El Gobierno de España envía cartas de reconocimiento a asesinados y heridos del 3 de marzo de 1976 en Vitoria

Iker Rioja Andueza

Vitoria —
24 de febrero de 2026 16:20 h

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En puertas del quincuagésimo aniversario del 3 de marzo de 1976, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, el socialista Ángel Víctor Torres, ha enviado a 29 personas relacionadas con la masacre cometida por la Policía Armada en una iglesia de Vitoria -incluidas las familias de los cinco asesinados- cartas de reconocimiento en las que, con base en la ley estatal de memoria democrática de 2022, se asume que sufrieron una “violencia injusta” por parte del Estado, todavía franquista a pesar del fallecimiento del dictador Francisco Franco unos pocos meses antes. La asociación de víctimas Martxoak 3 agradece el “gesto”, según exponen a este periódico, pero recalca que aún no tienen la consideración de “víctimas” como tales.

Sí tienen ese reconocimiento con base a la normativa autonómica de violencia policial, una regulación foral alavesa también les procuró en 2008 indemnizaciones equivalentes a las del terrorismo, pero insisten en la importancia de que el Estado asuma su responsabilidad. “Somos víctimas de ese franquismo sin Franco, denunciamos el insoportable modelo de impunidad español y reivindicamos verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición”, defienden desde la asociación, que recalca que este jueves el Parlamento Vasco debatirá una resolución al respecto.

Andoni Txasko, portavoz de la plataforma y él mismo herido en 1976, apunta que la carta del ministro “no viene acompañada de la exigencia de reconocimiento oficial de la responsabilidad principal y directa del Estado en estos crímenes”. Piden una “declaración oficial” del Estado que “desmienta” la versión construida en su momento por las autoridades posfranquistas.

Las 29 personas reconocidas son los cinco fallecidos en Zaramaga -José Castillo, Francisco Aznar, Romualdo Barroso, Pedro María Martínez Ocio y Bienvenido Pereda-, heridos de bala, lesionados por otros motivos y personas encarceladas por participar en las movilizaciones obreras que se vivían en la Vitoria de aquellos meses, de cuyas condenas se dice que carecieron de legitimidad. Igualmente, han recibido una misiva similar los allegados de Vicente Antón y Juan Gabriel Rodrigo, fallecidos en cargas policiales ocurridas en Basauri y Tarragona, respectivamente, que buscaban sofocar las protestas en solidaridad con Vitoria.

Martxoak 3 ha puesto como ejemplo para España el caso de la matanza de catorce personas en 1972, el conocido como Bloody Sunday en Derry, en Irlanda del Norte. Allí “el Gobierno británico asumió en 2010 su responsabilidad”, insisten. Una delegación de familiares de esas víctimas estará en Vitoria en los actos del quincuagésimo aniversario.

En los últimos años, además de las cartas, el Estado ha declarado como “lugar de memoria” la iglesia de San Francisco de Asís donde se celebraba la asamblea obrera que fue disuelta a tiros por la Policía Armada. Es una categoría que han alcanzado muy pocos lugares en Euskadi y son la Gernika bombardeada por los nazis en 1937, la Eibar que declaró la II República en 1931 y el puente fronterizo con Francia de Irún. Asimismo, se ha comprometido -tras un acuerdo de Pedro Sánchez con EH Bildu- a aportar 0,6 millones para el Memorial que se proyecta desde hace un lustro y que está impulsado por las instituciones locales.

Aunque los actos centrales del aniversario serán el propio 3 de marzo, con homenaje en Zaramaga a las 17.00 horas, el momento en que se produjeron los hechos, y una marcha desde la catedral hasta la Virgen Blanca a partir de las 18.30 horas, ya este sábado habrá un gran homenaje a las víctimas en el palacio de congresos Europa. Será a las 19.00 horas. El aforo es “limitado”, de 721 plazas, y la asociación pide “comprensión” por la previsible falta de espacio. Se habilitará otra sala de 450 plazas para ver el acto por televisión. Asimismo, también el jueves 26 habrá otro homenaje en el descanso del partido del Baskonia.