidas el año anterior.

NatTuristic, una cooperativa surgida del programa

Núria Tortosa es una de las socias de la cooperativa Natturistic. Una de las entidades de economía social surgida de la primera edición del programa de Vallirana. Su experiencia muestra desde dentro el trayecto seguido entre la búsqueda de trabajo y la creación de la propia empresa.
Las tres socias trabajadoras de Natturistic se conocieron en el seno del curso convocado por el ayuntamiento de Vallirana. Allí vieron que una de las necesidades a cubrir detectadas por el consistorio era potenciar el turismo en esta localidad. Y surgió el clic del que nació la cooperativa.
"No nos conocíamos de nada, pero vimos qué éramos complementarias: una tenía experiencia en la gestión del ocio. Otra tenía conocimiento en rutas de naturaleza, y las tres vimos que nos complementamos ", asegura Núria.

Primeros encargos

El resultado de todo ello es Natturistic, que acogiéndose al programa municipal al finalizar el curso ha recibido del consistorio el encargo de poner en marcha la oficina local de turismo. Pero el programa les ha ayudado aún más: "los profesores del curso, de la cooperativa Integral, han asumido hacer el acompañamiento con un servicio de gestoría y también nos han asesorando en marketing. Si además, a esto se suma un premio de 1.500 euros fruto de recibir el galardón al plan de empresa, todo ello supone poner el vehículo sobre las vías.

"Se trataba no sólo de crear empleo sino hacer nuestra propia empresa", asegura Núria, que valora positivamente que el ayuntamiento, una vez puesta en marcha la cooperativa "no te deje de lado".
Natturistic se creó oficialmente el pasado marzo. Desde entonces ha puesto en marcha diversas actividades. Una es la creación la oficina de turismo. Y también otras como organizar el casal de verano. Además de preparar una Escuela de Naturaleza y participar en las muestras de tipo turístico que se hacen en la comarca e incluso en Barcelona. En este sentido, han organizado el Firaviicava Vallirana 2014.

Vallirana, primero

En la cooperativa Natturistic tienen claro que su prioridad es Vallirana, pero, a medio plazo, no descartan extender su ámbito de actuación al resto de la comarca, o incluso más allá.

Y a pesar de su juventud en el mundo cooperativo, a Natturistic han visto claro que debían federarse, hacerse miembros de la Federación de Cooperativas de Trabajo de Cataluña (FCTC). Hace unas tres semanas que son de pleno derecho. En este tiempo han visto que "es muy importante la información que recibimos. También valoramos mucho que siempre, a pesar de ser una pequeña cooperativa, a la federación se muestran muy cercanos. Y finalmente, valoramos que el primer año no nos haya que pagar la cuota, todo ayuda .. ", dice Núria.


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CoopMercat inaugura en San Andreu su tercera tienda de productos de la tierra

Clients en una de les botigues de CoopMercat

CoopMercat abre la tercera tienda en Barcelona. Lo hace después de que la primera experiencia haya sido un éxito. La segunda apertura se hizo hace poco, el 31 de mayo en Hostafrancs, en el 112 de la calle Creu Coberta. El tercer centro se sitúa en pleno eje comercial de Sant Andreu, en el carrer Gran.

CoopMercat es una iniciativa del grupo Cooperativo TEB. El proyecto se enmarca en las misiones que se ha fijado la entidad: generar puestos de trabajo para personas con discapacidades, empleos que tienen un fuerte impacto social. Además pretende poner en valor los productos de alimentación de las cooperativas catalanas y centros especiales de trabajo sin ánimo de lucro. Y, en tercer lugar, trata de promover servicios de proximidad a las personas y comercios del barrio donde se ubican las tiendas.
La apertura del tercer establecimiento forma parte de un plan que prevé que en tres años haya hasta 13 tiendas en Barcelona. En total el plan supondría la creación de 96 puestos de trabajo que serían ocupados en un 70% por personas con algún tipo de discapacidad intelectual.
El lema del establecimiento es "amamos la tierra, creamos barrio". Responde al espíritu de CoopMercat-PortaAPorta. Por un lado quiere dar salida a servicios o productos elaborados en diversos lugares del Principado catalán, especialmente por cooperativas, que de otro modo tendrían dificultades para penetrar en el mercado de la capital barcelonesa. Pepa Muñoz, portavoz de la entidad explica en este sentido que el 80% de cooperativas que participan en el proyecto no tenían antes distribución estable en la ciudad de Barcelona.


