La comisión del 11-M, según Galbraith
Juan Carlos Escudier
En su dilatada vida, John Kenneth Galbraith, el que fuera economista de cabecera de Roosevelt, ha tenido tiempo hasta para dedicarse a la novela. El profesor de Harvard no es Madame Bovary pero sirve a Galbraith para desarrollar una singular teoría sobre la euforia financiera: las ilusiones autorreforzadas de la multitud hacen perder la inteligencia al individuo. La locura de las masas puede convertir a una persona en un genio financiero o elevar a los altares de la opulencia a una empresa o a una institución y, probablemente, a un país. Para hacerse rico a costa de esta corriente de demencia basta con invertir en su fracaso, que es perfectamente predecible.
Galbraith lo llama Índice de Expectativas Irracionales. Si la realidad aséptica equivale a 100, el optimismo desbordado y la embriaguez colectiva van multiplicando este valor. Cuanto más alto sea, más posibilidades existen de que el castillo de naipes se desplome. Con algunos retoques, el índice podría ser aplicado a otro tipo de irracionalidad, la política, una enajenación cada vez menos transitoria.
Sobre este blog
El blog personal del director de elDiario.es, Ignacio Escolar. Está activo desde el año 2003.
Puedes contactar con Ignacio Escolar y la redacción de elDiario.es mandándonos de forma confidencial información o documentación al correo electrónico: pistas@eldiario.es
Protegeremos tu identidad en todo el proceso si así lo deseas.
0