Adiós a una anomalía histórica: el Congreso activa la reforma constitucional para dotar a Formentera de senador propio
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Formentera ha dado este martes un paso clave para corregir una anomalía que arrastra desde hace casi dos décadas. El Congreso de los Diputados ha debatido una proposición de reforma del artículo 69.3 de la Constitución para que la isla pueda elegir, por fin, un senador propio. La iniciativa, impulsada desde el Parlament balear y respaldada por una amplísima mayoría de fuerzas políticas estatales, busca poner fin a lo que sus defensores califican de “injusticia territorial” y “déficit democrático” único en todo el Estado.
Ha sido el senador por Eivissa y Formentera integrado en el grupo parlamentario de la Izquierda Confederal -Eivissa i Formentera al Senat, Más Madrid, Compromís, Agrupación Socialista Gomera y Geroa Bai-, Juanjo Ferrer, quien ha tomado la palabra en la Cámara Baja para proponer la modificación de la Carta Magna con el objetivo de que la menor de las Pitiüses pueda contar con un senador propìo que le permita de desvincularse del 'tándem' electoral que conforma actualmente con Eivissa.
Por su parte, Llorenç Córdoba, diputado independiente del Parlament balear y expresidente de Formentera, ha recordado que la isla cuenta desde 2007 con un Consell Insular propio, con capacidad plena para gestionar los intereses de sus ciudadanos pero, en cambio, no se ve plenamente representada en la cámara territorial. Formentera es, de hecho, la única de las islas de los archipiélagos balear y canario –con Consell Insular o Cabildo– que no tiene un senador propio, como ya informó elDiario.es. En palabras de Córdoba, se trata de una “anomalía constitucional”, como vienen repitiendo otros cargos públicos. La reforma también cuenta con el respaldo de representantes del archipiélago canario, así como de otras regiones del Estado.
Córdoba, único diputado de Formentera en la Cámara balear, ha insistido en que no se trata de un debate “partidista ni soberanista”, ni tampoco de un “debate entre islas”, sino de una una actualización razonable en el diseño constitucional para que Formentera deje de ser el único territorio insular con Consell –o Cabildo– sin representación en el Senado. La representación formenterera es imprescindible en el Senado, consideran, para que la pitiusa del sur pueda manifestar sus necesidades propias en materia de infraestructuras, servicios públicos o política turística.
Así, el representante conservador ha recordado las dificultades que tiene la isla respecto a la conectividad marítima; la alta presión estacional; la necesidad de protección del litoral; sobrecostes por la triple insularidad y el “déficit” de servicios públicos por la falta de trabajadores. Factores por los que es todavía “más fundamental” una representación estatal que pueda “luchar por los intereses de la isla balear”, ha considerado. Cristina Gil, diputada del PP en el Parlament, ha afirmado que la reforma implicaría un hecho “histórico”. Pese a la tradición institucional compartida entre ambas islas, también ha apoyado la reivindicación histórica de Formentera.
Una mayoría favorable
En 2004, el extinto Ayuntamiento de Formentera –el actual Consell Insular de la isla incluye las competencias municipales– acordó, por unanimidad, que la isla pudiera elegir como circunscripción electoral propia un senador. Sin embargo, el Consistorio no tiene competencias para aprobar tal reforma, y solo puede elevar a organismos superiores tal proposición. Tres años después, en 2007, se reformó el Estatut de las Illes Balears, mediante el cual se creó el Consell Insular. “Es justo que Formentera pueda llevar a la Cámara Alta con voz propia su realidad”, ha aseverado Gil. Por estas razones, la diputada conservadora ha pedido la actualización del texto constitucional, con el objetivo de que se cumpla con el principio de “igualación territorial”, previsto en el artículo 138 de la Carta Magna.
En tercer lugar, en representación del PSIB-PSOE, ha intervenido Pilar Costa, exsenadora y actual diputada socialista en el Parlament. “Esta iniciativa concreta fue presentada en el Parlament por el Partido Socialista y por Gent per Formentera –formación progresista de ámbito insular– y ha tenido un apoyo unánime por parte de todos las fuerzas políticas”, ha dicho Costa. “Y ahora la vamos a ratificar con todos los partidos excepto uno”, ha señalado, en referencia a Vox.
En este sentido, ha ahondando en que resulta “incomprensible” que la Pitiusa del sur sea la única isla “de todo el país” sin una circunscripción territorial propia. Costa ha dedicado su intervención a Isidor Torres, el primer oriundo de Formentera que representó a las dos Pitiusas. El actual senador, Juanjo Ferrer –dejará en unos meses su escaño a la suplente de Formentera, Neus Massanet– espera que con esta tramitación Formentera pueda escoger su propio representante en la cámara territorial, a partir de las elecciones de 2027, suponiendo que no haya un adelanto electoral.
Tras la intervención de la diputada socialista, Noemi Santana (Podemos), diputada por Las Palmas del Grupo Parlamentario Mixto, ha expresado su apoyo a la reforma que ha considerado “no una demanda identitaria sino una cuestión de democracia”. Así, ha dibujado un paralelismo con su propio archipiélago, haciendo referencia “a los costes estructurales” que son “mucho mayores” que en el resto del Estado; a la fragmentación del territorio y a las “especificidades” de cada isla, que ha considerado necesario poner en valor. En este sentido, se ha referido a la isla de la Graciosa, que se diferencia de Formentera en que la misma aún no dispone de cabildo y que, por tanto, depende administrativamente de Lanzarote.
