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Una derecha brasileña desconcertada deja solo a Flávio Bolsonaro con sus acusaciones de fraude electoral

Bernardo Gutiérrez

Río de Janeiro —
28 de octubre de 2026 23:40 h

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“Un fraude electoral ante mis ojos”. Con esas palabras, Flávio Bolsonaro se ha pronunciado por primera vez desde EEUU. Un comunicado en el que aseguraba, por unos minutos, ser el “verdadero presidente electo de Brasil”. La fuga del excandidato ultra de tras su derrota electoral le ha cogido a sus aliados más fieles con el pie cambiado. Frederick Wassef, abogado de Flávio Bolsonaro, aseguró que la noticia le pilló por sorpresa. Valdemar Costa Neto, presidente del Partido Liberal (PL), tampoco estaba al tanto del plan de fuga. El senador Rogério Marinho, coordinador de la campaña presidencial, afirmó Flávio Bolsonaro no informó a ninguno de los líderes del partido de sus planes de dejar el país. Tras la fuga del senador, el PL convocó una reunión de urgencia para decidir el futuro del partido, a la que acudió Michelle Bolsonaro, ex primera dama y senadora electa.

Medios brasileños como O Globo, Folha de São Paulo y Estadão de São Paulo, destacan en sus portadas el “tono golpista” de la carta. En ella, acusa a Lula de haber cometido un “fraude electoral” y habla de que es objeto de una “persecución política que empezó con mi padre”.

Con algunas excepciones, los pesos pesados del bolsonarismo se mantienen en silencio o han reconocido la derrota. El PL reconoció en un comunicado oficial la victoria de Lula. Tarcísio de Freitas, que ganó las elecciones al gobierno de São Paulo en la primera vuelta, uno de los más firmes aliados del bolsonarismo, reconoció la victoria de Lula el martes por la tarde. Tarcísio, considerado el nombre más fuerte para liderar la derecha en Brasil, defraudó al ala dura del bolsonarismo, pues no cuestionó ni el resultado electoral ni aireó el discurso de persecución política usado por Flávio Bolsonaro. Dentro del PL, los jóvenes diputados Nikolas Ferreira y Lucas Pavanato, los más votados del país, se están quedando solos en su petición de no reconocer los resultados.

La línea dura bolsonarista no está llegando del núcleo duro, sino de aliados de segunda línea. Por un lado, Sérgio Moro, el juez que detuvo ilegalmente a Lula en 2018, elegido gobernador del estado de Paraná, respaldó la decisión de Flávio Bolsonaro de huir del país. “Brasil sigue lejos de la normalidad institucional. En este contexto, que Flávio deje el país es comprensible”, afirmó. Por otro, Pablo Marçal, el coach extrema derechista que sorprendió al conseguir millones de votos en las elecciones municipales de São Paulo en 2024, expresó en un post de Instagram, su apoyo a Flávio Bolsonaro: “¡No es una fuga! Es exilio”. Marçal, que ha asesorado da Flávio Bolsonaro durante la segunda vuelta electoral, aspira a ser candidato presidencial en 2030, a pesar de estar inhabilitado políticamente hasta 2032.

Crece la presión contra Flávio Bolsonaro después de su huida de Brasil. La Policía Federal (PF) estudia solicitar al Supremo Tribunal Federal (STF) el bloqueo de los bienes de Flávio Bolsonaro, quiebra de sigilo bancario y prisión preventiva, para forzar su regreso a Brasil. Alexandre de Moraes, el ministro del STF que está a cargo de la investigación que acusa a Flávio Bolsonaro de lavado de dinero y evasión de divisas, ya decretó el bloqueo de bienes y la quiebra del siglo bancario del abogado Willer Tomaz, amigo personal de Flávio Bolsonaro, que huyó el viernes de Brasil. La PF sospecha que Flávio Bolsonaro y Willer Tomaz, que llegaron a usar una cuenta conjunta, participaban de un esquema de lavado de dinero de una casa de apuestas online, entre otras cosas. La fuga de Flávio Bolsonaro tiene base jurídica para su prisión preventiva, según los juristas consultados por Folha de São Paulo.

Por otro lado, nombres de peso del Partido de los Trabajadores (PT) están redoblando la presión contra Flávio Bolsonaro. Lula da Silva, vencedor de las elecciones del pasado domingo, criticó con dureza la huida de su adversario político el lunes, durante la celebración de su octogésimo primer cumpleaños. Calificó la huida de Flávio Bolsonaro de “vergonzosa” y de “falta de respeto”: “Quien no debe, no teme. El ciudadano que sale escondido de este país debe alguna cosa”. Por otro lado, diputados del PT pidieron a Alexandre de Moraes la prisión preventiva de Flávio Bolsonaro y la solicitación de la alerta roja a la Interpol, para empezar a tramitar su extradición. Sin embargo, algunos pesos pesados del PT temen que Flávio Bolsonaro se radicalice en Estados Unidos e incentive al Gobierno de Donald Trump a tomar nuevas medidas contra Brasil.