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Vacaciones entre montañas: cinco destinos en los que desconectar en contacto con la naturaleza

Paola Amigo

Si el calor aprieta, nada como poner rumbo a la montaña. Si el estrés ahoga, nada como poner rumbo a la montaña. Y si buscas naturaleza, nada como poner rumbo a la montaña. Ante un verano caluroso, las montañas son la salvación para quienes buscan unos días de frescor rodeados de paisajes verdes.

La buena noticia es que España tiene opciones para todos los gustos, y si no te apetece playa, también tienes grandes y refrescantes opciones de interior en las que sumergirte en la naturaleza y huir de las altas temperaturas. Algunos, incluso, con espectaculares Paradores en los que además de descansar y desconectar, puedes darte un pequeño capricho para disfrutar de tus días libres como te mereces.

Gredos, entre la naturaleza y la historia

La sierra de Gredos es un destino inmejorable para los amantes de la naturaleza, los aficionados al senderismo y los curiosos de la astronomía. Un lugar perfecto para desconectar a un paso de Madrid, con rutas de senderismo de todos los niveles, pozas naturales en las que darse un chapuzón y con villas de la belleza de El Barco de Ávila o Arenas de San Pedro, en las que además disfrutar de la rica gastronomía local.

Pero además, también encontramos aquí el Parador de Gredos, inaugurado por el rey Alfonso XIII en 1928 y con el que comenzó la historia de Paradores. Un  robusto edificio de piedra y pizarra, que hace de balcón frente a la sierra, y que aparece en los libros de historia ya que fue el escenario que escogieron los padres de la Constitución para elaborar la Carta Magna de 1978. Hoy, además es un destino ideal para observar las estrellas ya que cuenta con la certificación internacional Starlight por la calidad de su cielo nocturno.

Corias, ‘El Escorial de Asturias’

Corias es una pequeña y bonita parroquia del concejo de Cangas de Narcea, en el Principado de Asturias. Tiene la suerte de encontrarse muy cerca del bosque de Muniellos, donde podemos pasear entre hayas, acebos, abedules, álamos, fresnos, tejos, avellanos o serbales, y encontrar el frescor de la naturaleza más verde. Pero si hay algo que realmente destaca en Corias, eso es sin duda el antiguo monasterio de San Juan Bautista, hoy Parador de Turismo.

El monasterio en el que se encuentra el Parador de Corias fue construido entre los años 1022 y 1044, reformado en el siglo XVI y finalmente ampliado y reconstruido en estilo neoclásico en el XVIII. Un edificio majestuoso que acoge en su biblioteca una peculiar instalación artística del portugués Rui Macedo, con 31 cuadros pintados al óleo que simulan ser marcos vacíos. Algo que contrasta con los restos de la iglesia fundacional del monasterio del siglo XI que se pueden visitar en el sótano.

Desconexión en el Parque Natural Montaña Palentina

Cervera de Pisuerga es el lugar idóneo para descubrir una de las zonas más bonitas de la provincia de Palencia: el Parque Natural Montaña Palentina. En él, montañas de más de 2.500 metros de altura se mezclan con impresionantes acantilados, valles, ríos y embalses, y su nivel de pureza es tal que es refugio habitual del oso pardo. Un paraje así puede hacer las delicias de los amantes del senderismo, pues siempre hay opciones de todos los niveles para adentrarse a respirar aire puro.

Como campo base, a más de 1.100 metros de altura, en un lugar de silencio y desconexión, se encuentra el Parador de Cervera de Pisuerga. Justo junto al pantano de Ruesga y con los picos más altos de la montaña palentina como telón de fondo. Las vistas que ofrecen sus habitaciones son de postal, y además su ubicación es ideal para conocer el románico de la zona, pues desde aquí nos es fácil acercarnos a conocer lugares de la importancia de Santa María la Real en Aguilar de Campoo, la Iglesia de San Juan de Moarves de Ojeda o la iglesia rupestre de Olleros de Pisuerga.