Aumento de la oferta
El objetivo de abrir el mercado barcelonés a la producción de cooperativas y entidades como centros de trabajo especial ha sido un éxito. Cuando se inauguró el primer centro el número de referencias era de 600, ahora se ha incrementado en un tercio, hasta 900 referencias, fruto de la labor de investigación realizada por todo el Principado, que supuso hacer más de 14.000 kilómetros para encontrar los productos y llegar a acuerdos con los productores.
"Cuando empezamos la tarea fue muy pesada, porque fuimos pueblo por pueblo a visitar las cooperativas, especialmente las agrarias, para darnos a conocer y para ofrecer los servicios de distribución", explica Pepa Muñoz. El arraigo en el territorio se nota porque se ha querido tener muestras y productos de casi todas las comarcas. "aceite del Empordà, o de aceitunas arbequinas, o de Siurana, al igual que vino, que se puede encontrar en toda Cataluña". Esto hizo que el primer centro supusiera una inversión más elevada, del orden de 50.000 euros, porque se tuvo que ir visitar cada centro productor. Ahora, creada la red de abastecimiento el coste de abrir las nuevas tiendas ha bajado.
Los centros de CoopMercat incluyen un servicio innovador, denominado PortaAPorta, que se puso en marcha en el mercado de la Concepció en 2010 y que ahora se incorpora a las tiendas. Esto supone que el reparto de los productos hasta los domicilios de los compradores lo hagan personas con discapacidad intelectual. El servicio se dirige tanto a comercios como personas del barrio. Esto implica que una persona del barrio puede hacer compras en cualquier establecimiento y pedir al servicio PortaAporta que lleve los productos en su casa. Igualmente los pequeños establecimientos pueden utilizar el nuevo mecanismo, que de otro modo no podrían implementar en solitario.
Además, los centros de CoopMercat son también puntos que permiten recibir compras hechas por Internet, suscripciones periódicas o cualquier paquete. Los responsables de PortaAPorta se ocupan de los envíos, y los destinatarios pueden pasar a buscarlos cuando les vaya bien, porque las tiendas están abiertas desde las 8:30 hasta las 22 horas.
CoopMercat es cooperativismo. Lo es porque TEB, nacida en el barrio de la Barceloneta, hace 45 años que funciona y siempre ha tenido una vocación marcada por la cooperación. En este tiempo, la entidad ha realizado tareas destinadas sobre todo a la industria y los servicios, y ahora, hace ocho meses ha dado el salto al comercio. En TEB trabajan unas 600 personas, de las cuales casi un 90% con discapacidades intelectuales.
La implicación TEB en el mundo cooperativo se ve no sólo por la tarea de comercializar productos hechos por cooperativas. Queda clara también por la asistencia del presidente de la Federació de Cooperatives de Treball de Catalunya , Perfecto Alonso, tanto en la inauguración de la tienda de Hostafrancs, como la de San Andreu, junto a muchos productores, que han colaborado con el desarrollo del proyecto.
Pepa Muñoz se muestra satisfecha por el desarrollo del proyecto. “La habíamos pensado por que a partir de 2009 entendimos que la industria, para la que TEB había trabajado durante mucho tiempo, podía iniciar el camino de las deslocalizaciones. Por eso pensamos en el servicio PortaAPorta, primero en el Mercado a la Concepción, que se complementa con servicios de limpieza y acompañamiento, y que ahora se completa con el reparto que incorporan las tres tiendas”.
De cara al futuro en CoopMercat mantienen la previsión de abrir hasta cuatro tiendas al año en Barcelona. Pero se han encontrado con un problema, encontrar locales situados en zonas con mucho comercio de proximidad, por lo que el ritmo de aperturas se puede ralentizar.

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Francesc López, TUS: "Nos parecemos al pueblo de Asterix, cada vez más rodeados por las legiones romanas"

Francesc López, presidente de Transports Urbans de Sabadell (TUS) foto: Tomeu Ferrer

Francesc López es el presidente de Transportes Urbanos de Sabadell. Cuando presenta la empresa él añade "sociedad cooperativa catalana limitada". La empresa hace 32 años que se encarga del transporte urbano de Sabadell. Y la suya es una historia de esfuerzo y de éxito. Sin embargo es una empresa atípica en el sector, lo que López define como una especie de aldea de Asterix rodeada de multinacionales.

¿Cuáles fueron los orígenes de TUS?
La empresa se creó en 1981, pero comenzó a trabajar el 1 de febrero de 1982. Si se fija, esto ocurre poco después de las primeras elecciones municipales democráticas. En aquel momento se dieron varias circunstancias. Una fue que se convocó un concurso para la concesión del transporte público urbano en Sabadell. Otra, que en aquellos tiempos florecían las ideas, como la de impulsar una economía diferente y la tercera fue la iniciativa de crear la cooperativa.

¿Y cómo fue todo?
Se unieron 82 personas y se decidió hacer una cooperativa que presentó una propuesta para el concurso. En ese momento el transporte público en Sabadell lo gestionaba una empresa de una familia y el servicio estaba muy limitado al centro de la ciudad. Nosotros planteábamos una idea diferente, más social, con un transporte que tuviera en cuenta el servicio a los barrios. Nos presentamos y conseguimos la concesión por 50 años, aunque renovable cada 10.

Parece sencillo, pero no lo sería tanto. Por ejemplo, tuvieron que comprar autobuses. Y en ese tiempo no era sencillo.
Empezamos comprando 30 autobuses. Y tiene razón, no fue fácil. De entrada se amplió el servicio. Pero para ello debían conseguir dinero, un préstamo, y costó mucho. Y hubo condicionantes económicos, políticos, de todo tipo. Se podría escribir un libro de esto. Finalmente tuvimos que ir a parar al banco local. Tras unas arduas negociaciones logramos el préstamo que los socios suscribieron y que el ayuntamiento avaló.
 
Usted ha dicho que la cooperativa se creó desde cero, de donde salieron los socios ?
Este fue también otro problema. Necesitábamos personas que tuvieran el permiso para llevar autobuses. Los fuimos a buscar a una especie de gestoría que llevaba la administración de muchas personas que habían trabajado en la construcción. Eran propietarios de hormigoneras, camiones, etcétera, que no tenían trabajo porque en aquel tiempo había también una crisis en el ladrillo. Había una asociación de transportistas, Transcalit. De allí salieron el 80% de los socios iniciales. Piense que en origen la cooperativa quería nutrirse de los trabajadores de la anterior empresa del transporte urbano de Sabadell. Pero no quisieron venir. Recibieron presiones y sólo se incorporaron dos o tres.

Insisto, ¿por qué crear una cooperativa?
Bueno, era una época en que el ayuntamiento tenía unas ideas políticas. Había también unas ciertas inquietudes sociales y se tenía la idea de propiciar que los trabajadores también participasen en aspectos económicos y demostrar que esto se podía hacer. Y el tiempo ha demostrado que el proyecto fue acertado.

¿Cómo fueron recibidos por la gente de Sabadell en los primeros años de funcionamiento de la cooperativa?
Nos recibieron muy bien. La gente se sentía vinculada a esta cooperativa. Era un reflejo de la voluntad social en aquel momento. También colaboraron mucho en este buen ambiente los trabajadores de la cooperativa que dieron una imagen diferente. El servicio era menos rígido que antes y se solucionaron algunos vicios de la época anterior.

¿Supongo qué los primeros años debían ir un poco justos económicamente?
Una de las cosas que siempre ha tenido esta empresa ha sido un presupuesto anual y, sin embargo, procuramos cerrar el ejercicio sin tener que gastar toda la partida prevista. Esto ha hecho que no nos quedemos nunca cortos. Con ese diferencial hemos ido haciendo una reserva.

