EDA, el tercer Basque Culinary Center, empieza a crecer: ahora un centro del vino y en la Rioja Alavesa
EDA Drinks & Wine Campus. Así se llama la tercera pata del Basque Culinary Center y está dedicado a la formación e investigación en vino y bebidas. Y comienza a hacerse realidad. El simbólico acto de colocación de la primera piedra en Laguardia, la capital de la Rioja Alavesa, ha dado inicio este viernes a las obras de este centro de excelencia que, si todo va según lo previsto, estará operativo en septiembre de 2027 para recibir ese curso los primeros alumnos.
Además del edificio de Laguardia, ptra sede de EDA estará en Vitoria. La construcción de ambos edificios se realizará de forma simultánea y, de hecho, está prevista la colocación de la primera piedra de la sede de la capital alavesa en los próximos días.
El nuevo centro es iniciativa del Basque Culinary Center, pero como los otros dos centros, el BCC propiamente dicho, y el GOe, son un claro exponente de la “colaboración público-privada” de la que hace gala el Gobierno vasco como panacea para llevar a cabo proyectos ambiciosos. De hecho, los dos edificios de EDA supondrán una inversión de 18 millones de euros, de los cuales 10 millones de euros corresponden al Gobierno vasco y seis a la Diputación Foral de Álava.
Por eso, representantes de las administraciones que participan en EDA, el Gobierno vasco, y la Diputación, han estado presentes en el acto junto a los máximos dirigentes del Basque Culinary Center. Así, el acto ha estado presidido por la consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno vasco, Amaia Barredo, el diputado general de Álava, Ramiro González, y Joxe Mari Aizega, director general de Basque Culinary Center. Estaba prevista la presencia del lehendakari Imanol Pradales, pero se lo ha impedido un retraso en su regreso de Davos.
Junto a la representación institucional, la presencia de representantes de bodegas de Rioja Alavesa, asociaciones y entidades vinculadas al ámbito vitivinícola, y los alcaldes de Laguardia, Raúl García, y otras localidades de la comarca, han querido poner en valor la importancia que tendrá este centro para convertir la zona en “referente en formación, innovación y conocimiento en torno a las bebidas y el vino”.
La primera piedra se ha colocado en la parcela que acogerá la sede del EDA en Laguardia, terreno cedido en derecho de superficie por la Diputación Foral de Álava, y que está ubicada junto a la casa del vino de la localidad. Esa primera piedra ha estado representada por un libro de firmas en el que los y lasasistentes han volcado sus deseos, pensamientos y reflexiones sobre este proyecto y una botella de vino de la última añada de los viñedos de esa tierra sobre la que se alzará el edificio. “Un gesto que representa la unión entre el pasado, el presente y el futuro”, han señalado.
Sobre esa parcela se levantará un edificio singular, obra del arquitecto José Carvalho Araújo, que ocupará aproximadamente 3.000 metros cuadrados, y contará con tres laboratorios, cuatro talleres, una sala sensorial, una incubadora y seis salas para emprendedores, además de una planta piloto centrada en vinificación y un 'wine bar' experimental. Tiene un porcentaje de edificación bajo tierra, aprovechando las inercias térmicas, ya que algunos de los compartimentos que alojará el edificio requiere temperaturas controladas. La cobertura verde que se prevé contribuirá también a atenuar el impacto solar. En estos espacios el curso 2027-2028 están previstas diferentes acciones formativas como el grado en vino y bebidas, másteres especializados, cursos de postgrado y el programa de doctorado, todo ello de la mano de Basque Culinary Center, la facultad de Gastronomía insertada en la oferta de Mondragon Unibertsitatea. Tanto el centro de Laguardia como el de Vitoria nace con la intención de ser centros abiertos a la ciudadanía, con cursos de cata, elaboración de bebidas o armonías gastronómicas y maridajes, además de ser incubadora de 'startups', centrado en el universo de vino y las bebidas.
Durante su intervención, la consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, Amaia Barredo, ha destacado que el Gobierno vasco seguirá tomando decisiones de calado para hacer frente a las dificultades en las que se encuentra el sector, “llevando su voz a Europa y reclamando una PAC vasca reforzada y descentralizada”. “Esta instalación nos permitirá proyectar Rioja Alavesa internacionalmente, impulsar la innovación y fortalecer al sector vitivinícola vasco”, ha señalado.