La Granja, un destino real

El Real Sitio de San Ildefonso, o simplemente ‘La Granja’ para los amigos, está a unos 10 kilómetros de Segovia y a los pies de la sierra de Guadarrama. Es un pueblo pequeño y coqueto que tiene el honor de albergar uno de los Reales Sitios más importantes e imponentes de España: el Palacio Real de La Granja de San Ildefonso, cuyos enormes jardines se confunden con los bosques de pinos que pueblan la sierra. 

Cerca del palacio se levanta el Parador de La Granja, un lugar con todo lo necesario para descansar cuerpo y mente gracias a sus amplias y modernas habitaciones, y a su espectacular spa. A pocos minutos de él encontramos multitud de opciones para adentrarnos en la naturaleza, ya sea siguiendo ríos o alcanzando cumbres. Después, la gastronomía castellana recompensará el esfuerzo con los típicos judiones de La Granja, un cochinillo o un cordero al horno, y un buen ponche segoviano para rematar.

Vielha, en pleno Vall d’Aran 

En pleno pulmón de los Pirineos, Vielha es la capital del Valle de Arán. El lugar idóneo para los amantes de la alta montaña pues aquí tenemos al alcance de nuestra mano algunos de los montes más espectaculares de todo el país. Famosa por su nieve en invierno, en verano se convierte en un refugio a salvo del calor rodeado de cumbres y caudalosos ríos.

En un lugar privilegiado, en lo alto de un cerro y con vistas tanto al pueblo como al valle, se encuentra el Parador de Vielha. Un alojamiento como pocos si lo que buscas es relajarte en plena naturaleza, despertarte con el canto de los pájaros y maravillarte con la impresionante panorámica de sus vistas cuando disfrutes de la piscina o el spa, o incluso desde el restaurante mientras degustas especialidades como el arroz meloso con pollo de pagés, butifarra y setas, o el cordero asado al estilo tradicional, tan típicos de la zona.

Si el calor aprieta, nada como poner rumbo a la montaña. Si el estrés ahoga, nada como poner rumbo a la montaña. Y si buscas naturaleza, nada como poner rumbo a la montaña. Ante un verano caluroso, las montañas son la salvación para quienes buscan unos días de frescor rodeados de paisajes verdes.

La buena noticia es que España tiene opciones para todos los gustos, y si no te apetece playa, también tienes grandes y refrescantes opciones de interior en las que sumergirte en la naturaleza y huir de las altas temperaturas. Algunos, incluso, con espectaculares Paradores en los que además de descansar y desconectar, puedes darte un pequeño capricho para disfrutar de tus días libres como te mereces.

Gredos, entre la naturaleza y la historia

La sierra de Gredos es un destino inmejorable para los amantes de la naturaleza, los aficionados al senderismo y los curiosos de la astronomía. Un lugar perfecto para desconectar a un paso de Madrid, con rutas de senderismo de todos los niveles, pozas naturales en las que darse un chapuzón y con villas de la belleza de El Barco de Ávila o Arenas de San Pedro, en las que además disfrutar de la rica gastronomía local.

Pero además, también encontramos aquí el Parador de Gredos, inaugurado por el rey Alfonso XIII en 1928 y con el que comenzó la historia de Paradores. Un  robusto edificio de piedra y pizarra, que hace de balcón frente a la sierra, y que aparece en los libros de historia ya que fue el escenario que escogieron los padres de la Constitución para elaborar la Carta Magna de 1978. Hoy, además es un destino ideal para observar las estrellas ya que cuenta con la certificación internacional Starlight por la calidad de su cielo nocturno.

Corias, ‘El Escorial de Asturias’

Corias es una pequeña y bonita parroquia del concejo de Cangas de Narcea, en el Principado de Asturias. Tiene la suerte de encontrarse muy cerca del bosque de Muniellos, donde podemos pasear entre hayas, acebos, abedules, álamos, fresnos, tejos, avellanos o serbales, y encontrar el frescor de la naturaleza más verde. Pero si hay algo que realmente destaca en Corias, eso es sin duda el antiguo monasterio de San Juan Bautista, hoy Parador de Turismo.