¿Y con el excedente, que se hace? aparte de dedicarlo a reservas ..
Nosotros hemos tenido una sensibilidad especial para colaborar en diversos temas. Por ejemplo, hemos enviado autobuses a diversos países, desde Cuba a Burkina Faso o Sarajevo, cuando había la guerra de Bosnia. También hemos colaborado con las asociaciones de vecinos de Sabadell, y con la asociación del deporte y con muchas iniciativas ciudadanas. También ante circunstancias especiales, como el huracán Mitch, un terremoto en Irán, o cosas por el estilo. Ahora bien, con el sobrante , piense que hace 12 años que no repartimos beneficios, los guardamos y lo tenemos como un colchón de solvencia.

TUS está vinculada a la Federació de Cooperatives de Treball de Catalunya (FCTC), aunque muchos servicios que da la entidad los puedeobtener de manera individual..
Sin que suene pretencioso nosotros estamos ahí para intentar dar músculo a la federación. Queremos demostrar que dar servicio de transporte público en una ciudad como Sabadell, que es de las más populosas de Cataluña, se puede hacer siendo cooperativa. Me parece que sólo hay una entidad similar en Ceuta o Melilla, y creo que tiene unas circunstancias diferentes. Por lo tanto, nuestra experiencia la podemos traspasar a la federación, que a su vez puede demostrar que las cooperativas no tienen por qué estar limitadas a entidades con pocos socios, o a realizar una acción de carácter social. Decir por tanto, rotundamente, que nos sentimos muy cómodos dentro de la federación.

Estar agrupados os tiene que ayudar en el mundo del transporte urbano, cada vez más competitivo
Estamos en un mundo que ha visto como inicialmente había empresas familiares dedicadas al transporte público urbano o interurbano. Pero en los últimos años han entrado en este sector capitales procedentes del ladrillo, o de las aseguradoras, que han creado grandes conglomerados que son cada vez más fuertes y más influyentes. Para hacer frente a esto necesitamos no estar solos, necesitamos que haya alguien detrás, y estar federados nos ayuda en las relaciones con la Generalitat. Y en España nos ayuda estar en la Confederación Española de Economía Social (Cepes).

A pesar de las dificultades del momento, TUS ha incrementado plantilla y servicio ..
Sí, ahora somos 170 personas. Somos un total de 105 socios y el resto empleados. Los no socios tienen esta situación por varios motivos: de funcionamiento, de puestos de trabajo concretos, y después, porque hay gente que no quieren ser socios. En estos casos hay motivos diferentes, desde que los socios estamos dados de alta como autónomos, a quizás que no les vaya bien hacer aportaciones al capital social. Lo que está claro es que ninguna persona nueva ha llegado a socio si antes no era trabajador. En cuanto al número de autobuses, cuando empezamos teníamos 30, ahora tenemos 65.

Y con la crisis, que han hecho, porqué las empresas de capital ante las dificultades hacen ERE o despiden
Nosotros, por la naturaleza de la empresa, hemos procurado, siempre que hay dificultades, afrontarlas sin hacer despidos. Y lo hemos conseguido. Cuando hay un tema de este tipo tratamos de solucionarlo internamente : hacemos reestructuración de horarios o nos apretamos todos un poco el cinturón, pero no se toca el empleo. A veces en otro tipo de empresa si falla un poco el trabajo se hacen despidos. Nosotros si sobraran dos personas, pongo por ejemplo, miramos que si hay trabajadores a punto de jubilarse. Y si es así, nos esperamos y lo equilibramos todo. Es nuestra filosofía.
Pero es qué si quisiéramos hacer una cosa distinta la asamblea que es soberana, no nos lo dejaría hacer. Siempre digo que las cooperativas funcionamos muy bien cuando las cosas van como ahora, con crisis, porque nos administramos la escasez, pero no hemos aprendido a funcionar igual de bien cuándo las vacas son gordas.

Sabadell tiene varias poblaciones vecinas, ¿han pensado en ampliar el servicio hasta estos términos municipales?
Nosotros damos servicio hasta Sant Quirze, que está muy cerca. Antes habíamos dado servicio a Rubí o a la Universidad autónoma, pero las presiones de los grandes nos echaron ... Esto del transporte y las concesiones es un mundo muy especial, porque el mercado no es abierto. Sin entrar en detalles diré que cuando el anterior gobierno de CiU vio que iba a ser relevado ... cinco minutos antes renovaron concesiones por 25 años.

Su situación pues, es de estabilidad.
El campo está muy acotado y sólo se puede crecer mejorando en nuestro ámbito natural, que es Sabadell. Y la ciudad crece lo que crece, pero no, no se esperan grandes cambios.

¿Ser cooperativa les ha ayudado a ser más competitivos en su sector?
Puede parecer contradictorio, pero ser cooperativa no nos ha ayudado en nada a ser más competitivos. El sector es el que es. Otra cosa es que lo que conseguimos ganar lo distribuyamos con unos criterios o con otros. Pero ser cooperativa no ayuda a tener más concesiones ni nada que se le parezca. Ahora bien, nosotros tenemos más flexibilidad. Si tenemos que hacer un servicio nocturno o especial, nuestra gente lo hace sin cobrar nada añadido, y en una empresa normal o no lo querrían hacer o deberían pagarles más. O es diferencial también que a nosotros no nos hacen huelgas y en otros tipos de empresas si exigen demasiado a los trabajadores, se puede dar esta reacción.

Hablabais del sector, ¿cómo definiría en él la posición de TUS?
A veces digo que nosotros somos como el poblado de Asterix, que estaba rodeado por las legiones romanas. Y la crisis ha servido para que las legiones, es decir las grandes empresas y multinacionales, sean más poderosas. De la atomización de empresas que había en los años 80 , pasaremos a estar en manos de dos o tres grandes grupos. A la concentración ayudan a las leyes europeas, las estatales, las catalanas, las locales ...

Todo lo que usted cuenta tiene un agravante y es que el servicio de transporte público depende de presupuestos públicos, que son decrecientes.
La dificultad es grande, porque por mucho que quiera, si al Ayuntamiento de Sabadell le daban antes 1,250 millones para transporte público y ahora le han recortado los fondos hasta 750.000 euros. I ellos deben buscar ese dinero en alguna parte. Igual ocurre con la Generalitat y con las otras administraciones. Además, debe entenderse que cuando se crea un servicio, tirarlo para atrás es muy difícil. Si a esto le suman que en Sabadell este sector es muy social, porque uno de cada cuatro usuarios no paga, se puede hacer una idea de los problemas que hay para gestionarlo.


