El paraguas nuclear francés sobre Europa sacude el removido escenario geopolítico mundial

Rodrigo Ponce de León

Corresponsal en Bruselas —
7 de marzo de 2026 22:37 h

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El nuevo escenario geopolítico está provocando cambios sorprendentes. Aunque ha sido un anuncio opacado por la guerra contra Irán, el abandono de la defensa de Europa por parte de Estados Unidos ha hecho que un grupo de países mueva ficha para aceptar el paraguas nuclear francés como fórmula de disuasión frente a Rusia. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció esa semana la nueva “estrategia de disuasión nuclear avanzada” con “la participación convencional de fuerzas aliadas en nuestras actividades nucleares”. No es una posición nueva, a lo largo de la historia Francia ha puesto su arsenal nuclear al servicio de otros países europeos, lo relevante ahora es que ocho países han confirmado su participación: Reino Unido, Alemania, Bélgica, Países Bajos, Polonia, Suecia, Dinamarca y Grecia. Se abre un nuevo tablero cuyo juego aún se está por decidir, pero Rusia ya ha avisado de que la propuesta francesa es “extremadamente desestabilizadora”. Ante las preguntas de elDiario.es sobre la posición española, el ministerio de Defensa ha respondido que no hay nada sobre la mesa.

“En un momento en el que las certezas vacilan, los adversarios se envalentonan y las alianzas se tambalean, la disuasión es y debe seguir siendo un intangible francés. Debemos reforzar nuestra disuasión nuclear ante la combinación de amenazas, y debemos pensar en nuestra estrategia de disuasión en la profundidad del continente europeo, respetando plenamente nuestra soberanía, con la implantación progresiva de una disuasión avanzada”, señaló el presidente francés en la base de submarinos nucleares franceses de Ile Longue, en Crozon.

La nueva doctrina de disuasión nuclear francesa consiste en que Francia aumentará el número de sus ojivas nucleares, dejará de comunicar públicamente la cifra exacta de su arsenal, y lo relevante ahora es que hará ejercicios nucleares junto a otros aliados europeos y podrá estacionar activos nucleares en países aliados. Esto no quiere decir que la decisión de disparar un arma nuclear vaya a ser compartida, el mando nuclear seguirá siendo francés y el presidente francés será el único que puede decidir el uso de la fuerza nuclear. Aquí puedes leer el discurso íntegro de Macron.

No es la primera vez que Francia ofrece su disuasión nuclear a Europa. El Ministerio francés de Exteriores se encargó de difundir un vídeo en redes sociales en el que se recoge a diferentes presidentes franceses, desde Charles de Gaulle a François Mitterrand pasando por François Hollande, que a lo largo de la historia han puesto el arsenal francés al servicio de los europeos.

El propio Macron ya lo hizo en 2020 y lo volvió a hacer en 2025. Ahora, con los cambios geopolíticos marcados por la Administración de Donald Trump y la amenaza de Rusia, buena parte de Europa ha accedido a la oferta francesa. El abandono de Estados Unidos de su papel de aliado estable de Europa ha provocado que en la UE se busque cómo aumentar en defensa la autonomía estratégica también en Defensa, lo que significa tener capacidad de disuasión con armas nucleares.

Para evitar suspicacias y más encontronazos dentro de la OTAN, Macron ha insistido en que su propuesta no trata de sustituir a la Alianza Atlántica. “La disuasión avanzada que proponemos es un esfuerzo distinto que tiene su propio valor y que es perfectamente complementario al de la OTAN, tanto en el plano estratégico como en el técnico”, apuntó Macron.

El secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, ha mantenido la postura de que “si alguien piensa que la UE se puede defender sin los EEUU, que siga soñando”, y en esta ocasión, aunque optó por dar la bienvenida a la propuesta de disuasión nuclear francesa, afirmó que EEUU sigue siendo el garante último de la seguridad europea. “No obstante, y todos estamos de acuerdo en esto, el garante último y supremo de nuestro modo de vida —el hecho de que tengamos medios de comunicación libres, prensa libre, elecciones y nuestro estilo de vida, que se recuperó con tanto esfuerzo después de la Segunda Guerra Mundial— es el paraguas nuclear de los Estados Unidos, y eso es fundamental”, declaró Rutte.

Héloïse Fayet, investigadora sobre disuasión y proliferación del Institut français des relations internationales (Ifri), escribe en Le Monde que “la disuasión no depende solo de las capacidades militares, sino también de las percepciones. Si Rusia llegara a creer que Washington no está dispuesto a escalar el conflicto si fuera necesario y que Europa es incapaz de compensarlo, la coerción nuclear podría convertirse en una opción atractiva para Moscú”.

“A la espera de que algún día el mundo se vea libre de esas armas, la única vía realista que les queda a los Veintisiete es volver la vista hacia Francia, único miembro con un arsenal operativo... lo que ayer resultaba tabú, tanto para no molestar a Washington como para no crear problemas internos con las respectivas opiniones públicas en mitad de situaciones de crisis, hoy cobra fuerza”, escribe Jesús A. Núñez Villaverde, ex militar y analista del Real Instituto Elcano.

Respuesta europea positiva a la disuasión francesa

No han sido los 27, pero siete países de la UE y el Reino Unido han salido a asegurar que quieren participar conjuntamente con Francia en su paraguas nuclear. En un salto abismal en lo que han sido las políticas de Defensa de Alemania desde la Segunda Guerra Mundial, el canciller, Friedrich Merz, declaró que junto a Macron “se ha establecido un grupo directivo nuclear en el que se coordinarán en cuestiones de disuasión. La intención es adoptar medidas concretas antes de que finalice este año, incluida la participación de Alemania en ejercicios nucleares franceses”.