El Partido Nacionalista Vasco (PNV), Junts per Catalunya y el Grupo Republicano también han aprobado favorablemente la proposición. El portavoz de Junts, Josep Pagès i Massó ha defendido como “indiscutible” el hecho de trasladar la singularidad de Formentera al Senado.
Por su parte, la diputada por Barcelona, Teresa Jordá i Roura (ERC), ha justificado su voto favorable a que, además de un autogobierno, Formentera cuenta con más población que otras circunscripciones que sí tienen senador propio. Además, ha solicitado que la disposición final de la reforma establezca que el texto se publique en todas las lenguas el Estado.
El Grupo Plurinacional Sumar, representado por Vicenç Vidal Matas (Més per Mallorca), quien estuvo cuatro años en el Senado, ha apoyado asimismo la reforma. Vidal ha expresado que la modificación es “necesaria” para que Formentera tenga un diputado que “les represente directamente y se preocupe exclusivamente por sus realidades”.
El diputado ha recordado las cuatro modificaciones de la Constitución en toda su historia: la entrada en el convenio de Maastricht en 1992 y que permitió votar a ciudadanos sin la nacionalidad española; la del 2009 mediante la que se prioriza la deuda ante el derecho de las personas; la aprobada en el 2024 en el que se establece que las personas con diversidad funcional no son menos válidas y esta sería la cuarta.
Vox, el único en contra
A continuación ha intervenido el diputado de Vox por Balears Jorge Campos Asensi. El grupo ultraderechista es el único que ha votado en contra de la reforma a pesar de que Formentera cumple con los requisitos institucionales, ha reconocido. Campos ha recordado que la proposición ha sido impulsada por los “mismos partidos de izquierdas que agravan con sus políticas los problemas” de la isla, como la deficiente conectividad del transporte, los recursos públicos insuficientes o la imposibilidad de acceso a una vivienda. El diputado de Vox ha arremetido también contra los migrantes, a quienes responsabiliza de la saturación de los servicios públicos formenterenses y de crear “inseguridad”.
Por otro lado, Milena Herrera, diputada ibicenca por el PSOE, ha mostrado el apoyo de los socialistas a la proposición y ha lamentado que hasta ahora la Pitiusa del sur se haya visto obligada a demostrar su “mayoría de edad política”, así como el hecho de que la isla haya arrastrado hasta ahora una “anomalía institucional” y un “déficit democrático”. El último en intervenir ha sido el diputado por Balears y portavoz del Grupo Popular, José Vicente Marí Bosó, que ha reclamado que la reforma constitucional se centre en la voluntad de los ciudadanos de Formentera y no en “intereses partidistas”. Además, ha recordado que el PP ha respaldado “siempre” su autonomía política.
El diputado, también presidente del PP de Eivissa, ha situado el debate en un momento de tensiones sobre la Constitución y ha pedido consensos amplios para cualquier cambio. Por último, ha solicitado no frustrar una iniciativa que considera justa. Al pleno han acudido miembros tanto del Consell de Formentera como del Parlament balear, entre ellos, la suplente en la candidatura de Eivissa y Formentera en el Senado, Neus Massanet; el exsenador Rafa Ramírez; el también socialista Josep Marí Ribas 'Agustinet' y el actual presidente del Consell de Formentera, Óscar Portas. También ha asistido el periodista Carmelo Convalia, que ha informado sobre la petición de reforma constitucional durante sus años de cobertura en la isla de Formentera.
El origen del diseño actual
La isla lleva arrastrando esta anomalía histórica desde el año 2007, cuando se creó el Consell Insular de Formentera. Anteriormente, únicamente contaba con un ayuntamiento como institución local propia. La reforma del Estatut d’Autonomia, con Francesc Antich (PSIB-PSOE) como presidente del Govern, separó el Consell Insular d’Eivissa i Formentera en dos instituciones separadas: Consell d’Eivissa, por un lado, y Consell de Formentera, por otro. Formentera tiene otra singularidad única que la diferencia respecto al resto de las islas españolas: es la única que unifica en una institución las competencias de un ayuntamiento y las propias del Consell Insular.
Pero entonces, ¿por qué Formentera no tiene un senador propio mientras que el resto de islas sí que lo tiene? La respuesta está en el tercer punto del artículo 69 de la Constitución. “En las provincias insulares, cada isla o agrupación de ellas, con Cabildo o Consejo Insular, constituirá una circunscripción a efectos de elección de senadores, correspondiendo tres a cada una de las islas mayores –Gran Canaria, Mallorca y Tenerife– y uno a cada una de las siguientes islas o agrupaciones: Ibiza-Formentera, Menorca, Fuerteventura, Gomera, Hierro, Lanzarote y La Palma”, afirma la Carta Magna. Se redactó así, posiblemente, porque en 1978 no se vislumbraba la posibilidad de que Formentera avanzara tanto en su autogobierno. Es decir, Eivissa y Formentera se unificaron en una agrupación porque en 1978 no existía el Consell Insular de Formentera.
“El Estatut se reformó en 2007 y esto implicaba que la Constitución quedaba un poco obsoleta”, explicó a elDiario.es Guillermo Bezzina, politólogo de Passes Perdudes. En este sentido, Bezzina considera que, en cuanto a organización territorial, la Carta Marga está “muy inacabada” porque “no hubo un acuerdo de cómo debía ser, aunque sí hay un mínimo común denominador que es lo que dice la Constitución”. Así, el politólogo apunta a que el título VIII, respecto a la organización territorial, “no acaba de definir muy bien en qué tipo de Estado vivimos, si es un Estado autonómico, a medio camino entre el Estado federal o descentralizado”. “La Constitución, por ejemplo, no hace un listado de autonomías”, especifica.