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Las cooperativas crecen en empleo durante la crisis y los puestos de trabajo que crean son más estables

Miembros de la cooperativa Mol Matric trabajando en los talleres de Barberà del Vallès (Barcelona)

En 20013 se destruyeron en Cataluña 198.000 puestos de trabajo, un 1,17%, según los datos de la Encuesta de Población Europea (EPA). Pero el conjunto de cooperativas catalanas crearon puestos de trabajo netos, 1.397, equivalentes a un 3,7% respecto a los que tenían este tipo de empresas un año antes. ¿Y qué tipo de trabajo se ha creado? Pues, en un 87% las cooperativas han creado empleo estable, bien como asalariados o como nuevos socios. Por el contrario, la creación de puestos de trabajo fijos en las empresas de capital ha limitado al 10%, es decir, el 90 % han sido temporales.

Los datos antes indicados muestran dos realidades divergentes frente a una misma crisis económica. En otras palabras, mientras las empresas basadas en el capital reaccionan a las situaciones negativas con precarización laboral, las empresas que tienen el trabajo como centro neurálgico el trabajo, mantienen o incluso refuerzan el componente laboral.

Un 81% de contratos estables
Aunque las comparaciones son arriesgada, las cooperativas tienen aproximadamente un 81% de sus ocupados con contratos estables, mientras que las empresas convencionales tienen en Cataluña un 68% de trabajo con contratos fijos, según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), según constatan también fuentes de UGT y CCOO. Se ha de decir que las empresas privadas tienen una proporción de trabajo estable equivalente a la de las cooperativas, sin embargo, el cómputo global baja precisamente debido a la mayor inestabilidad del trabajo en las administraciones públicas, que tienen un 30% de contratos precarios.
Antes de la crisis incluso los gestores de las empresas de capital hacían referencia a la importancia del factor humano en la buena marcha de las sociedades. Ahora, con la crisis han empujado duras medidas que han afectado especialmente a sus plantillas, pero ahora ya no se oye el discurso que valora la importancia de la implicación de los trabajadores en el futuro de la empresa y la importancia que esto tiene en su crecimiento.

Flexibilidad e implicación
Las cooperativas nunca hicieron una gran bandera de la implicación de sus socios-trabajadores en su futuro. Se da por descontada. Y la crisis ha hecho de este elemento clave. Todas las entidades consultadas por el Diario de la cooperación han indicado que su mayor resistencia a la mala situación económica se explica por la flexibilidad que tienen las cooperativas, tanto por parte de sus socios como por sus empleados. Y esta implicación también ayuda a encontrar soluciones cuando las cosas van mal.
Y los rasgos antes mencionados son más acentuados en las cooperativas de trabajo, agrupadas en la federació de cooperatives de treball de Catalunya (FCTC). La característica diferencial de estas cooperativas es que sus socios son trabajadores, aunque también las sociedades pueden tener asalariados. La FCTC agrupa a unas 3.000 entidades de las 4.808 que hay en el Principado y está inmersa en un proceso que culminará en la integración del resto del mundo cooperativo catalán en una sola federación, a excepción de la federación agraria.
Pero, quizás vale la pena poner ejemplos. Ambulàncies La Pau es una cooperativa que en el último año contrató a 12 personas que habían terminado el TES, grado superior de emergencias médicas. De estas contrataciones 11 personas permanecen en la empresa que, como característica diferencial, no ha hecho ningún despido, a pesar de la dureza de la crisis. La sociedad hace 30 años que funciona. Tiene actualmente 420 personas trabajando, de las cuales 86 son socios.

La cooperativa más grande casi duplica plantilla
Más llamativo aún es el caso de la cooperativa Suara, dedicada a servicios sociales y sanitarios. Esta entidad tiene un crecimiento espectacular. A finales de 2012 tenía entre socios y personas contratadas, 1.918 personas en plantilla. A finales del año pasado esta cifra era de 3.171 personas. Esta es, de largo la cooperativa con más empleo de Cataluña. Su crecimiento es fruto de ganar concursos públicos. Según su portavoz, Jordi Masnou, en el último año han logrado ampliar en cuatro distritos el concurso de Servicio de Atención Domiciliaria (SAD) en Barcelona. También han obtenido este servicio en la ciudad de Hospitalet. En las últimas fechas se ha conseguido la misma concesión, mediante concurso, en Ripollet y los consejos comarcales del Alt Empordà y el Pla de l'Estany. En cuanto a facturación , la previsión es que entre 2011 y 2014 haya aumentado en un 50%, (de 47,6 a 71,5 millones de euros). Todo ello con una estructura democrática y que tiene en cuenta los intereses de las personas que trabajan.

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Arç, la cooperativa aseguradora que construye la segunda pata de las finanzas éticas y solidarias

Jordi Via, socio de la cooperativa de seguros Arç Foto: Tomeu Ferrer

Jordi Via es socio del grupo Arç, una cooperativa especializada en el seguro social y solidario, que trabaja ahora en un nuevo concepto, los seguros éticos.

Seamos concretos, defina Arç
" Arç es una cooperativa de trabajo asociado. Una de sus ramas es Arç correduría de seguros, que está especializada en tres grandes líneas de negocio: la economía social y solidaria; el mundo asociativo sería la segunda y la tercera sería el mundo diverso de las energías renovables.
En este momento Arç da servicio a más de 1.500 cooperativas y a otros tipos de empresas del mundo de la economía social y gestiona también el seguro de más de 70.000 personas, fundamentalmente a partir de pólizas colectivas. En conjunto la entidad gestiona un volumen de negocio de 5 millones de euros. Esto en el mundo de los seguros comprende la cartera de primas de seguros ".

¿Cuál es el origen de Arç?
"El origen de Arç hay que buscarlo 31 años atrás. En 1983 cuando personas vinculadas con los movimientos sociales de la época, procedentes de tres ámbitos: el movimiento ecologista, el movimiento por la paz y la izquierda alternativa nacional catalana decidimos que queríamos construir en el día a día lo que nos parecía que iba a ser una sociedad mejor. Veníamos de una época de denuncia y movilización, algunos habíamos intentado la intervención en el frente institucional y llegamos a la conclusión de que lo que teníamos que hacer era poner en marcha, desde la actividad económica experiencias socialmente transformadoras ", explica.

