El Ayuntamiento de Cáceres rechaza la campaña de la hamburguesa 'P.U.T.A.' y asegura que la habría vetado de haber conocido su publicidad
El Ayuntamiento de Cáceres ha rechazado la campaña publicitaria de The Masters Burgers, el evento gastronómico celebrado entre el 5 y el 8 de noviembre en la Plaza de Toros, que ha utilizado la palabra 'puta' para promocionar una de sus hamburguesas. La polémica ha provocado la indignación de diversas organizaciones feministas, que consideran que la iniciativa convierte un insulto históricamente empleado para denigrar a las mujeres en una estrategia comercial.
“El Ayuntamiento rechaza esta forma de hacer publicidad y considera que este tipo de mensajes no representan en ningún caso los valores de igualdad y respeto a la mujer propios del siglo XXI”, ha señalado el Consistorio en una respuesta remitida a este periódico.
El Gobierno municipal asegura que no tiene “ninguna vinculación” con la campaña y explica que se trata de una iniciativa privada para cuya celebración únicamente cedió un espacio municipal, sin intervenir, según sostiene, en las decisiones comerciales o publicitarias de sus promotores.
Según la versión municipal, el Ayuntamiento no tuvo conocimiento previo de la campaña porque su contenido publicitario no figuraba en la documentación presentada por la organización y aprobada posteriormente por la Junta de Gobierno Local. “Si se hubiera conocido, se hubiera rechazado”, afirma el equipo de Gobierno, que sostiene que no tuvo ocasión de revisar ni cuestionar los mensajes antes de su difusión pública.
La campaña promocionaba una hamburguesa bajo el nombre 'P.U.T.A.', un acrónimo de 'Potente. Única. Tentadora. Adictiva', acompañado del mensaje '¿Estáis preparados para probar la puta?', utilizado como principal reclamo de marketing.
Sin embargo, la presencia institucional en el evento fue visible desde su presentación. La cartelería de The Masters Burgers incluía al Ayuntamiento de Cáceres entre las entidades colaboradoras y la puesta de largo de la cita contó con la participación de la concejala de Festejos, Soledad Carrasco, junto al promotor del evento, Raúl López, quien agradeció expresamente el apoyo municipal. El propio Ayuntamiento difundió además la convocatoria como una propuesta de ocio para familias y jóvenes, destacando también su carácter solidario, ya que parte de la recaudación obtenida con las ventas se destinaba a la Asociación Oncológica Extremeña (AOEX).
La respuesta municipal llega después de que varias organizaciones feministas hayan cuestionado públicamente el contenido de la campaña y reclamado que las instituciones extremen el control sobre las actividades que respaldan o promocionan.
La Plataforma de Mujeres por la Igualdad de Cáceres ha expresado su “indignación” y ha rechazado que la utilización de la palabra pueda justificarse como un simple juego publicitario. “No fue un chiste. Es machismo”, sostiene la organización en un comunicado difundido tras conocerse la campaña.
El colectivo recuerda que 'puta' es un insulto empleado históricamente para humillar, controlar y desacreditar a las mujeres y considera que su utilización para vender hamburguesas constituye una forma de violencia simbólica. “Las mujeres no somos un producto para consumir, debemos ser respetadas”, afirma la plataforma, que reclama una respuesta institucional más contundente.
En la misma línea se han pronunciado otras asociaciones feministas de la región, como LIS, que ha cuestionado que un término ligado a la estigmatización de las mujeres sea utilizado como reclamo para comercializar un producto. “La abolición de la prostitución es prioritaria para el feminismo. Hablamos de salvaguardar la dignidad y la integridad de muchas mujeres; por ello denunciamos que para vender un cacho de carne se atente contra nuestra dignidad”, señalan.
Las organizaciones rechazan además que la denominación pueda ampararse en unas siglas aparentemente inocuas o en un recurso creativo de marketing. “No son siglas, no es un juego de palabras, es intencionado, es ofensivo y machista”, sostienen.
La controversia abre también el debate sobre la responsabilidad de las administraciones públicas cuando ceden espacios, colaboran en la difusión o participan en la presentación de actividades privadas cuyos mensajes generan rechazo social por su contenido.
En Extremadura, la Ley 8/2011 de Igualdad entre Mujeres y Hombres y contra la Violencia de Género establece en su artículo 74 que las administraciones públicas deben promover una imagen igualitaria de mujeres y hombres, libre de estereotipos sexistas. Asimismo, el artículo 98 contempla la consideración de ilícita de aquella publicidad que incorpore conductas discriminatorias. En el ámbito estatal, el artículo 41 de la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres también establece que la publicidad que comporte una conducta discriminatoria se considerará ilícita.
La aplicación concreta de estos preceptos a esta campaña requeriría una valoración jurídica específica. Entretanto, el Ayuntamiento insiste en que habría rechazado la publicidad de haber conocido previamente su contenido. Algunas organizaciones feministas, por su parte, consideran insuficiente esa explicación y reclaman que el rechazo expresado ahora se traduzca en mecanismos de control efectivos para evitar que situaciones similares vuelvan a producirse en actividades que cuenten con respaldo o colaboración del Ayuntamiento.