Merz, que mantiene una postura para evitar el enfado de Washington, también deslizó que “esta cooperación franco-alemana se basa en la comprensión compartida de que la dimensión nuclear de la disuasión sigue siendo un pilar de la seguridad europea, apoyándose en la disuasión extendida de EEUU”.

Mientras, el primer ministro polaco, Donald Tusk, anunció que “Polonia mantiene conversaciones con Francia y un grupo de aliados europeos más cercanos sobre el programa de disuasión nuclear avanzada. Nos estamos armando junto con nuestros amigos para que nuestros enemigos nunca se atrevan a atacarnos”, en clara referencia a Rusia. En el mismo sentido se posicionó el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, que confirmó que su país quiere participar en la propuesta francesa: “Fortalecer la capacidad de defensa de Europa no ha sido tan importante desde la Segunda Guerra Mundial como lo es ahora. Naturalmente, nos gustaría ver un mundo completamente libre de armas nucleares, pero mientras Rusia tenga estas armas y amenace a sus vecinos, las democracias deben poder disuadir los ataques y salvaguardar nuestra propia seguridad y libertad”.

Por su parte el primer ministro belga, Bart de Weber, comentó en la red social X que acogían “con satisfacción el enfoque del presidente Emmanuel Macron. Esto forma parte del fortalecimiento de la seguridad y la defensa europeas. Responderemos positivamente y cooperaremos con Francia para implementar esta disuasión reforzada”. Mientras, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, tras descartar la posibilidad de que haya bombas atómicas francesas en territorio danés, dijo que era necesario que Europa debatiera la disuasión debido a la amenaza procedente de Moscú. En el caso de Países Bajos, su ministro de Defensa, Dilan YeÅŸilgöz, comentó que la oferta francesa “brinda la oportunidad de fortalecer la dimensión europea de la disuasión nuclear junto con los aliados de la OTAN cuando la guerra en Ucrania ha empeorado la seguridad en Europa”.

Francia ya tenía un acuerdo de cooperación con el Reino Unido, que también tiene armamento nuclear. Recientemente, el ejército británico participó por primera vez en ejercicios con sus homólogos franceses.

Pero mejor aún explica la frase “los próximos 50 años serán una era de armas nucleares” de Macron la nueva posición de Finlandia. Aunque no se ha posicionado sobre la propuesta francesa, el ministro finlandés de Defensa, Antti Häkkänen, ha anunciado que van a cambiar las leyes de su país que prohíben las armas nucleares para que se pueda importar, transportar y almacenar armamento nuclear en territorio finlandés.

“Una amenaza directa para Moscú”

Ante la propuesta de Francia, Rusia apuntó que se trata de una medida que “representa una amenaza directa para Moscú”. La portavoz del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, dijo que el anuncio de Macron es “extremadamente desestabilizador”. Zakharova subrayó que la propuesta francesa es “un fortalecimiento y una expansión significativos del potencial nuclear de la OTAN que, en caso de un conflicto militar con Rusia, podría utilizarse de manera coordinada contra nuestro país”.

Mientras, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, puntualizó que la propuesta francesa confirma el planteamiento de Rusia de que las armas nucleares francesas y británicas deberían formar parte de cualquier futura negociación sobre el equilibrio nuclear global. El mes pasado expiró el tratado New START, que limitaba el número de ojivas nucleares de Rusia y Estados Unidos sin que haya propuestas para limitar los arsenales.

La próxima conferencia sobre no proliferación de armas nucleares se prevé que tenga lugar los meses de abril y mayo. La directora de la Campaña Internacional para abolir las armas nucleares, Melissa Parke, apuntó que “el anuncio de Macron representa una amenaza directa para la paz y la seguridad de la región y del mundo” y llevar a Rusia a interpretarlo como una provocación que podría aumentar el riesgo de escalada.

Reforzar la credibilidad para disuadir

Francia tiene por el momento 290 ojivas nucleares, pero Macron ha comentado que pretende incrementarlas sin especificar el número. Gracias a su nuevo modelo, el armamento nuclear de Francia se puede “dispersar por el continente europeo” para “complicar los cálculos de nuestros adversarios”, dijo. Esta es la base de la nueva disuasión.

Como explica Luigi Scazzieri, analista de seguridad y defensa en el European Union Institute for Security Studies, “la cooperación operativa con los aliados también mejorará la eficacia de las fuerzas nucleares francesas y, por tanto, respaldará la credibilidad general de la disuasión. Por ejemplo, los aliados no nucleares podrían aportar aeronaves convencionales u otras capacidades de apoyo a las operaciones nucleares, como la supresión de defensas aéreas o hacer de escolta de aviones capaces de transportar armas nucleares en misiones, maximizando así sus probabilidades de éxito. El despliegue temporal de aeronaves con capacidad nuclear en territorio de socios facilitaría su uso en una crisis, permitiendo una respuesta más rápida y aumentando la flexibilidad geográfica de los cazas franceses”.

Y porque la disuasión es realmente un ejercicio de credibilidad. El analista del European Union Institute for Security Studies añade que “más allá de las mejoras operativas, la iniciativa francesa también promete reforzar la credibilidad política de la disuasión al integrar más estrechamente a los aliados en su postura disuasoria. Una mayor participación de los socios europeos en consultas, ejercicios y cooperación operativa envía la señal de que la defensa de Europa es un esfuerzo compartido”.

Como concluye Darya Dolzikova, experta en disuasión y seguridad nuclear del Royal United Services Institute, Francia y el Reino Unido, como potencias con armamento atómico, “nunca van a igualar a Rusia en términos de número y diversidad de su arsenal nuclear, pero no es así es como funciona la disuasión. Rusia solo necesita no estar segura de si puede contar con que los franceses utilizarán o no sus armas nucleares en defensa de los aliados europeos para que la disuasión sea efectiva”.