Ahora, cuando se tienen los resultados es fácil juzgar la experiencia, pero, ¿cómo lo entendieron los otros compañeros de los movimientos sociales?
"No, muchos de nuestros compañeros en aquel momento nos tildaron diciéndonos que eramos algo parecido a pequeños burgueses radicalizados", explica ahora con una sonrisa. La visión de los activistas en aquel momento era muy diferente de la de ahora. "Vinieron a decir, que es eso de hacer una empresa, si lo que se necesita es hacer la revolución. Ahora se ve que el tiempo nos está dando la razón".

“La experiencia de Arç la empezamos cinco personas. Ahora trabajamos en la cooperativa catorce personas. A lo largo de estos años la entidad se ha ido significando como empresa cooperativa, también como gestores de compra colectiva. Y desde hace siete años iniciamos el proceso de puesta en marcha del Seguro Ético y Solidario "

¿Ese es un concepto algo nuevo, explica en qué consiste?
" Pensamos que de la misma manera que existe banca ética deberían existir seguros éticos. ¿Y por qué? Básicamente por dos motivos. El primero porque consideramos que el mundo asegurador forma parte del sistema financiero".

¿Puede ampliar un poco este concepto?
"Si, por ejemplo afirmando que durante el 2013 el mundo asegurador en España ha invertido más de 250.000 millones de euros, que provienen de las reservas matemáticas de los seguros de vida, los planes de pensiones que gestionan las aseguradoras y que proceden también de las primas anuales recaudadas por estas aseguradoras. Por lo tanto, el seguro es una operadora de primer nivel dentro del sistema de finanzas. Esto nos hizo pensar que teníamos que interpelar al mundo de los seguros respecto al uso que hacía del dinero que administraba".

¿Hay más razones?
"El segundo argumento tiene que ver con la recuperación de la función social de los seguros. En origen los seguros no eran otra cosa que unos fondos de ayuda mutua que determinados colectivos, por ejemplo los gremios, dotaban por si alguna persona que formaba parte del grupo tuviera algún tipo de incidencia, como enfermedad o accidente, que se pudiera sufragar desde la bolsa común".

¿Cómo idea está bien, pero cómo han articulado estos planteamientos a la práctica?
"A partir de este primer planteamiento lo que hicimos fue transferir toda la certificación del seguro ético y solidario al observatorio de las finanzas éticas que es quien hace esta gestión actualmente. Esta entidad cuenta con la participación de un comité independiente formado por personas que pertenecen al mundo de la cooperación, a la economía social y solidaria y también a los movimientos sociales. Este equipo es el que está registrando compañías aseguradoras y corredurías de seguros y, en su caso, certifican los productos aseguradores que van en esa línea. Por tanto, además de las tres líneas de especialización que he citado antes, Arç se conoce también por ser la primera correduría de seguros en Europa certificada para gestionar seguro ético y solidario".
 
¿Y cuál ha sido su desarrollo desde el punto de vista empresarial?
"Efectivamente nuestro desarrollo se apoya en la singularidad que he mencionado, en nuestro compromiso y en la construcción como sector de actividad económica, dilo como quieras: alternativa, post-capitalista,... la búsqueda del impulso de la economía social y solidaria. Por eso participamos de la Red de Economía Solidaria (XES), de la Federació de Cooperatives de Treball y este impulso en la creación del ámbito de la economía social y solidaria pasa por la construcción del mercado social".

¿En qué consiste el mercado social?
"Me parece que desde las cooperativas es desde donde estamos mejor posicionados para ofrecer productos y servicios a aquellos ámbitos de la sociedad que están más concienciados respecto a la idea de que la transformación en positivo de la sociedad debe pasar por cambios en las pautas de consumo".

En estos años Arç ha hecho una expansión más allá de Cataluña e incluso en Europa, ¿cómo ha ido eso?
"Sí, formamos parte de un proyecto que se llama CAES, que serían las siglas de Cooperación Seguro Ético y Solidario, que en España se desarrolla conjuntamente con una entidad de seguros, que se dice Seryes , una correduría de seguros del movimiento cooperativo de Madrid. Y, en el ámbito europeo trabajamos una especie de coordinación con CAES Italia, que opera con criterios muy similares a los nuestros. De hecho CAES Italia nació junto a la banca ética italiana".

¿Y en el día a día , ¿cómo lo hacen?
"Hay un aspecto muy relevante. Nosotros no hemos ido nunca a vender seguros a puerta fría. Toda nuestra acción comercial implica haber preestablecido acuerdos con colectivos vinculados a las tres líneas de negocio que comentábamos al principio. En este sentido, actualmente tenemos una cincuentena de acuerdos, como Arç y como CAE , en Cataluña y en España, con entidades de economía social y solidaria, redes, federaciones, nodos de las redes y entidades en concreto. Y seguimos trabajando así".

¿Esto sería un ejemplo de intercooperación?
"Sí, exactamente. Y esto tiene que ver también con nuestro compromiso con el desarrollo de la economía social y solidaria entendiendo la construcción de este ámbito como un movimiento social. Por lo tanto, el desarrollo incluso profesional pasa por construir red y por la vinculación con los ámbitos más militantes, por decirlo de alguna manera”.

¿La cuestión del seguro ético aguas arriba de su entidad, como la pueden asegurar?. ¿Porquéhan de tratar con compañías de seguros?
"Esto es cierto. En este momento el 40% de las pólizas que tenemos contratadas son de seguro social y solidario y, al mismo tiempo, el 70 % de las personas que tenemos aseguradas lo están bajo pólizas de seguro ético y solidario. Respondiendo directamente, la principal compañía aliada en este tema es Atlantis. Realmente son dos compañías: Atlantis seguros generales y Atlantis seguros vida. También está registrada como compañía ética DKV seguros y Ergo, que es una empresa del mismo grupo. Además se ha iniciado un proceso de certificación con Lagun Aro, que es la aseguradora de Mondragon. En cuanto a productos ya disponemos seguros de consumo, como son los de automóviles y hogar. Y también disponemos de productos para colectivos, de responsabilidad civil y de accidentes dirigidos al mundo de la cooperación. Y tenemos como objetivo este año que se certifiquen productos de multirriesgo, daños y productos de ahorro y jubilación y planes de pensiones".

