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Bilbao acoge la primera retrospectiva en España de Denise Scott Brown, la arquitecta a la que su marido “le robó” el Premio Pritzker

Maialen Ferreira

Bilbao —
13 de febrero de 2026 21:46 h

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En el año 1991 el jurado del Premio Pritzker, el galardón más importante de la arquitectura, decidió hacerle entrega del premio al arquitecto Robert Venturi (Filadelfia, 1925-2018), ignorando que este desarrolló y firmó sus proyectos conjuntamente durante décadas con la también arquitecta Denise Scott Brown (Nkana, Zambia, 1931) que además era su mujer. A pesar de que durante el discurso en la entrega del Pritzker Venturi reconociera que el trabajo de Scott Brown suponía el 50% de sus proyectos, no reclamó compartir el galardón con ella. La arquitecta, a modo de protesta, se negó a acompañarle a la ceremonia. No fue hasta 22 años más tarde, en 2015 cuando un grupo de alumnos de Harvard de la arquitecta iniciaron una petición a través de Internet para solicitar la concesión del Pritzker de manera retroactiva para Scott Brown. El propio Venturi y otros arquitectos firmaron dicha petición, considerando que el pensamiento sobre “la importancia de lo ordinario” que marcan los trabajos y libros premiados solamente a Venturi son inspiración de la arquitecta. Sin embargo, el jurado, compuesto por arquitectos diferentes a 1991, pero prácticamente en su totalidad compuesto por hombres, denegó dicha petición alegando que un jurado posterior no puede interferir en las decisiones tomadas por uno anterior.

Solo seis mujeres han sido galardonadas con el prestigioso Premio Pritzker de Arquitectura desde su creación en 1979: Zaha Hadid (2004), Kazuyo Sejima (2010), Carme Pigem (2017), Yvonne Farrell y Shelley McNamara (2020), y Anne Lacaton (2021). Tras la negativa del jurado a reevaluar la decisión de excluir a Scott Brown del premio de 1991, la arquitecta confesó que, en su opinión, el Pritzker “va a ser conocido como el premio de los tristes y viejos hombres blancos”. No se trata de la única vez que ocurría un caso similar en el Pritzker, ya que en 1986 se premió a Gottfried Böhm y no a su socia y esposa Elisabeth Haggenmüller, y en 2012 a Wang Shu y no a Lu Wenyu socia de Amateur Architecture Studio.

Poco después de aquella polémica, en el año 2016, Venturi y, en esta ocasión también Scott Brown, fueron premiados con la Medalla de Oro del Instituto Americano de Arquitectos, un reconocimiento de un significativo trabajo de influencia duradera en la teoría y en la práctica de la arquitectura creado mucho antes que el Pritzker, en 1907. Así, Scott Brown se convirtió la segunda mujer en recibir el premio y la primera que ha conocido en vida reconocimiento del galardón , ya que la primera mujer que recibió esta medalla fue Julia Morgan en 2014 a título póstumo. Tras ellas otras tres mujeres han sido galardonadas, Angela Brooks, que recibió el premio conjuntamente con Lawrence Scarpa en 2022 y Carol Ross Barney, que fue galardonada en 2023 y, por último, Deborah Berke, que ganó la medalla el año pasado, en 2025.

El Pritzker va a ser conocido como el premio de los tristes y viejos hombres blancos

Tras toda una vida de arquitectura y arte, a sus 94 años, el Museo Bellas Artes de Bilbao acoge la primera gran retrospectiva de Denise Scott Brown en España. Comisariada por los arquitectos Maria Pia Fontana y Miguel Mayorga y estructurada en tres apartados –ciudad, calle, casa–reúne por vez primera más de 120 obras originales, entre los que hay dibujos, fotografías, carteles y maquetas, con el objetivo de poner de manifiesto la gran contribución de sus proyectos a la cultura visual contemporánea. Además de sus obras, la exposición incluye una veintena de obras de arte y mobiliario de la colección privada de la arquitecta entre las que se encuentran obras de Ed Ruscha, Roy Lichenstein o Andy Warhol.

La ciudad, la calle y la casa como inspiración

El primer apartado de la muestra, 'Ciudad', recoge las obras y propuestas creadas por Scott Brown en el lugar en el que ella creó un hogar: Filadelfia. Se trasladó allí en el año 1958 para estudiar con Louis Kahn, tras formarse y trabajar en Londres y viajar por Europa. A pesar de que le acompañó su primer marido, Robert Scott Brown, este falleció justo un año más tarde en un accidente de coche. Ese mismo año conoció a Robert Venturi, con quien al inicio solo colabora académicamente, pero años después, en 1967, contrae matrimonio. Scott Brown decide mantener el apellido de su primer marido para así no perder la autoría del trabajo realizada hasta la fecha. Antes de casarse con su primer marido, su nombre era Denise Lakofski. Entre 1962 y 1964 Scott Brown y Venturi desarrollaron en la Universidad de Pensilvania dos propuestas determinantes: Venturi publicó 'Complexity and Contradiction in Architecture' y Denise impartió el curso Studio FFF (Form Function Forces), que define el sistema de análisis para las investigaciones sobre Las Vegas y Levittown. 

