Pradales urge a Sánchez a bajar 30 céntimos el litro de combustible y el IVA de carne y pescado
El Parlamento Vasco ha vivido este miércoles un pleno de debate de política general adelantado. Se suele celebrar en septiembre, y es el lehendakari el que lo abre, pero EH Bildu lo ha trasladado a junio al convertir el pleno monográfico que se ha celebrado a instancias de la coalición abertzale en un repaso de las carencias las políticas públicas vascas. El portavoz de EH Bildu y líder de la oposición, Pello Otxandiano, que ha abierto el debate, ha pedido un cambio en las políticas públicas vascas para afrontar los tiempos de incertidumbre y garantizar los servicios públicos con cambios de actuaciones rápidas en políticas desde la vivienda, el empleo o los cuidados para garantizar la “seguridad vital de los vascos”. El debate posterior ha servido para realizar un cuerpo a cuerpo entre el portavoz del principal partido de la oposición con el lehendakari, que ha aprovechado su intervención para hacer un balance positivo del ecuador de la legislatura del Gobierno de PNV y PSE-EE y para anunciar que ha remitido al presidente, Pedro Sánchez, un escrito pidiendo medidas para “proteger el bolsillo de las familias”, entre ellas la reducción de hasta 30 céntimos por litro en carburantes para “todos” los vehículos o la reducción del IVA de la carne y el pescado al tipo superreducido, del 10% al 4%. Estas peticiones dirigidas al Gobierno de España han sido en cierto sentido las propuestas más concretas de todo el pleno en el que ha predominado las propuestas abiertas para mejorar la vida de los ciudadanos más que las medidas específicas.
En concreto, la propuesta que ha remitido el lehendakari a Sánchez el pasado lunes, y que espera que esté contenida en un nuevo decreto anticrisis, bajo el título 'Respuesta a Ormúz', integra 36 medidas “para proteger el bolsillo de las familias y favorecer la economía productiva, la industria y el primer sector”. Además del ahorro en los carburantes para todos los vehículos y la bajada del IVA a la carne y el pescado, la propuesta incluye recuperar la bajada del IVA de la electricidad y el gas natural, bono de calefacción para las personas jubiladas y vulnerables de cara al invierno, la prórroga de la ayuda de 20 céntimos por litro al gasóleo profesional y 35 céntimos al gasóleo pesquero, y un plan renove con neutralidad tecnológica -es decir, sin penalizar los motores de combustión- para sustituir vehículos antiguos por nuevos que consumen menos y generan menos emisiones, además de ayudas para la modernización de flotas de camiones, furgonetas o autobuses, más eficientes, neutrales tecnológicamente y menos contaminantes. En ETB, Pradales ya manifestó que había hablado con Sánchez en los últimos días sobre estas cuestiones.
Por otra parte, para el apoyo a la industria electrointensiva, el documento remitido a Madrid insiste en garantizar inversiones para ampliar la capacidad de la red eléctrica, la eliminación del impuesto del 7% a la generación eléctrica y la rebaja del 80% en el coste de transporte y distribución eléctrica. De cara a las ayudas a los baserritarras, agricultores, viticultores y arrantzales, pide la eliminación del importe mínimo de 100 euros en la ayuda al gasto en fertilizantes, el aplazamiento extraordinario de seis meses en cuotas a la Seguridad Social, la activación de la reserva agrícola de la PAC, dotada con al menos 450 millones de euros anuales“. ”Todas estas medidas supondrán un alivio para las familias vascas y para la economía productiva. Hoy Pedro Sánchez ha anunciado un decreto anticrisis por la guerra de Irán. Espero que estas medidas que les he explicado se incorporen al mismo“, ha señalado.
Respecto a esto, ya en el turno de réplica, Otxandiano ha pedido que se ponga sobre la mesa lo que se puede hacer desde Euskadi, no lo que se pide “en una lista” al Gobierno de España, que luego se decide en Madrid si se hace o no. “Tenemos que pensar en lo que está en nuestra mano. Quizás no podemos influir en los precios de combustible, es difícil influir en el precio de los alimentos y entonces lo que tenemos que pensar es que podemos hacer desde aquí, sin esperar a otros”, ha insistido. Otxandiano en su intervención ha realizado un repaso crítico de la situación de los servicios públicos y ha instado a los grupos a afrontar su sostenibilidad “esta misma legislatura, antes de que sea demasiado tarde”. “El verdadero riesgo para nuestro modelo de bienestar no es una crisis puntual. Es el cortoplacismo. Es seguir actuando como si las transformaciones demográficas no estuvieran ya aquí. Es seguir aplazando decisiones que sabemos inevitables”, ha señalado. Tras apuntar que la situación demográfica lleva una sociedad cada vez más envejecida, ha advertido de que para “mantener los estándares de calidad” se necesitarán más recursos públicos: “Necesitaremos más atención sanitaria, más atención a la dependencia, más servicios sociales”.
