Beatriz Muñoz

Santiago de Compostela —
11 de marzo de 2026 18:45 h

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Rosa Crujeiras va a ser la primera mujer elegida rectora de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) en los 531 años de historia de la institución. La catedrática de Estadística e Investigación Operativa ha ganado la segunda vuelta de las elecciones, que la enfrentaba a Maite Flores, catedrática de Óptica, con el 61,65% de los votos y estará al frente de la institución durante los próximos seis años. La participación ha sido del 34,12%.

Al proceso estaban llamadas más de 28.000 personas, que debían participar de forma telemática. El sistema de la USC establece un voto ponderado, en el que cada uno de los grupos en los que se divide a la comunidad universitaria tiene una influencia distinta: el sector I, compuesto por profesorado doctor con vinculación permanente, tiene un peso del 51%; el sector II -otras categorías de personal docente e investigador-, tiene un peso del 11%; el sector III -el alumnado de titulaciones oficiales-, tiene un peso del 28%; mientras que el 10% restante corresponde al sector IV -personal de administración y servicios-.

El proceso para renovar el equipo de gobierno de la universidad más antigua de entre las tres públicas que hay en Galicia solo podía dejar como ganadora a la primera rectora de su historia: las candidatas iniciales eran cuatro mujeres. Hubo otras aspirantes antes: la primera vez que alguna mujer dio el paso fue en 2010, pero el elegido fue un hombre, Juan Casares Long. Y a él lo sucedieron otros dos rectores, entre ellos el que ha ocupado el puesto hasta ahora, Antonio López.

En esta ocasión, en la primera vuelta, celebrada el 12 de febrero, solo hubo candidatas: María José López Couso, Alba Nogueira, Maite Flores y Rosa Crujeiras. Ninguna superó el 50% de los apoyos, de modo que las dos con mejores resultados fueron a esta segunda vuelta. En aquel primer encuentro, había sido Crujeiras la que había reunido más papeletas: el 41% del voto ponderado. En esta segunda vuelta ha recibido el 61,65% de los apoyos -y su respaldo ha sido el más alto en los cuatro sectores-, frente al 31,82% de Flores. Un 6,53% de los votos fueron en blanco.

Los resultados ponen fin a una larga campaña marcada por un tono bronco inesperado para un proceso de este tipo y en la que ha habido un intercambio de acusaciones que han llevado al hasta ahora rector, Antonio López, a manifestar públicamente su sorpresa por el tono. En su opinión, se desplegó una “dinámica clara de gobierno/oposición” que no era habitual anteriormente. Flores salió al paso de algunas críticas declarando que su campaña no la financia el PP, denunciando lo que calificó de bulos y ataques personales y manifestando, al mismo tiempo, que el proyecto de su oponente sí tenía un “marcado cariz político”.

Crujeiras, por su parte, tuvo que hacer frente a una crisis que derivó en la salida del que era su propuesta para secretario xeral, Luis Míguez Macho. Con el foco puesto en publicaciones antiguas en un blog, el sindicato estudiantil Fervenza denunció los discursos de odio del que fue decano de la Facultad de Derecho y uno de los integrantes del equipo de Crujeiras, que ha insistido en sus discursos en que su proyecto parte de la igualdad y el feminismo. La confrontación se trasladó hasta el debate organizado por la Cadena SER, en el que la ahora elegida rectora manifestó que había optado por no participar en “una dinámica de descalificación personal ni de confrontación agresiva basada en insinuaciones”.

Tras conocer los resultados, Crujeiras aseguró que el reto es defender la USC en su papel de universidad pública, volcada en el servicio a la sociedad. Ofreció abrir una etapa de unidad basada en “el diálogo, la escucha, la confianza y la corresponsabilidad”. Prometió también trabajar con transparencia y con “compromiso con el país”. “Tenemos que devolver la universidad a su comunidad para que dentro de seis años nos sintamos más orgullosas de formar parte de esta institución”.