¿Cuáles son las relaciones institucionales de Arç con el mundo cooperativo catalán?
"Somos miembros de la Federació de Cooperatives de Treball, de la Federación de Cooperativas de Consum y también, claro, de la Red de Economía Solidaria. E históricamente hemos tenido la presidencia de la Federació de Cooperatives de Treball. Hemos gestionado también la secretaría general de la Confederación de Cooperativas".

Y hablando de este mundo cooperativo, ¿qué os parece la unificación de las diversas federaciones de cooperativas en Cataluña?
"Nos parece muy positiva. Por lo que tiene de facilitación de una mayor visualización de la empresa cooperativa en el conjunto de la sociedad y también por lo que tiene de optimización de gestión de recursos".

¿Cómo veis la respuesta de la gente en esta crisis al fenómeno cooperativo?
"Estamos en un punto muy curioso de la crisis en que independientemente de los planteamientos ideológicos, el sentido común lleva a la conclusión de que las cosas no pueden seguir igual. Desde esta visión detectamos una aproximación mucho mayor al cooperativismo tanto desde el punto de vista de consumo como desde el punto de vista de trabajo. En consumo, nosotros estamos creciendo. El año pasado superó el récord de nuevas pólizas contratadas, hicimos 2.100 nuevas pólizas, con un crecimiento ligeramente superior al 3% respecto al año anterior cuando el sector asegurador disminuyó un 3%. Por tanto, respecto a la media del sector nosotros estamos creciendo un 6 %. Esto se explica a partir de nuestra singularización que hace posible un consumo responsable. Después notamos, como miembros de la XES y de la Federació de Cooperatives, una aproximación de personas que quieren sacar adelante proyectos, desde la intuición de que mejor hacer un proyecto colectivo que en solitario".

¿El cooperativismo puede volver a tener un papel como lo había tenido históricamente?
"En Cataluña hay un terreno abonado para el crecimiento. Por un lado está la experiencia de las prácticas de auto-organización de la clase trabajadora y del otro lado el hecho de ser nación sin estado y por tanto, la necesidad de espabilar desde el punto de vista de nuestro marco nacional, lingüístico y cultural, ha ido sedimentando unas maneras de hacer que facilitan la expansión del cooperativismo. Por otro lado, se dan experiencias muy interesantes de recuperación de la memoria histórica como el barrio cooperativo que lleva adelante la cooperativa Ciutad Invisible, de Sans. Esto hace que se cierren las anillas de una cadena, que hace que el movimiento cooperativo socialmente transformador de principios del siglo veinte se conecte con nosotros y nos impulse en todos los sentidos".

¿Qué papel debe hacer el movimiento cooperativo respecto a los otros tipos de economía?
"Lo primero que se debería hacer es considerar que la economía es plural. Hay la economía pública oficial. Hay la economía privada y existe la economía social y solidaria, que también se puede llamar, economía pública popula . Lluís Maria Xirinacs decía, con razón, que etimológicamente público viene de popular. Por lo tanto, dejar de reivindicar el hecho público como popular y dejarlo sólo en manos de la administración es un error. Ahora estamos en un momento de acumulación de fuerzas tanto desde el punto de vista conceptual como de la extensión de la propuesta y, simultáneamente, estamos en un proceso de consolidación de nuestras realidades empresariales.
Por sí sola, la economía social y solidaria no es la solución, pero forma parte de la solución. Si el sentido común, como parece, nos debe llevar a sociedades post- capitalistas, la manera de gestionar la economía al servicio de las personas deberá ser un referente".

¿Y esto como se plantea en el día a día?
"En el día a dí , lo que nos interesa es la construcción del sector cooperativo y mucho menos la disputa a otros modelos de empresa de la presencia en ámbitos de poder institucionalizados. Esta es
na de las cosas que tenemos claras en Arç, que forma parte del grupo cooperativo Ecos. Y, esto es relevante, la voluntad de hacer evidente que existe una realidad empresarial, operativa, eficaz y funcional, más allá del discurso teórico y estratégico. Es lo que hace 31 años nos llevó a emprender un proyecto empresarial que queríamos transformador, pero también desde la exigencia de la cuenta de resultados, lo seguimos manteniendo".

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Ignasi Gómez: "La cooperativa es la máxima expresión del trabajo en equipo"

Ignasi Gómez, presidente de Musicoop junto al Café de Mar en Mataró

Ignasi Gómez es presidente de Musicop, una cooperativa formada hace tres años por un equipo de músicos de Mataró (Barcelona). Contra lo que se podría esperar en un período de crisis, desde su fundación han más que doblado el tamaño de la empresa en una experiencia que no tiene parangón en Cataluña.

"Nuestro origen está en la Escuela Municipal de Música de Mataró", explica Ignasi. La escuela se había creado cinco años antes. Tras las elecciones locales el nuevo equipo de gobierno se puso en duda su viabilidad.

¿Y qué hicisteis los músicos?

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Mireia Font: "Hacer del Timbal una cooperativa nos ha multiplicado"

Mireia Font, gerente de la cooperativa El Timbal Tomeu Ferrer

El Timbal es quizás la escuela de formación de artes escénicas más antigua de Barcelona. Su fundador, Anton Font, procedente de Els Joglars, la creó en el año 1969. Desde entonces han salido de sus aulas muchas generaciones de actrices y actores, bailarines y gente de teatro. Mireia Font , hija del fundador, es la gerente.
Después de más de 40 años de funcionamiento El Timbal emprendió una nueva vida. Pasó de ser una empresa familiar a una cooperativa. El cambio de estatus empresarial ha supuesto también un nuevo empuje no sólo desde el punto de vista de gestión, sino también artístico.

¿Cómo nació el Timbal?
El centro lo creó mi padre, Anton Font, en 1969. En aquella época en términos de expresión en general y en artes escénicas en concreto había mucho por hacer. Él había fundado los Joglars y al poco tiempo dejó el grupo en manos de Boadella porque quería dedicarse a la pedagogía.

