Las autoridades ponen la primera 'piedra' de otro Basque Culinary Center más, la sede de Vitoria del proyecto EDA

Iker Rioja Andueza

Vitoria —
4 de febrero de 2026 12:18 h

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Otro Basque Culinary Center. Y ya van cuatro. Las autoridades, encabezadas por el lehendakari, Imanol Pradales, el diputado general de Álava, Ramiro González, la alcaldesa de Vitoria, Maider Etxebarria, y la consejera Amaia Barredo, han puesto este miércoles en la capital vasca, justo a unos metros de la sede central del Gobierno vasco, la primera 'piedra' de la segunda sede de EDA. Estas siglas esconden el centro especializado en bebidas de la Universidad gastronómica privada vinculada a Mondragon, cuyo rector, Vicente Atxa, ha abierto la ceremonia. No hace ni dos semanas que se pusieron en marcha las obras de la otra sede del EDA, en Laguardia, muy orientada al vino de Rioja Alavesa.

El proyecto original nació en Donostia. Y está teniendo en los últimos meses un gran desarrollo impulsado por las ayudas públicas. En otoño se abrió la segunda sede, el GOe, también en la misma ciudad. Y ahora se expande con EDA, el ‘Wine & Drinks Campus’. El futuro edificio de Vitoria, en la parte de la plaza de Euskaltzaindia no ocupada por la nueva estación de autobuses, estará más centrado en otro tipo de “gastronomía líquida” más allá del vino, la especialidad que se deja para Laguardia, la capital de la comarca vinícola vasca y cuyo alcalde, Raúl García Ezquerro, también ha acudido a Vitoria.

En su momento, cuando este plan se gestó en 2023, un informe oficial adelantado por este periódico mostró que las tres sedes nuevas, el GOe y los dos EDA, se alzan en parcelas públicas cedidas gratuitamente. La de Vitoria es de 8.610 metros cuadrados, aunque el edificio tendrá una superficie de unos 4.000. De momento, ahora es solamente maleza. Bajo una carpa, este miércoles un operario de Amenabar, la empresa constructora, ha cavado a mano una fosa para introducir esa primera 'piedra', que en realidad ha sido una urna transparente con tres botellas, cerveza, kombucha y vino, más un hoja con las firmas de los invitados.

Está ya instalado el cartel que anuncia las obras. En él aparece el bosquejo de cómo quedará el EDA. Figuran como “promotores” el Gobierno vasco y la Diputación de Álava, y el Ayuntamiento de Vitoria como “colaborador”. En ese informe, se detallaba que la Diputación iba a poner 6 millones de euros y el Gobierno vasco 9,1. Noticias más actualizadas elevan a 10 millones la aportación autonómica, de un total de 18 millones de la doble sede del EDA.

El rector de Mondragon Unibertsitatea ha confiado en que EDA pueda empezar a acoger estudiantes a partir del curso 2027/2028, es decir, en poco más de año y medio. La alcaldesa Etxebarria, que ha ofrecido los mismos plazos, ha dicho que es “un proyecto estratégico” para la ciudad, porque “contribuirá a fortalecer la proyección internacional” de “la capital de Euskadi”. La socialista ha defendido también la “colaboración público-privada”. González, que ha intervenido en euskera y castellano, ha destacado especialmente la aportación del vino a Álava, incluso más allá de la economía. Ha indicado que “todos los países” del mundo están “orgullosos” de sus regiones vinícolas y ha puesto en valor a Rioja Alavesa, “pequeña en tamaño, [pero] enorme en prestigio y calidad”. Ha añadido que EDA es “mucho más” que un simple centro universitario: “Representa una oportunidad única”.

Pradales, que no pudo asistir al acto de Laguardia por un retraso en una conexión en Fráncfort en su regreso desde el foro de Davos -“qué importancia tendría mejorar Foronda”, ha ironizado-, se ha felicitado por participar en la puesta en marcha del nuevo edificio de Vitoria. “El futuro del sector agroalimentario y de la enogastronomía de Euskadi pasa por la excelencia y la innovación. Por ese maridaje de tradición, identidad y vanguardia que caracteriza el modelo vasco. Queremos que Araba y Euskadi sigan siendo referentes mundiales en innovación gastronómica y vitivinícola. En todos y cada uno de los eslabones de la cadena de valor. De la cepa a la copa. Y de la bodega al aula”, ha señalado. Y ha lanzado una petición: “Hoy ponemos una primera piedra para que EDA sea realidad. Pongamos también una primera piedra para que la primera opción en las cartas y en los hogares vascos sea un vino, un txakoli, una sidra, una cerveza o un licor elaborado en Euskadi”.

Después de los parlamentos, se ha realizado la colocación como tal de la urna. En ese momento, alguien del público -una persona con relevantes posiciones institucionales en Álava- ha sugerido en voz alta que la única mujer presente, la alcaldesa, podía necesitar ayuda con la pala para enterrar el objeto con las botellas. El incidente no ha pasado inadvertido para muchos de los asistentes. “No lo necesito, no”, ha espetado ella.