Pradales ha reconocido que se viven “tiempos de incertidumbre”, pero ha criticado que se prometan “imposibles o engañar a la gente”. “No vamos a hipotecar el futuro de quienes están por llegar”, ha dicho, asegurando que “no es posible garantizar todo desde lo público”. En este sentido, ha mostrado su preocupación cuando se habla de “de capacidades de país, de contrato social, para luego dejar toda la responsabilidad exclusivamente sobre las políticas públicas”. “Como lehendakari, lo digo con toda claridad: lo público ni lo soluciona todo, ni puede o debe dirigirlo todo. No creo en un modelo de gobierno que sustituya, tutele o coarte la iniciativa personal o colectiva. No creo en trasladar toda la responsabilidad siempre a las arcas públicas. No creo en 'abrir el grifo' de manera ilimitada”, ha señalado en respuesta a Otxandiano.
El portavoz de EH Bildu ha pedido “la modernización de la administración pública”. “Necesitamos una administración más ágil más simple. Más eficiente más innovadora con mayor capacidad tecnológica, con menos burocracia y necesaria con mejor coordinación entre instituciones y con una evaluación permanente de las políticas públicas. Cada euro público debe generar el máximo valor social posible”, ha señalado pidiendo más “eficiencia pública”. Ha apostado en segundo lugar por una “fiscalidad suficiente y progresiva”. “La sostenibilidad del Estado del Bienestar exige ingresos suficientes y exige distribuir justamente el esfuerzo contributivo. Porque quienes más capacidad económica tienen deben contribuir en mayor medida al sostenimiento de aquello que beneficia al conjunto de la sociedad”, ha dicho. Además, ha instado a “revisar algunas políticas públicas” porque “no todas generan el mismo valor social ni todas las inversiones tienen el mismo retorno”. Y ha puesto como ejemplo la política de vivienda: “Gastamos mucho más en prestaciones y subvenciones que en promoción de vivienda. El resultado es que el gasto crece al igual que lo hace la lista de Etxebide. No funciona, es insostenible. Por lo tanto, hay que cambiar”.
Precisamente en materia de vivienda, ha señalado que “ya no es únicamente un problema habitacional se ha convertido en un problema de seguridad vital”. “Las instituciones públicas tienen la responsabilidad de desincentivar todas aquellas dinámicas especulativas que dificultan el acceso a la vivienda y expulsan a amplias capas de la población del mercado residencial”, ha lanzado. En este sentido, ha apostado por “avanzar progresivamente hacia la desmercantilización del sector inmobiliario” para lo que ha instado a “la construcción de un gran parque público de vivienda” entendido como una “auténtica infraestructura social estratégica”. “Porque una infraestructura estratégica no es únicamente una carretera, no es únicamente una red eléctrica, no es únicamente una infraestructura tecnológica, también lo es aquello que permite sostener la vida de las personas”, ha dicho.
Se ha referido también al tema de los cuidados, que ha considerado que “en lugar de ser un derecho, se está convirtiendo en una cuestión en función de la capacidad económica de cada familia. Esto no es justo y no es socialmente sostenible”. Además, ha considerado que el número de plazas públicas para el sector no es suficiente, y ha criticado los niveles de privatización son muy altos , con precarias, condiciones laborales. “Tenemos un problema en torno al cuidado, tenemos un problema como sociedad y no podemos posponerlo más”. En lo que se refiere al empleo, ha criticado que se hable del empleo abriendo un debate como una dicotomía entre la competitividad y entre los derechos, “parece que tenemos que elegir entre ellos entre la productividad y el sueldo, entre la innovación y la protección laboral, entre empresas fuertes y empleo de calidad” y ha abogado porque se priorice la “competitividad basada en la calidad del empleo”.
El lehendakari ha puesto en valor que PNV y PSE-EE están ejecutando de “forma responsable y seria” su programa de Gobierno y que “en el ecuador de la legislatura, se han activado el 82% de los compromisos e iniciativas”. Ha destacado que hay 2.160 profesionales más en Osakidetza, y que se han estabilizado a 7.000 profesionales y convocado una OPE con 5.425 nuevas plazas, que se han destinado 1.600 millones de inversión para mejorar hospitales, centros de salud y equipamientos y 750 millones para transformar los colegios y para la contratación de 700 nuevos profesionales. También se ha congratulado de que la Ertzaintza tiene ya un acuerdo regulador para cuatro años o de las mejoras en el transporte público. “En definitiva, mejores servicios públicos para mejorar la calidad de vida de las personas”, ha zanjado.