¿Dónde estaba la primera sede ?
No estaba aquí , estaba en Sarrià. El centro estaba muy integrado al barrio. Esto ayudó porque es una zona de Barcelona con muchas escuelas, lo que hizo posible que la tarea de mi padre se centrara también en los niños.

En sus inicios , parece que fue un centro multidisciplinar
Sí, claro, porque al empezar había muy pocos lugares donde se pudieran reunir personas procedentes del mundo de la pedagogía, del teatro , y de las disciplinas que le son vinculadas . Esto quiere decir que el Timbal siempre se ha hecho un trabajo en equipo, más o menos cooperativo , incluso antes de tener la forma legal de cooperativa.

¿La huella del fundador era importante?
Él siempre ha ejercido el liderazgo. Siempre le ha gustado la pedagogía. Además de la enseñanza estrictamente teatral ha colaborado con Rosa Sensat. Directamente con escuelas, aunque el Timbal era el lugar donde ejercía más específicamente su maestría .

¿Cuánto tiempo estuvieron en Sarrià?
Unos 20 años. Hacia el inicio de la década de los 90 venimos hacia el centro de Barcelona. De hecho este local fue inaugurado el alcalde Maragall junto con su segundo, que era Joan Clos . Esto ocurrió a alrededor del 92.

¿Entonces el equipo del Timbal era reducido o más bien amplio?
No, siempre mi padre ha trabajado en equipo. Siempre le han gustado las reuniones , debatir lo que debía hacer y trabajar conjuntamente. Él siempre ha querido que fuéramos un equipo que sumaba. Pero los colectivos y las personas en el mundo artístico experimentan cambios. Hay personas que están una temporada y luego se van, o vuelven al cabo de un tiempo ...

¿El traslado a Portaferrissa supuso, quizás también un cambio de orientación?
La idea era hacer ya un centro más de ciudad, y no de barrio. Incluso, como estamos en un lugar con fácil acceso, también empezamos a acoger a personas de fuera de Barcelona.

¿Y por q se transformó el Timbal en una cooperativa?
La inquietud en este sentido se puede decir que siempre la tuvimos. Yo había colaborado desde muy pequeña con mi padre. Fui alumna y luego hice carrera artística aquí. Y desde el 96 formo parte del equipo de dirección. En aquel tiempo éramos una SL familiar, pero con un trabajo de equipo, con un jefe de estudios externo, etc. Mi padre y yo habíamos hablado mucho sobre el futuro y nos gustaba el modelo cooperativo, pero a él le costaba dar el paso. Hasta que lo vimos claro. También ayudó a hacerlo la situación económica general.

¿En qué sentido le ayudó la visión de la situación económica?
Nos ayudó al ver que la forma cooperativa era una respuesta lógica y coherente por diversas razones. Además, yo tenía claro que sola no quería seguir. Por lo tanto, cuando el padre lo dejó y se retiró, creamos la cooperativa. La forma fue convocando a los que estaban más cerca y se les invitó a formar parte de la entidad. Así pues, hicimos un equipo de corresponsabilidad de empresa y trabajo. La idea era ponernos de acuerdo y sacar adelante el proyecto.

¿Y cómo reaccionaron?
A la gente que nunca ha sido empresaria, le cuesta hacer este cambio . Todos hemos tenido que aprender. Por mi parte, a ceder ya delegar, y por parte de los otros compañeros a responsabilizarse y hacerse cargo de una empresa en un momento de crisis.

¿Pasar de una SL a una cooperativa no es un camino usual , como lo veis?
Para nosotros no ha sido una decisión forzada ni extraña. Ha sido un recorrido normal, porque de hecho siempre contábamos con el equipo. Claro que antes la responsabilidad única y definitiva era de sólo una persona, que era la primera en no cobrar si no había dinero. Crear una cooperativa ha servido para poner en común los conocimientos. !Yo no sé de todo! Y siempre he pensado que teníamos que hacer nosotros mismos el máximo de cosas posibles. En una palabra, ser sostenibles. Hay que decir que la labor de los socios es básicamente ser pedagogos. Yo soy ahora la que me encargo del ámbito de gestión.

¿Ha notado una diferencia en el funcionamiento desde que erais SL ahora que sois cooperativa?
Ha habido claramente un cambio. Es diferente cuando uno es un empresario que pide algo a otro que es un trabajador. Ahora los problemas se debaten y se buscan las soluciones. En una frase, !nos hemos multiplicado ! No hicimos una cooperativa para subsistir. La hicimos porque yo no quería continuar sola. Pero ahora veo que nos ha ido fantástico. Añado que si durante mucho tiempo nos hemos quejado de que no teníamos ayudas ni subvenciones de ninguna institución, esto nos ha hecho fuertes pe vivir el día a día sin grandes endeudamientos. En este sentido, ser cooperativa nos ha hecho multiplicar en el esfuerzo de hacer difusión, de trabajar , y de tirar adelante.

¿Por qué, como pasáis la crisis?
En una frase, ¿la pasamos con mucha dignidad! A esto nos ayuda el asesoramiento externo de coopdemà , una entidad con la que trabajamos muy contentos. Coopdemà es una rama de una gestoría que se llama Talaia y que intenta asesorar más allá de los ámbitos clásicos: laboral, fiscal, administrativo. Lo que hace esta cooperativa es ayudar en la gestión del componente humano. El primer año de la creación de la cooperativa nos asustamos un poco durante el verano, que es cuando baja la clientela, los llamamos, porque queríamos una mirada externa, !y ya nunca nos hemos despegado de ellos! Igual ocurre con otra cooperativa que nos asesora en la estrategia y el marketing. ¡Y todo sin salir del mundo cooperativo!

¿Cuántos socios sois en el Timbal?
La cooperativa la creamos con cuatro personas. Con el objetivo de crecer. Pero, con la crisis este crecimiento ha sido complicado. Y esto va ligado a más trabajo. Pero ahora hay una incorporación de una nueva socia y no descartamos más entradas en el futuro, pero todo ligado a un proceso prudente. Los otros trabajadores o colaboradores realizan tareas de especialistas y son una decena, a los que hay que sumar un par de trabajadoras fijas, que las hemos invitado a ser socias, aunque, de momento, no están interesadas.

