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La negociación del Metal de Bizkaia se bloquea condicionada por el euskera y la falta de plataforma sindical unitaria

Belén Ferreras

Bilbao —
3 de septiembre de 2026 16:14 h

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Las negociaciones sobre el convenio del Metal en Bizkaia han arrancado este jueves después del verano condicionadas por el uso exclusivo por parte de ELA en la mesa de negociación y por la falta de una plataforma sindical conjunta, sin la que la FVEM, no quiere negociar. Se trata del convenio más importante en el ámbito industrial vasco por el número de trabajadores a los que afecta, alrededor de 57.000, y reanuda sus negociaciones con pocas posibilidades de resolverse en el corto plazo.

La Federación Vizcaína de Empresas del Metal (FVEM) ha reiterado la necesidad de que haya una plataforma conjunta “que represente las peticiones de una mayoría sindical y que permita iniciar una negociación real y efectiva”. “Algo que se viene reclamando desde las primeras sesiones de negociación”, han señalado. “Sin embargo, los sindicatos han vuelto a acudir a la cita sin ninguna propuesta conjunta, por lo que la reunión ha concluido nuevamente sin ningún avance”. “No es posible negociar con cuatro propuestas diferentes entre sí”, han indicado. “La mesa negociadora se encuentra así en una situación de bloqueo que se está alargando en el tiempo”, han reiterado.

Por su parte, los sindicatos reconocen que mantienen negociaciones para intentar acercar posturas, aunque de momento sin conseguir cerrar un acuerdo unitario, pese a que todas las reivindicaciones sindicales pasan por subidas salariales ligadas al IPC, que en agosto ha escalado hasta el 4,3, y reducciones de la jornada laboral. Discrepan, por ejemplo, en la forma de implantar planes de euskera, según han señalado desde UGT. En lo que sí han coincidido todas las centrales es en criticar el inmovilismo de la patronal.

El sindicato LAB, que ha criticado que la patronal no haya llevado “ningún contenido a la negociación”. “En estos meses, la patronal FVEM ha utilizado el argumento de la existencia de cuatro plataformas sindicales para no avanzar en la negociación. Los sindicatos hemos recogido este planteamiento y estamos haciendo un esfuerzo para conseguir una plataforma conjunta. Un trabajo que continúa” han señalado desde el sindicato. “Los sindicatos estamos dedicando tiempo y esfuerzo a la búsqueda de consensos mientras la FVEM se mantiene en una posición pasiva y sigue intentando condicionar la negociación a la imposición de cómo debe organizarse la parte sindical. El pluralismo sindical no es una anomalía ni un problema que haya que resolver antes de empezar a negociar. Forma parte de la propia negociación colectiva”, han advertido.

En este sentido han indicado que la patronal “no puede esperar a que los sindicatos terminemos ese trabajo para empezar a hacer el suyo; eso no es actuar con la responsabilidad que le corresponde. Hemos vuelto a preguntar qué está dispuesta a negociar. Y la respuesta, una vez más, ha sido que mientras no haya una plataforma conjunta no tiene nada que decir”.

De igual forma CCOO de Euskadi ha denunciado el “inmovilismo” de la patronal ante lo que “convocará asambleas con su afiliación para estudiar y decidir las acciones a llevar a cabo”. “La FVEM ignora cómo afecta la subida del IPC a los salarios de la clase trabajadora, no adopta medidas frente al aumento de las olas de calor en los puestos de trabajo, y que persisten empleos en riesgo por la falta de una subrogación total en el sector”. Además, ha reprochado a la FVEM “no aborde la salud laboral en la mesa, pese a las quejas habituales de la patronal sobre el absentismo”. Para el sindicato, esta actitud refleja una apuesta deliberada por “retrasar la renovación del convenio”. “La FVEM no negociará en un clima de normalidad”, dicen, por lo que el sindicato convocará asambleas informativas para decidir junto a la afiliación “los próximos pasos a seguir”.

Por su parte, UGT Euskadi ha denunciado el “bloqueo” de la patronal y al igual que el resto de las centrales, ha reiterado que “la falta de una plataforma unitaria no puede ser excusa para la parálisis”, al tiempo que ha advertido de que el derecho a los planes de euskera no debe “vulnerar el derecho al trabajo”. El sindicato ha recordado que lleva “meses realizando todos los esfuerzos posibles para que esa plataforma conjunta saliera adelante”, pero ha considerado que eso no puede transformarse en la “excusa permanente” para bloquear la negociación.

