Denunciado el alcalde de un pueblo de Lugo por agredir a un hombre que estaba tocando el bombo en un partido de fútbol

Las lesiones que Brais Rodríguez denuncia que le causó el alcalde de Pol.

Brais Rodríguez, un joven aficionado del equipo de fútbol de Portomarín (Lugo), ha presentado una denuncia ante la Guardia Civil contra el alcalde del municipio lucense de Pol, Lino Rodríguez, por agresión. Ambos estaban presenciando el partido entre los equipos de los dos ayuntamientos en la misma zona del campo del Pol, una estructura metálica de dos pisos pensada para que las televisiones instalen allí sus cámaras. El joven estaba tocando el bombo en la parte más alta y el regidor, instalado en la de abajo, le pidió a él y al resto de personas que lo acompañaban que se bajasen. No lo hicieron y la situación terminó, según Brais Rodríguez, con el alcalde agarrándolo del cuello, rompiéndole dos collares y provocándole laceraciones.

El joven fue primero a un punto de atención continuada (PAC) para que examinasen sus lesiones, de las que tomó fotografías. Este lunes acudió al puesto de la Guardia Civil de Meira para poner una denuncia por un delito de lesiones. Los hechos, según narra a esta redacción, se produjeron el domingo por la tarde. Asegura que llegó hora y media antes del partido al campo, en un autobús con más aficionados del Portomarín. Cuando vio la estructura metálica, en la que había sillas, preguntó a quien identifica como el delegado de campo si se podía subir con un grupo de personas para animar a su equipo con un bombo. Esta persona, dice, no puso problemas. Les indicó que ocupasen la zona de arriba porque en la de abajo se ponían los seguidores del Pol y les pidió que no saltasen ni increpasen a nadie.

Brais Rodríguez señala que él no conocía al alcalde de Pol y que no supo cuál era su cargo hasta que todo terminó y se lo dijo la Guardia Civil. Según el joven, Lino Rodríguez se dirigió a ellos “de malas maneras”: “Dijo que él mandaba allí y que no le daba la gana de que estuviésemos allí”. Niega que estuviesen saltando o haciendo nada inapropiado. En la segunda ocasión en la que el regidor les habló les dijo que avisaría a la Guardia Civil y se fue a hablar con los dos agentes que estaban en el estadio. “La tercera vez vino enrabietado y me cogió del cuello. Me quería tirar de cuatro metros para abajo”, añade. Fue entonces cuando, según su relato, intervino la Guardia Civil para separarlos.

El alcalde, sin embargo, cree que el tiene motivos para “estar indignado” es él. Sostiene que le dijo al joven de “buenas formas” en dos ocasiones que bajasen de la estructura. Dice que estaban “danzando” y que, aunque ese añadido del campo “no es peligroso”, no le parecía adecuado. Asegura que los términos que usó fueron: “No podéis estar aquí”. Al denunciante le atribuye una actitud burlona: “La segunda vez se mofó de mí. Me dijo que llamase a quien quisiese, que él no iba a bajar”. Lino Rodríguez critica también la tardanza en intervenir de los agentes. Dice no saber por qué no lo acompañaron cuando se quejó ni los motivos por los que hicieron “caso omiso”. Subió una tercera vez a la zona en la que estaban los jóvenes, pero sostiene que “no se pegó ni hubo nada”. “Creo que un chaval joven como él, desde el momento en el que se lo dicen dos veces, debe desalojar”. expone en conversación con esta redacción.

El regidor de Pol insiste en que no le hizo “daño” al joven y lo responsabiliza de lo ocurrido: “La provocación está toda por parte del chico”.

En su denuncia, Brais Rodríguez adjunta el acta arbitral, que recoge que en el minuto 44 del partido hubo “una incidencia en un andamio”. “Un aficionado del equipo visitante estaba tocando un bombo y en ese momento observo cómo una persona se acerca a él y comienza a agarrarlo por el cuello, arañarlo y empujarlo”. Añade que la estructura tiene unos cuatro metros de altura y que cree que había riesgo de que el joven se cayese por el “zarandeo” del alcalde, por lo que paró el partido.

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