Ha remarcado Barredo que “el futuro del sector agroalimentario de Euskadi pasa por la excelencia y la innovación”. En este sentido, ha señalado que de EDA Laguardia, “saldrán las personas que liderarán la transformación del sector del vino en Euskadi”. “Personas que desarrollarán nuevos productos, servicios y modelos de negocio. Y aquí se generará el conocimiento que permitirá a nuestro sector ganar competitividad en un momento de gran exigencia, o abrir nuevos mercados”, ha manifestado.
Por su parte, Ramiro González, diputado General de Álava, ha querido hacer hincapié en que es más que un edificio lo que se levantara en esa parcela. “Levantamos un símbolo de proyección cultural y conocimiento para Rioja Alavesa. EDA es la forma contemporánea de evolucionar lo que ya somos: una comarca con identidad propia, con una relación íntima entre paisaje, cultura y modo de vida. Este campus nos abre una puerta al mundo, pero lo hace desde el máximo respeto a nuestra autenticidad”. Además, ha señalado que “la arquitectura, integrada en el viñedo y dialogando con la historia de esta tierra, expresa bien el propósito del proyecto: proyectar nuestra singularidad sin diluirla, reforzar la identidad local y asegurar que el conocimiento y el futuro del vino sigan ligados a quien lo ha hecho posible durante generaciones.”
Joxe Mari Aizega, director general de Basque Culinary Center, ha incidido mientras tanto en el “hito estratégico” que supone el inicio de las obras de EDA para el Basque Culinary Center y para el conjunto del sector de las bebidas y el vino. “Este proyecto nace con la vocación de convertirse en un referente internacional en formación, investigación, innovación y emprendimiento, conectando conocimiento, territorio y el sector del vino y las bebidas”, ha dicho. Ha señalado, además, que “EDA será un espacio único y abierto para anticipar los retos del futuro, impulsar el talento y generar un impacto económico, social y cultural desde una visión global y sostenible”.
La tercera pata del Basque Culinary desde que se inauguró en 2009
EDA Drinks & Wine Campus es una iniciativa desarrollada por Basque Culinary Center y promovida por el Gobierno vasco y la Diputación Foral de Álava, a la que se ha incorporado el Ayuntamiento de Vitoria. Su misión será “promover el desarrollo económico y social sostenible a través de las bebidas y el vino y, para ello, buscará atraer talento, ofrecer formación universitaria y másteres especializados desde Facultad de Ciencias Gastronómicas de Basque Culinary Center, potenciar el emprendimiento y la innovación y desarrollar líneas de investigación enfocadas a la transferencia de conocimiento al sector con una proyección internacional, una visión integral y desde la excelencia.
Se trata de un proyecto “pionero a nivel internacional” que constituye la tercera pata del Basque Culinary Center, que desde su inauguración en el polígono de Miramon en 2009 estaba ya casi preparando las ampliaciones. El centro de educación de excelencia en gastronomía, promovido por la Mondragon Unibersatea y cocineros de prestigio -y las instituciones vascas- dio paso el pasado año a la inagurción del GOe (Gastronomy Open Ecosystem), la segunda sede, ubicada esta en el centro de Donostia, en el barrio de Gros, con no pocas protestas vecinales. Este centro está destinado a convertirse en un centro neurálgico de la innovación y la investigación en materia gastronómica y alimentaria. Los dos centros están ubicados en edificios singulares llevados a cabo por arquitectos de prestigio.
En este caso, del EDA ambas ubicaciones, en Vitoria y Laguardia, tendrán diseño del arquitecto José Carvalho Araújo, en un proyecto que ha denominado Mugarik Gabe (Sin fronteras). La sede de Vitoria, ubicada en el barrio de Lakua, junto a la estación de autobuses, será la que albergará la actividad referente a todo el universo de las bebidas al margen del vino. Es decir, bebidas como destilados, cervezas, fermentados y NOLO, es decir, las que contienen poco o nada de alcohol, entre otras. Tendrá una superficie de 4.000 metros cuadrados útiles levantada sobre una parcela de titularidad municipal que se cede por 75 años al Basque Culinary, siguiendo el mismo procedimiento que se ha llevado a cabo con el GOe. Contará, entre otros espacios, con dos salas de análisis sensorial, cuatro laboratorios (cromatografía, física, y química y microbiología) ocho talleres y un auditorio. Además, dispondrá de una planta piloto de 900 metros cuadrados en la que los estudiantes podrán poner en práctica sus conocimientos sobre el proceso de elaboración en cuanto a destilación y fermentación, entre otras cuestiones.
0