El Gobierno vasco tumba un parque eólico usando como argumento el PTS de renovables que tiene aún sin aprobar
El Plan Territorial Sectorial (PTS) de energías renovables, que no tiene todavía la aprobación definitiva, ha servido a la autoridad medioambiental como uno de los argumentos esgrimidos para tumbar un nuevo parque eólico entre Álava y Bizkaia, al que ve además multitud de taras medioambientales, además de un impacto inadmisible sobre el alimoche y otras aves sobre las que hay una especial protección. “Atendiendo al Plan Territorial Sectorial de las Energías Renovables en Euskadi (en adelante, PTS de EERR), aprobado provisionalmente, los aerogeneradores se ubicarán en zonas con una baja aptitud eólica”, señala la resolución del Gobierno vasco en la que rechaza el proyecto de la empresa Plauri Energy, para los molinos que estaban proyectados en Legutio (Álava) y Ubide y Otxandio (Bizkaia).
Lo cierto es que el PTS de renovables lleva más de un año esperando su aprobación definitiva sin que se dé una fecha para que esto ocurra. Se aprobó de manera provisional en diciembre de 2024, y se dio por sentado que el visto bueno sería en 2025, algo que, finalmente no ha ocurrido. Es un retraso en una normativa que lleva más de cinco años de tramitaciones mientras se están autorizando o rechazando proyectos de renovables en la comunidad autónoma, sobre todo en Álava.
El PTS recibió un total de 4.217 alegaciones, que se rechazaron prácticamente en su totalidad en noviembre de 2024, aunque un informe sobre dichas alegaciones prácticamente calcado al definitivo se publicó por error en 2023, pero se retiró casi de inmediato para guardarlo en un cajón durante un año. Un acuerdo en el Parlamento Vasco por los partidos del Gobierno, PNV y PSE-EE, con EH Bildu, socio de la ley contra el cambio climático, llevó a la aprobación de forma provisional antes de que finalizase 2024, con compromiso de aprobación definitiva en 2025, pero sigue en el limbo. “Se publicará próximamente”, señaló el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi. Ahora, en cambio, la resolución contraria al proyecto de Plauri Energy hace referencia al Plan Territorial Sectorial, aunque se puntualiza que está aprobado provisionalmente, es decir que no tiene vigencia como para desechar un proyecto.
No obstante, el principal argumentario para rechazar la instalación coincide con los aportados en otros proyectos a los que recientemente se les ha negado el visto bueno ambiental, como es su afección sobre las aves, especialmente en especies de alta protección como es el alimoche. En concreto, se trata del parque eólico Kastillo, ubicado en las localidades de Ubide y Otxandio en Bizkaia, y Legutio, en Álava, de 20 MW de potencia, compuesto por cuatro aerogeneradores de 5 MW de potencia unitaria y una torre meteorológica. Los aerogeneradores tienen un rotor de diámetro 158 metros y van montados sobre torres tubulares troncocónicas de 120,9 metros de altura.
Además de estar ubicado en una zona con una baja aptitud eólica, según el PTS provisional, se proyecta en zonas de especial sensibilidad medioambiental por ser de especial conservación (ZEC) de la Red Natura 2000: ZEC Gorbeia, ZEC Urkiola y ZEC Embalses del sistema de Zadorra. Además, destaca efectos negativos sobre especies de aves grandes planeadoras, como el buitre leonado, alimoche común y milano real.
Sobre todo en lo referido al alimoche, señala que las instalaciones se proyectan a menos de 10 kilómetros de, al menos, tres áreas críticas para la especie de alimoche común, por lo que “supone una afección directa y probable sobre una especie vulnerable con incluida en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas, y sobre su hábitat, debiendo ser considerada dicha afección como un impacto crítico para la especie, no corregible por medio de medidas protectoras y correctoras que puedan ejecutarse durante la obra o durante el periodo de funcionamiento. Por lo que emite una declaración de impacto desfavorable.