Vox pide al rector de la Universidad vasca “que se tome la medicina” y limpie la “basura proetarra” del campus de Vitoria

Iker Rioja Andueza

Vitoria —
20 de febrero de 2026 09:50 h

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La parlamentaria de Vox en el Parlamento Vasco, uno de los dos únicos cargos públicos de la formación de ultraderecha en Euskadi, Amaia Martínez Grisaleña, ha reaccionado iracunda a la decisión de la EHU, la Universidad pública vasca, de cerrar el campus de Vitoria este lunes 23 de febrero -suspensión de clases incluida- ante la convocatoria de un acto con la dirigente catalana Júlia Calvet. Hay también previstas contramanifestaciones convocadas por el entorno de GKS, en concreto por la antigua Ikasle Abertzaleak (actual IAS). Lo primero es a las 12.30 y lo segundo un poco antes, a las 12.00.

Martínez Grisaleña ha llamado “tirano autoritario” al rector, Joxerramon Bengoetxea, elegido en 2024, ha considerado que “no ha debido tomar la medicina” y le ha pedido “que se dedique a dar clases” y a “limpiar la basura proetarra” del campus de Vitoria. Así se ha expresado ante los medios de comunicación en el Parlamento Vasco, donde ha defendido también que la convocatoria se debe a la aparición de pancartas en el recinto universitario, algunas de ellas contra el alavés Santiago Abascal, el líder de Vox.

La EHU hizo notar que el acto coincide en fecha con el intento del golpe de Estado de 1981 y añadió la importancia de adoptar un “cordón sanitario” frente al “totalitarismo”. Sus medidas incluyen el cierre de los edificios, la prohibición de aparcar desde más de cuatro horas antes de las convocatorias y que la docencia sea telemática este lunes. Son más de 7.000 los estudiantes del campus de Álava, con facultades como las de Farmacia o Letras, entre otras. La Ertzaintza prepara un fuerte despliegue de seguridad.

Martínez Grisaleña ha rebajado el acto a una “mesa informativa” y ha insistido en que sus más de cinco años en el Parlamento Vasco nunca ha “conmemorado” el 23 de febrero. La Universidad, argumenta Vox, ha de ser un “espacio plural y neutral” y no un recinto que favorezca a la izquierda.

Minutos antes, el consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, ha manifestado también en el Parlamento Vasco su deseo de “no contribuir a generar ninguna polémica”. Sí ha considerado el acto de Vox una “provocación de una quincena de personas de un partido autoritario” pero ha confiado en que todas las partes, este lunes, puedan “ejercer sus derechos” constitucionales “con total normalidad”, es decir, sin incidentes.

Vitoria ya fue escenario el 12 de octubre de una situación similar, con una convocatoria de Falange Española y de las JONS -el que fuera partido único de la dictadura- y contramanifestaciones del entorno de GKS. En aquella ocasión, Zupiria cargó contra los “fascistas vascos” por los incidentes que se produjeron.