Ninguna fuerza de la oposición en Euskadi ha opinado sobre el mensaje lanzado a los migrantes por el lehendakari, Imanol Pradales, del PNV, que aprovechó su discurso de fin de año (o de Gabon, en su denominación tradicional) para recordarles sus “obligaciones”. La excepción, Vox, que ha considerado desde la ultraderecha que se ha quedado corto, que ha insistido en asociar criminalidad y extranjeros y que ha pedido “mano dura” contra este colectivo.
EH Bildu, como hizo con el mensaje de Felipe VI, ha optado por no hacer un balance como tal, a diferencia de la práctica habitual con Iñigo Urkullu o con el propio Pradales el pasado año. Según Radio Euskadi, la coalición entiende que en su país hay más de un lehendakari, en referencia a la navarra María Chivite y a los dirigentes de Iparralde. Por ello, tanto el líder institucional, Pello Otxandiano, que ha lanzado un mensaje en sus redes sociales, como la portavoz Nerea Kortajarena han optado por lanzar un mensaje propio para lanzar “esperanza” al conjunto de Euskal Herria a pesar de las “amenazas” reaccionarias.
En el flanco izquierdo, la coalición Sumar ha criticado por “escandalosamente autocomplaciente” la alocución de Pradales, al que ve “alejado de la realidad cotidiana”. Pero su único parlamentario, Jon Hernández, ha considerado que el “speech político del PNV” ha fallado en sus referencias a la vivienda, a las personas durmiendo en la calle o a la juventud. Nada ha mencionado sobre la migración, que ha ocupado la parte principal de la intervención del lehendakari y que era el mensaje más destacado que quería lanzar.
Desde el PP, Javier de Andrés ha optado por subrayar los temas “olvidados” por Pradales. Ha criticado la escasez de menciones al “coste de la vivienda”, que a su entender se debe a la “excesiva regulación que estrangula el mercado”, la falta de referencias al “crecimiento de la delincuencia”, algo que atribuye a la “laxitud” del Gobierno en sus respuestas, y también que no se aborde la “pérdida de capacidad adquisitiva”, lo que contrasta con el “crecimiento del gasto público”. “Parece que no hay límite”, ha ironizado De Andrés.
Desde fuera del arco parlamentario, Podemos ha bromeado que fue más interesante el vídeo a modo de inocentada del 28 de diciembre grabado con José Luis Korta en Ajuria Enea. “La verdad es que me gustó más el vídeo que hizo con Korta el día de los Inocentes porque al menos ese día sabíamos que era una broma”, ha asegurado Richard Vaquero, que está intentando en estos meses devolver el protagonismo perdido a la formación morada con acuerdos como la reforma fiscal o los presupuestos en Álava y Gipuzkoa, todos ellos con PNV y PSE-EE.
Los socios del Gobierno
Desde Araia, su localidad natal, el portavoz del PNV, Joseba Díez Antxustegi, ha visto “enfadada” a la oposición y “centrado” a Pradales. Ha mostrado su temor de que ese “enfado” de las fuerzas políticas vaya a traer en 2026 a Euskadi “el ruido y la polarización” de Madrid. Díez Antxustegi sí ha destacado que la migración haya sido el punto central del mensaje y agradece tener un mandatario que hable “claro” sobre el asunto, subrayando que Euskadi es un país de “acogida” pero en el que hay derechos y a la vez “obligaciones”.
Los socios del PNV, el PSE-EE, han enviado su propio mensaje con un Eneko Andueza que no ha ocultado que tienen “algunas diferencias” con los nacionalistas. Ha destacado como hitos de la gestión el empleo, la vivienda, el transporte y Osakidetza, de los que los tres primeros son carteras gestionadas por los socialistas. De hecho, ha insistido en que la “influencia” de su partido en el Ejecutivo es muy relevante y que gracias a ellos hay una orientación “progresista” de la gestión.