Dimito
Muchos, en el fondo y en la superficie, desean ser como Makelele: abandonar la empresa que nos trata de aquella manera y ver cómo ésta se hunde lentamente a lo largo de los años en el fracaso generalizado. Pocos pueden pertenecer a ese privilegiado grupo de trabajadores, los futbolistas, que representan el único tipo de mano de obra que se valora en lo más mínimo, y a nadie le importan nada nuestras andanzas laborales. Prácticamente todo el resto de la masa laboral supone un problema, a reducir a su mínima expresión a mayor gloria de la visionaria clase empresarial que, si no fuera por sus empleados, esa rémora carnosa, llevaría sus compañías a un país de Jauja de crecimiento y beneficios sin fin. A veces algún miembro de ese resto se harta, y pega el portazo con gracia: con sus pizarritas la muchacha de la foto revela algunas cosas sobre su jefe (enlace cortesía de don Íñigo), y en otros casos un asistente de vuelo fabuloso se desliza, tras aterrizar, por un tobogán de emergencia, corre por las pistas hacia su coche y conduce hasta los brazos de su amado para esperar allí la llegada de la policía. Lástima que la primera historia sea una broma. Aunque se non è vero, è ben trovato, que diría ya saben ustedes quién.
Sobre este blog
El blog personal del director de elDiario.es, Ignacio Escolar. Está activo desde el año 2003.
Puedes contactar con Ignacio Escolar y la redacción de elDiario.es mandándonos de forma confidencial información o documentación al correo electrónico: pistas@eldiario.es
Protegeremos tu identidad en todo el proceso si así lo deseas.
0