Isabel Díaz Ayuso vuelve a estar en el centro de la actualidad política. Desde que se destapó la compra del piso de lujo en Chamberí con dinero público se desencadenaron otros eventos que sólo han dejado en evidencia a la presidenta: el anuncio de la venta de dicho piso un día después del escándalo con el pretexto de recaudar fondos para destinar a los incendios, y, la pasada tarde, la noticia publicada por El Plural que informaba de que el novio de Ayuso puso a la venta la vivienda que comparte con ella después de que la Comunidad de Madrid comprara el ático de Chamberí. Para la oposición en Madrid, esta serie de movimientos evidencian que Ayuso no rectifica, sino que la han pillado tratando de usar el dinero público para vivir en un ático de lujo.
Después de la jornada de ayer, las novedades que se descubren no mejoran la posición de la presidenta. Este viernes te contamos que la empresa pública que compró el ático para uso temporal de Ayuso exigió la firma de un acuerdo de confidencialidad al vendedor antes incluso de la visita. Otro detalle que plantea más preguntas: las obras en la sede de la Comunidad de Madrid en Sol por las que la madrileña justificó que su equipo tendría que mudarse al ático, no tienen aún ni licitación ni fecha estimada.
0