¿A pesar de la crisis , tienen proyectos?
Estamos en un momento de crecimiento. Para ello estamos en contacto con la asesoría estratégica. Piense que El Timbal es un centro de formación y creación escénica. Esto define de alguna manera nuestra actividad. La parte de creación es la más pequeña. El plato fuerte es la formación: las artes escénicas nos definen, y dentro de ella, lo más fuerte es el teatro. Para los chicos y chicas hacemos danza , hip hop, juego danzado y blues. El área nueva que queremos abrir se dedicaría a las empresas. Este nuevo ámbito nos haría desplazar a la sede de las compañías para impartir formación utilizando las técnicas del teatro, para que las empresas mejoren aspectos como la cohesión de grupos, la comunicación o hablar en público.

Ustedes son conocidos por su formación profesional
Tenemos un plan de estudios para las personas que se quieren formar profesionalmente como actores. Este apartado supone menos alumnos pero son personas que dedican muchas horas porque que la formación es intensiva.

En los años que hace que funciona , el Timbal ha tenido alumnos que después han sido famosos..
Nunca nos ha gustado demasiado utilizar los nombres propios de gente que ha pasado por el Timbal, que después se han hecho famosos. Porque la fama es algo opinable. Pero lo cierto es que no podemos decir mentiras y , sí, el Tricicle pasó por aquí. También lo hicieron Toni Albà, Sergi López, Ariadna Gil, o el mismo Joel Joan. Son gente que en un momento dado han pasado por aquí. Esto no quiere decir que después no hicieran otras cosas. Joel, por ejemplo, estuvo haciendo acrobacia, cuando era un niño, y luego fue a la Escuela del Teatro. Esto también ocurrió, en danza , con Cesc Gelabert , etcétera. Y como profesores , actualmente tenemos gente como Joaquím Oristrell o Judit Cullell . Habría tantos, que temo olvidar alguno.

Con las otras cooperativa , con el movimiento cooperativo, ¿qué relaciones tienen?
Buenas, muy buenas. Aunque el trabajo no nos deja participar tanto como quisiéramos. Somos miembros de la Federació de Cooperatives de Treball de Cataluña y nos han ayudado mucho, son como nuestro padre. Igual pasó cuando nos hizo falta un préstamo para capitalizar la cooperativa y Coop57, de la que somos socios, nos lo concedió y ahora estamos a punto de acabar de pagar.
 
¿Y en el ámbito profesional?

En el ámbito de las escuelas de teatro, mi padre fundó la Asociación Catalana de Escuelas de Teatro (ACET). En estos momentos somos 12 escuelas vinculadas. Hace unos 14 años que existimos. Nos juntamos básicamente para pedir una titulación oficia , que por fin parece que pronto se pondrá en marcha. Será una titulación alternativa. Lo que antes eran las FP y que ahora se llaman grados. Ha costado mucho, pero ya está diseñado y parece que Ensenyament lo pondrá en solfa pronto. Esto ayudaría mucho en cuanto al reconocimiento de los títulos para los alumnos. Debemos decir que el reconocimiento social, dentro de la profesión ya lo tenemos, pero falta el reconocimiento oficial, porque cuando piden un título para un trabajo, lo puedas presentar.

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Col·lectiu Ronda: una cooperativa nacida para defender los derechos de los trabajadores

Laia Manté y Ernest Garcia, del Col·lectiu Ronda

Si la causa de los trabajadores se pudiera explicar en términos bélicos, el Col·lectiu Ronda sería una unidad de élite especializada en la defensa jurídica. Hace 41 años que ocupa ese lugar en la batalla para mejorar las condiciones de vida de la clase obrera. Y la gente lo ha premiado haciendo que este despacho jurídico sea uno de los más numerosos y pujantes de su especialidad. Pero si a esto se añade que la forma empresarial elegida por Ronda es la cooperativa, su caso es aún más insólito, por coherente.

La sede del Col·lectiu Ronda yo no está en Ronda de Sant Pere, ahora se encuentra en la calle Trafalgar de Barcelona. El Col·lectiu es una cooperativa de trabajo asociado que hace 41 años que funciona y, quizás por desgracia, trabajo no le falta. Pero es mucho más, tanto por sus orígenes como por la voluntad de sus componentes. Y esto se ve sólo entrar: carteles convocando a manifestaciones conviven con naturalidad con revistas generalistas y también publicaciones sindicales en un local amplio y ordenado.

"El nacimiento del Col·lectiu Ronda se remonta a finales de los años 70 del siglo pasado", explica Laia Manté, miembro del consejo rector de la cooperativa. Los impulsores fueron un grupo de abogados laboralistas que se propusieron abrir un despacho desde el que defender los derechos de los trabajadores y de los represaliados del franquismo. " Los fundadores, los pioneros, fueron ocho abogados y otras ocho personas como personal de secretaría" dice Laia.

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Grup La Pau, 30 años construyendo la mayor cooperativa de transporte sanitario de Cataluña

Frederic Torrent, gerente de la Cooperativa La Pau,junto a una ambulància del grupo

Seguramente han visto sus vehículos por la calle. Ambulancias y transportes colectivos para personas con discapacidad lucen el anagrama del grupo La Paz: un pájaro blanco sobre fondo azul. Lo que muchos quizá no sabe es que esta empresa es una cooperativa que nació del voluntariado en Badalona hace 30 años.

Frederic Torrent es el presidente del Grupo La Pau. Explica con orgullo la evolución de esta empresa que crearon 12 personas y que ahora ocupa unas 420 de media. Que arrancó comprando dos ambulancias y ahora tiene más de 120 vehículos y que hasta el momento ha capeado la crisis sin hacer ningún despido.

"Fue hacia el año 1983, un grupo de personas vinculadas a la protección civil y Cruz Roja pensaron que podían ofrecer servicios de una forma más profesionalizada -entonces el transporte sanitario lo gestionaba casi en solitario Cruz Roja- y se decidieron crear una empresa, que desde el primer momento se quiso que fuera cooperativa. Compraron dos ambulancias, con unas 100.000 pesetas de la época y comenzaron ", dice Torrent.

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