El monasterio en el que se encuentra el Parador de Corias fue construido entre los años 1022 y 1044, reformado en el siglo XVI y finalmente ampliado y reconstruido en estilo neoclásico en el XVIII. Un edificio majestuoso que acoge en su biblioteca una peculiar instalación artística del portugués Rui Macedo, con 31 cuadros pintados al óleo que simulan ser marcos vacíos. Algo que contrasta con los restos de la iglesia fundacional del monasterio del siglo XI que se pueden visitar en el sótano.

Desconexión en el Parque Natural Montaña Palentina

Cervera de Pisuerga es el lugar idóneo para descubrir una de las zonas más bonitas de la provincia de Palencia: el Parque Natural Montaña Palentina. En él, montañas de más de 2.500 metros de altura se mezclan con impresionantes acantilados, valles, ríos y embalses, y su nivel de pureza es tal que es refugio habitual del oso pardo. Un paraje así puede hacer las delicias de los amantes del senderismo, pues siempre hay opciones de todos los niveles para adentrarse a respirar aire puro.

Como campo base, a más de 1.100 metros de altura, en un lugar de silencio y desconexión, se encuentra el Parador de Cervera de Pisuerga. Justo junto al pantano de Ruesga y con los picos más altos de la montaña palentina como telón de fondo. Las vistas que ofrecen sus habitaciones son de postal, y además su ubicación es ideal para conocer el románico de la zona, pues desde aquí nos es fácil acercarnos a conocer lugares de la importancia de Santa María la Real en Aguilar de Campoo, la Iglesia de San Juan de Moarves de Ojeda o la iglesia rupestre de Olleros de Pisuerga.

La Granja, un destino real

El Real Sitio de San Ildefonso, o simplemente ‘La Granja’ para los amigos, está a unos 10 kilómetros de Segovia y a los pies de la sierra de Guadarrama. Es un pueblo pequeño y coqueto que tiene el honor de albergar uno de los Reales Sitios más importantes e imponentes de España: el Palacio Real de La Granja de San Ildefonso, cuyos enormes jardines se confunden con los bosques de pinos que pueblan la sierra. 

Cerca del palacio se levanta el Parador de La Granja, un lugar con todo lo necesario para descansar cuerpo y mente gracias a sus amplias y modernas habitaciones, y a su espectacular spa. A pocos minutos de él encontramos multitud de opciones para adentrarnos en la naturaleza, ya sea siguiendo ríos o alcanzando cumbres. Después, la gastronomía castellana recompensará el esfuerzo con los típicos judiones de La Granja, un cochinillo o un cordero al horno, y un buen ponche segoviano para rematar.

Vielha, en pleno Vall d’Aran 

En pleno pulmón de los Pirineos, Vielha es la capital del Valle de Arán. El lugar idóneo para los amantes de la alta montaña pues aquí tenemos al alcance de nuestra mano algunos de los montes más espectaculares de todo el país. Famosa por su nieve en invierno, en verano se convierte en un refugio a salvo del calor rodeado de cumbres y caudalosos ríos.

En un lugar privilegiado, en lo alto de un cerro y con vistas tanto al pueblo como al valle, se encuentra el Parador de Vielha. Un alojamiento como pocos si lo que buscas es relajarte en plena naturaleza, despertarte con el canto de los pájaros y maravillarte con la impresionante panorámica de sus vistas cuando disfrutes de la piscina o el spa, o incluso desde el restaurante mientras degustas especialidades como el arroz meloso con pollo de pagés, butifarra y setas, o el cordero asado al estilo tradicional, tan típicos de la zona.

Si el calor aprieta, nada como poner rumbo a la montaña. Si el estrés ahoga, nada como poner rumbo a la montaña. Y si buscas naturaleza, nada como poner rumbo a la montaña. Ante un verano caluroso, las montañas son la salvación para quienes buscan unos días de frescor rodeados de paisajes verdes.

La buena noticia es que España tiene opciones para todos los gustos, y si no te apetece playa, también tienes grandes y refrescantes opciones de interior en las que sumergirte en la naturaleza y huir de las altas temperaturas. Algunos, incluso, con espectaculares Paradores en los que además de descansar y desconectar, puedes darte un pequeño capricho para disfrutar de tus días libres como te mereces.