Editoriales extremeñas denuncian el “desinterés” de la Junta por la cultura creada en la región

La Plataforma de Editoriales Extremeñas ha denunciado este miércoles el “desinterés” del Gobierno autonómico por la cultura creada en la región, ya que su política en este campo se centra en traer eventos de fuera.

En un comunicado, ha mostrado su rechazo a la forma en la que la Junta de Extremadura está gestionando la Bienal del Premio Vargas Llosa, que este año se celebrará en Cáceres con una dotación pública de 650.000 euros. A pesar de tratarse de un evento que, según la Junta, busca “visibilizar Extremadura a través de la cultura”, no se ha contado con el sector editorial extremeño en la organización ni en la programación de dicho acto, según ha criticado este colectivo.

“Mucho nos tememos que ocurrirá lo mismo que en FILE (Festival de Literatura en Español celebrado en Extremadura hace un par de años), para el que se esgrimía el mismo argumento, pero que no reportó visibilidad alguna a la producción cultural de la región; al contrario”.

En general, la inversión cultural no se está dirigiendo a quienes realmente producen cultura en Extremadura, “sino a eventos ajenos a la región, que funcionan como escaparates puntuales sin generar un tejido cultural estable ni sostenible”.

La plataforma ha indicado que ha mantenido reuniones con responsables de la Consejería de Cultura en las que les han asegurado que “las puertas están abiertas” al diálogo y la colaboración. Sin embargo, los hechos demuestran lo contrario, ya que ninguna de sus propuestas ha sido atendida. “Ni siquiera aquellas que planteábamos con presupuestos muy reducidos y con un impacto cultural y territorial probado”.

Por ejemplo, 'Centrifugados', un encuentro literario internacional gestionado por una iniciativa privada, que precisamente tendía puentes con Iberoamérica, mismo argumento que ahora se esgrime para justificar el “enorme gasto” en el Premio Vargas Llosa y cuyo apoyo institucional representaba el 2 % de lo que ahora se concede esta bienal.

A su juicio, es “inadmisible” que se ignore sistemáticamente a las editoriales y autores extremeños mientras se destinan “recursos desproporcionados” a iniciativas externas que no fortalecen el ecosistema cultural, “buscándonos únicamente como figurantes de una política cultural desconectada de la realidad local”.