Escenas de la huelga en la Gran Vía de Bilbao
Tras el paso de la manifestación, las persianas de las grandes multinacionales de la Gran Vía de Bilbao están cerradas. Algunas incluso manchadas de pintura, y otras directamente rotas, como es el caso del escaparate de Bershka. En Pull and Bear, algunos manifestantes han entrado y, a modo de protesta, han echado pintura a la ropa y la han tirado al suelo.
A pesar de que la mayoría de manifestantes se han ido dispersando un grupo de unos 50, en su mayoría jóvenes, se ha concentrado frente a El Corte Inglés coreando “Greba eguna da. Es día de huelga” y pitando cada vez que alguien entraba a la tienda, mientras una decena de agentes de la Brigada Móvil de la Ertzaintza se han puesto frente a la puerta de la tienda para evitar que los manifestantes entren. Durante algo más de media hora se han vivido momentos de tensión entre los agentes y los manifestantes, que finalmente se han dispersado sin incidentes y han abandonado el lugar.