El meandro del centro comercial abandonado de Vitoria no estará renaturalizado antes de 2029
El meandro del río Zadorra en Astegieta, un pueblo del municipio de Vitoria, sigue esperando la confección de un proyecto que permita recuperarlo. Hace cuatro décadas y media, en 1981, se modificó su curso para abrir un establecimiento de Eroski, el que fue el primer gran centro comercial de la capital alavesa. Ahora se quiere recuperar el trazado original. Si bien la Agencia Vasca del Agua (URA) ya aprobó en verano del año pasado un plan, no se cuenta por el momento con ningún proyecto constructivo. Dado que hay acuerdos pendientes, no se prevé ninguna actuación ya para este 2026. Y, en cualquier caso, a partir del momento en que se concreten, se requerirá un mínimo de dos años y medio, lo que acercaría la conclusión de la obra a 2030. Se estima que los trabajos supondrán alrededor de cuatro millones de euros.
Los datos proceden de una respuesta de Mikel Jauregi, consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, a una pregunta de la parlamentaria de EH Bildu Amancay Villalba. Se advierte de que “cualquier cronograma estimativo [...] es dependiente por completo de los acuerdos que alcancen el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y la entidad comercial que se ubica sobre el antiguo meandro”. “Hay cuestiones administrativas que deben ser resueltas previamente”, se subraya.
¿Cuál es el calendario? Aunque los tiempos son siempre, según se recalca, “estimados”, los plazos mínimos una vez cerrado el papeleo serían los siguientes: medio año para “el conjunto de tareas preliminares previas a la licitación de la redacción del proyecto”, “al menos un año” para “la redacción del proyecto, incluida su licitación y la obtención de las diversas autorizaciones sectoriales” y una “ejecución de las obras” que “no debería superar el año de duración”.
El objetivo del proyecto, en cualquier caso, es “la recuperación del trazado original del meandro del río Zadorra, junto con sus dinámicas naturales y ecosistemas asociados”. “Con la demolición de la edificación existente —recoge la respuesta del consejero— se eliminará una obstrucción al flujo en avenidas”. Se da la circunstancia de que el viejo centro comercial está construido en una de las zonas más críticas cuando hay crecidas por lluvias intensas o aperturas de la presa del embalse de Ullibarri-Gamboa para desaguar los remanentes. En diciembre de 2021, por ejemplo, el entorno del Eroski apareció completamente anegado por la crecida del río tras unas fuertes lluvias. Una vez derruido el centro comercial, se seguirá con “una revegetación del río y de sus márgenes”.
En línea con estrategias europeas, se persigue reducir el riesgo de inundación e impulsar “los servicios ecosistémicos de los tramos de río”, explica Jauregi. “Esta actuación no sólo permitirá recuperar la dinámica fluvial natural del tramo e incrementar el espacio para la expansión natural del río Zadorra, también aumenta su potencial como hábitat para la fauna y la flora y fortalece su conectividad ecológica, lo que repercutirá directamente en una mejoría del estado global (químico y ecológico) de la masa de agua (tramo del río Zadorra desde Alegría hasta Zayas [sic, por 'Bayas']), de manera que posibilitará que este entorno reduzca su vulnerabilidad al cambio climático y mejore su resiliencia a largo plazo”, añade.