Desde UGT FICA han afirmado que la unidad sindical “ha sido imposible ante las discrepancias surgidas en torno a la implementación en el convenio de los planes de euskera”. “UGT está a favor de los planes de euskera en las empresas, así como del fomento del uso del mismo en los centros de trabajo para que todas las personas que quieran vivir y trabajar en euskera puedan hacerlo”. Sin embargo, el sindicato no cree que este derecho “deba vulnerar el derecho al trabajo, limitando las contrataciones o convirtiéndose en condición 'sine qua non' para la promoción interna”.

Finalmente, desde la UGT Euskadi han reafirmado su “firme voluntad de avanzar en contenidos en la negociación del convenio” y, por ello, ha llamado a la patronal a “implicarse sin cortapisas”, así como al resto de sindicatos, para “no alargar de forma innecesaria la negociación de un convenio que miles de personas del sector en Bizkaia esperan, dado que con el mismo se juegan cuestiones tan importantes como las actualizaciones salariales que puedan compensar los incrementos en el coste de la vida”.

Euskera en la mesa de negociación

ELA se ha centrado sus críticas a la negociación que se ha reanudado este jueves al uso del euskera y la falta de traductores. El sindicato ya había anunciado que usaría solo el euskera en la negociación de los convenios sectoriales “tuvieran o no traductor”, y es lo que ha hecho en la primera mesa de negociación en la que se ha sentado en este mes de septiembre. Desde el sindicato se ha criticado al Consejo de Relaciones Laborales (CRL) vasco por dejar “a expensas de la representación de la mesa de negociación los criterios lingüísticos de la mesa de negociación”. No obstante, la presidenta del CRL, Emilia Málaga, ya había señalado previamente que “el uso del euskera o del castellano en las reuniones de negociación colectiva depende de las partes, es decir, de los sindicatos y de la patronal” y que se pondría servicio de traducción si “todas las partes así lo requieren”.

Desde ELA se ha considerado “inaceptable que en una institución pública se vulneren los derechos lingüísticos básicos y que el Gobierno vasco no ofrezca su servicio de traducción, pudiendo hacerlo”. No obstante, han destacado que la decisión de ELA de mantener reuniones íntegramente en euskera ha motivado el compromiso del CRL de que “cuando sea posible” facilitará un servicio de traducción en las negociaciones sectoriales. Emilia Málaga señaló en su día que el CRL no tiene servicio de traducción porque “no lo necesita” al ser un organismo en el que todo el personal es “bilingüe”.

El sindicato ELA ha dado por sentado que los representantes de la patronal en la mesa no han entendido sus explicaciones y ha criticado que hayan rechazado su oferta de ayuda. “ELA ha ofrecido los medios técnicos y la ayuda de un militante para poder garantizar los derechos lingüísticos de todas las personas participantes. Sin embargo, la patronal FVEM ha rechazado esta ayuda y ha preferido que algunos negociadores no entiendan las explicaciones de ELA”.

“Dejar en manos de personas individuales o las partes negociadoras que una institución pública garantice los derechos lingüísticos básicos es muy grave. Del mismo modo, la postura del CRL es contradictoria, ya que tras dejar en manos de sindicatos y patronales el tratamiento de las lenguas, ha dicho que ofrecerá la ayuda de traductores ”cuando sea posible“, aunque no ha concretado un plazo para esa ayuda. Es decir, ha asumido su responsabilidad de cara al futuro, pero ha decidido seguir vulnerando los derechos lingüísticos en el corto plazo. En cualquier caso, ELA se congratula de que su iniciativa sindical haya permitido abrir el debate, a pesar de que todavía se siguen vulnerando los derechos lingüísticos en el CRL”.

ELA considera que la situación “es aún más grave teniendo en cuenta que el Gobierno asco y otras instituciones públicas ya disponen de un servicio de traducción simultáneo y que el CRL podría garantizar los derechos lingüísticos de las personas negociadoras a través de estos servicios hasta que se logre una solución definitiva”.

Desde el sindicato han señalado que en la reunión de este jueves, LAB ha traducido al castellano su exposición en euskera y el resto de agentes han actuado en castellano. LAB por su parte, también ha reivindicado el uso del euskera en la negociación colectiva. “Para LAB no es nuevo reivindicar y luchar por el derecho a trabajar, vivir y negociar en euskera”, han señalado. “También es imprescindible poder hablar en euskera en las mesas de negociación, poniendo los medios necesarios para ello cuanto antes; es decir, con plazos y medidas concretas”. Han querido dejar claro qye la petición de LAB no se limita al metal de Bizkaia ni a determinados convenios. “El derecho a hablar en euskera se debe garantizar en los 47 convenios laborales que hay abiertos. LAB priorizará el euskera en todas y cada una de las negociaciones”.