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Miles de personas salen a la calle contra las reformas de Milei: “Hoy el salario mínimo de Argentina es el más bajo de América latina”

Corrida la cortina de humo de la Copa del Mundo, las tres centrales sindicales de Argentina y las organizaciones social se han manifestado este miércoles en apoyo a los jubilados. La convocatoria de miles de personas en las cercanías del Congreso, en el centro de la ciudad de Buenos Aires, no ha sido tan multitudinaria como esperaban sus organizadores. Forma parte de un plan de acción “a la francesa” para llevar a las calles el reclamo contra la reforma laboral regresiva impulsada por el Gobierno ultraderechista de Javier Milei, así como la exigencia de salarios y pensiones dignas.

Vistiendo una casaca con la frase “Las Malvinas son argentinas”, Cristian Valderrama se queja de situación económico-social. “No me gusta ver a los jubilados morirse de hambre por las políticas de Milei. Mis viejos van a ser jubilados dentro de no mucho y no voy a tener la espalda para mantenerlos, porque ahora, siendo un adulto funcional, me cuesta mucho mantenerme con esta economía que es imposible”, dice el joven que trabaja de kinesiólogo.

La movilización ha formalizado la alianza entre las centrales obreras —la Confederación General del Trabajo (CGT) y las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA)— junto a la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP). Se trata del primer escalón de un plan de lucha que busca canalizar el malestar acumulado en los sectores populares por los efectos de los recortes del presupuesto nacional en áreas clave como la salud y la educación públicas.

Hugo Yasky, secretario general de la CTA, señala a elDiario.es el eje central de la proclama: “Venimos denunciando la reforma laboral y la brutal quita de derechos para los trabajadores. La evolución de las cifras estadísticas muestra que ahora hay más trabajadores informales, más desempleo y una mayor caída del salario. Hoy, el Salario Mínimo, Vital y Móvil es el más bajo de América Latina medido en dólares” (372.989 pesos, unos 250 dólares).

La desocupación en Argentina se situó en el 7,8% durante este primer trimestre, según arrojan los datos oficiales. Hace dos años y medio, Milei recibió un desempleo del 5,7%.

Al ser consultado sobre si los sindicatos podrían haber hecho más fuerza para evitar retrocesos sociales —dado que la reforma laboral se aprobó en febrero—, Yasky responde: “Hubo intentos de frenarla: un paro que convocamos las tres centrales sindicales, muy criticado en su momento porque hacía pocos meses que había asumido Milei. Es cierto que después las acciones perdieron fuerza, porque hubo dirigentes que entendieron que había que intentar la vía del diálogo con el Gobierno. Hoy nos unifica la certeza de que no hay frente a nosotros un Gobierno que quiera dialogar”.

Desde la conducción sindical advierten que la marcha de este miércoles es el prólogo de un esquema de acción directa más amplio. El 7 de agosto se dará un nuevo paso con la convocatoria a la tradicional marcha de San Cayetano, punto de inflexión anual para los movimientos populares.

En el horizonte, aunque aún sin fecha, se vislumbra la posibilidad concreta de un paro general si la Casa Rosada insiste en dinamitar los puentes de negociación. A través de un documento oficial, la CGT sostuvo: “Marchamos para que una jubilación pueda garantizar una vida digna. Para que quienes trabajaron toda su vida no tengan que elegir entre comprar sus medicamentos o poner un plato de comida sobre la mesa”. El secretario general adjunto de la CGT, Andrés Rodríguez, sintetizó el cambio de clima social y el agotamiento de la vía institucional: “La realidad que atraviesan los trabajadores y las familias es alarmante. Hubo un congelamiento ficticio del país por el clima mundialista, pero la tregua terminó y los problemas del día a día vuelven a flote”.

Los jubilados protestan cada miércoles frente al Congreso al ser el sector más golpeado por las políticas de recorte del Ejecutivo. Milei, que pretende postularse a la reelección el año próximo, tiene entre sus planes privatizar el sistema previsional, según advierten los sindicatos en su lista de reclamos.

Walter Piriz, jubilado metalúrgico, afirma que cobra un poco más que la pensión mínima (481 mil pesos, equivalente a unos 322 dólares) y que no le alcanza. “Vengo de Campana, en la provincia de Buenos Aires, a dos horas de viaje. Nuestra protesta es la única que se mantiene desde hace bastante tiempo. Somos un mojón en el camino, a pesar de que nos golpean y a veces nos tiran gases lacrimógenos”. Como botón de muestra, previo a la marcha, las fuerzas de seguridad arrojaron gas pimienta en un operativo contra una movilización de organizaciones sociales que se concentraron en puntos de ingreso a la ciudad de Buenos aires.

Mientras millones de argentinos siguen recortando gastos para llegar a fin de mes, los senadores desde agosto cobrarán casi 12 millones de pesos brutos mensuales (más de 8.000 dólares) gracias al sistema que actualiza automáticamente sus dietas cada vez que aumentan los salarios de los empleados del Congreso. Desde las calles los interpelan.