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¿Cómo protegerse de los fraudes ‘online’ en tiempos de compras masivas?

Una usuaria realiza compras online con su teléfono móvil

Juan Cabrera

Pongamos que estás buscando esa prenda que lleva un tiempo rondándote por la cabeza y que falta en tu armario... Ni rastro hasta que, zas, ¡ahí está! En ese anuncio que te acaba de saltar y rebajadísima. Solo quedan dos unidades. Hay que comprarla, ¡rápido! 

Pero nunca llegará ese paquete. O llegará un producto de calidad ínfima. Imposible recuperar el dinero o devolverlo. Y, además, has enviado tus datos bancarios a un posible ciberdelincuente. Los hackers sí crearon un buen producto, una página falsa —a veces replican la de marcas conocidas— que aprovecha esa debilidad tan humana de comprar por impulso. Sin embargo, tomarse un minuto para revisar las opiniones de otros usuarios hubiera destapado el fraude.

¿Cuántos caen en ciberestafas? Nada menos que el 8% de los compradores online dicen haber sido víctimas de alguna, según el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI). Y podrían ser más, porque algunas personas no lo reconocen… o ni siquiera se han dado cuenta. 

Lo mejor es tener presentes estos consejos básicos de seguridad, que forman parte del programa de educación financiera de Ibercaja en colaboración con Funcas, para no figurar nunca en esa estadística. Especialmente en estas fechas, cuando los estafadores hacen horas extra para captar clientes.

Una chica navega por internet

Sentido común y actitud

Si una oferta —en webs, correos electrónicos, WhatsApp, redes sociales…— parece demasiado buena para ser cierta, puede que no sea ni buena ni cierta. Lo primero es tomar conciencia de que la seguridad empieza por uno mismo, hay que aplicar estos consejos y recurrir a fuentes fiables ante cualquier duda.

Compra en aplicaciones y webs seguras

Descargar apps de compra solo en las tiendas Apple Store y Play Store y solo en webs oficiales, de referencia, con aviso legal y condiciones de venta. 

Aprende a cazar webs trampa

El Instituto Nacional sobre Ciberseguridad (INCIBE) recomienda desconfiar de titulares impactantes (clickbait) y salir corriendo si ves falta de información sobre el contacto de la supuesta empresa, errores de diseño, gramaticales o malas traducciones, fotos pixeladas o de baja calidad o botones, enlaces o perfiles en redes que no funcionan bien. Las herramientas de búsqueda por imagen permiten comprobar si usan fotos de otras páginas. Y también puedes buscar información y opiniones de usuarios sobre ese sitio. Si es una estafa, muchas de sus víctimas descargan su indignación advirtiendo a otros para que no les pase lo mismo.

La prueba del algodón en la URL 

La dirección web debe comenzar con https:// (la “s” es esencial para la seguridad) e incluir el icono del candado. Pero ojo, los estafadores diseñan webs que cumplen estos requisitos y tienen certificados válidos. Por eso, hay que aplicar el consejo anterior y revisar el aviso legal, la información de contacto, el sello de confianza y la política de devoluciones. El dominio de las marcas serias acaba en “.es” o “.com”. Hay que desconfiar de los de tipo “.xyz” o “.shop”.

Revisión de documentos

El paso decisivo: un método de pago fiable

El más recomendable es la tarjeta con autenticación reforzada a través de tu app bancaria (claves, códigos o identificación biométrica). Este método puede permitir al usuario reclamar la devolución del dinero en caso de fraude. Sea cual sea el sistema (tarjetas, Bizum, PayPal, Google Pay, Apple Pay…), utilízalo siempre dentro de la tienda o plataforma y comprueba que el proceso te redirige a una pasarela de pago correcta, en una ventana aparte con la dirección https://.

Las plataformas de pago seguras suelen reforzar la protección al compartir con la empresa vendedora solo parte del número de la tarjeta del comprador. Cuando el sistema de pago de un comercio online solo permite transferencias, te dirige a un sitio de un tercero o tiene métodos de pago diferentes a estos más seguros, mala pinta… Mejor cierra sin facilitarles ni un solo dato.  

Otros consejos para comprar con tranquilidad

Para tus compras online, puedes utilizar una tarjeta prepago, en la que solo puedes gastar la cantidad que cargues previamente, si prefieres no usar la habitual asociada a tu cuenta.

También puedes modificar los límites de gasto de tus tarjetas. De esta manera se minimizan las pérdidas si, a pesar de las precauciones, caes en una estafa. Lo puedes hacer fácilmente —incluso con límites diarios que puedes ampliar si lo necesitas— a través de tu banca digital o la app de tu entidad. Si tienes dudas de cómo hacerlo, tu asesor del banco te explicará cómo.

Además, puedes apagar la tarjeta si no vas a usarla o limitar funcionalidades como la de comprar online para evitar que otro lo haga si accede a tus datos. Si necesitas usarla para una compra, simplemente la activas de nuevo.

No olvides activar las alertas y notificaciones de tus cuentas y tarjetas para estar al tanto de todos los movimientos y transacciones. Así podrás reaccionar enseguida al ver por ejemplo un pago no autorizado por ti.

Si vas a acceder a una pasarela de pago, recuerda tener a mano el móvil para confirmar la operación cuando te lo solicite tu banco.

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