La relación con Filadelfia se da en más de cuatrocientos proyectos o estudios de Scott Brown. Por su reinterpretación del centro histórico se han seleccionado para la exposición, el complejo Franklin Court (1972-1976) y el centro de visitantes del Independence Mall (1996) por el tratamiento del campus como espacio articulado con la ciudad, el Perelman Quadrangle (2000) de la Universidad de Pensilvania y, por su análisis sobre la viabilidad de estos entornos urbanos singulares, los estudios Fairmount in the City (1983) y Penn’s Landing Planning Study (2003). “Estos proyectos y materiales seleccionados muestran una de las contribuciones capitales de Scott Brown al proyecto arquitectónico, la asunción del urbanismo en el diseño para ordenar el espacio público mediante elementos propios”, detallan desde el Museo Bellas Artes de Bilbao.

En el segundo apartado de la exposición, 'Calle', se muestra cómo una de las grandes aportaciones de Scott Brown es su interpretación de la calle -Strip (franja)- como lugar simbólico. Ejemplo de ello son los materiales de la investigación 'Learning from Las Vegas, or Form Analysis as Design Research' (1968), realizada con Robert Venturi, Steven Izenour y estudiantes de la Universidad de Yale. Sus resultados se publicaron en 1972 en uno de los libros más revolucionarios de la historia de la arquitectura. 

Por último, la tercera parte de la retrospectiva es la 'Casa'. El diseño y el estudio de lo doméstico configuran otra de las contribuciones más relevantes de Denise Scott Brown. En 1970 desarrolló la investigación 'Remedial Housing for Architects o Learning from Levittown' junto con Venturi y estudiantes de Yale. En ella analizó los suburbios denostados por los arquitectos, con Levittown como caso específico, un modelo basado en la cultura del automóvil que ya había conocido en 1958 gracias al sociólogo Herbert Gans. Así, Venturi y Scott Brown observaron las decoraciones exteriores e interiores de las casas, además de las expresiones individuales que aparecían en fachadas y jardines. Las conclusiones se mostraron en la exposición 'Signs of Life: Symbols in the American City' (Washington, 1976). Sus proyectos de viviendas unifamiliares –'Vanna Venturi House' (Filadelfia, 1960) y 'Trubek and Wislocki Houses' (Nantucket, 1970)–, auténticos manifiestos formales, son el resultado del estudio simbólico de la casa, del contexto, de los elementos naturales que la rodean y de las formas de vida de sus habitantes. Según narraba el propio Venturi, que falleció en 2018, son “casas complejas y contradictorias que anhelan el equilibrio entre lo ordinario y lo monumental, entre lo simbólico y lo cotidiano”.

La muestra finaliza con un documental grabado en el año 2024 en la casa de la propia arquitecta, en la que ha vivido durante más de 50 años junto a su marido. Se trata de una vivienda de estilo modernista que fue decorada por los arquitectos con numerosos objetos, obras de arte y mobiliario que trasladan los intereses, la historia y la memoria privada de una de las parejas más influyentes de la arquitectura contemporánea. El documental, realizado por Pablo García Canga y Manuel Asín, con música del pianista de jazz sudafricano Ibrahim Abdullah, interpretada y adaptada por Mikel Azpiroz, muestra la voz en off de la propia Scott Brown, que cuenta anécdotas cotidianas y significativas de su vida. Así, la película funciona como un doble retrato de la arquitecta y de su hogar, entendido como personaje protagonista de la obra. 

“Es la segunda ocasión en la que exponemos la obra de Denis Scott Brown en nuestro museo. Pero es la primera que un museo expone retrospectivamente su trabajo, su pensamiento y su mirada sobre la arquitectura y el urbanismo, sobre el individuo y la comunidad, detalla el conservador jefe de la muestra, Gilermo Zuaznabar, haciendo referencia a 1983 la exposición que acogió la pinacoteca bilbaína en el año 1983 'Correspondencias. 5 arquitectos, 5 escultores' que incluía la obra de Scott Brown. ”El núcleo de la exposición lo ocupan los materiales provenientes del estudio ‘Learning from Las Vegas’ (1972)“, explica Zuaznabar sobre una de las obras más influyentes de la arquitecta y artista, un ensayo crítico revolucionario elaborado junto con Venturi y Steven Izenour que incorpora la cultura popular americana y el automóvil al proyecto arquitectónico.

“Esta exposición nos hace reconocer que el diseño rara vez es el resultado del trabajo de una sola persona. Es un esfuerzo de equipo. Hay múltiples hilos que contribuyen a él, y hay que desentrañar cuidadosamente cada uno de ellos para llegar a comprender realmente lo que ocurre en el proceso. Lo más singular que Denise enseñó a la gente fue aprender y enseñar el estilo del diseño, que es un trabajo en equipo”, concluye la arquitecta y asistente de Denise Scott Brown desde 2014, Shilpa Mehta, en su visita al Museo Bellas Artes de Bilbao para la inauguración de la muestra, que estará disponible hasta el 31 de mayo.