El corte de Internet en Irán es el más largo que sufre un país desde la Primavera Árabe en 2011
El corte de Internet que vive Irán cumplirá el próximo martes su segundo mes completo, lo que lo convierte en el más largo que ha sufrido ningún país desde la Primavera Árabe, según los analistas.
Las autoridades iraníes interrumpieron totalmente el acceso a la red el día 28 de febrero, cuando comenzaron los ataques de Israel y EEUU. Ya lo habían hecho durante las protestas contra el régimen en enero. Más allá de lo que puedan vivir en primera persona los ciudadanos, el apagón generalizado supone que la información sobre la guerra que llega a mucha gente en Irán es menor que la que se recibe en otros países de la región.
“Cuando hablo con la gente de Irán, [compruebo que] a menudo no son conscientes de la magnitud de la destrucción y de otros acontecimientos”, dice Amir Rashidi, director de la organización por la defensa de los derechos humanos en Irán Miaan Group. “Sus únicas fuentes de información son la televisión estatal iraní y un canal por satélite; no tienen acceso a las principales fuentes de noticias, y estos dos medios informan según sus propios intereses. El resultado es que los iraníes desconocen muchos detalles, cuando no son las noticias lo que ignoran directamente”, agrega.
En Gerdoo, el Google iraní, las palabras clave 'guerra o 'alto el fuego no arrojan ningún resultado, según un informe del Miaan Group [...] En otro motor de búsqueda iraní, los resultados de la palabra "guerra" son noticias sobre la decisiva victoria de Irán
Este apagón de Internet es el más largo y grave que sufre un país desde la Primavera Árabe, cuando Libia perdió la conexión durante casi seis meses, según Doug Madory, director de análisis de Internet en la empresa Kentik. “El hecho de que el Gobierno iraní siga bloqueando el acceso a Internet sugiere que las estructuras del régimen no han cambiado mucho”, opina.
Otro precedente es Sudán, que en 2019 cortó el acceso a Internet durante 37 días. Aunque ha habido cortes más largos en Birmania, Gaza y Ucrania, las interrupciones no afectaron a todo el territorio nacional.
Ahora mismo, la mayoría de los iraníes solo puede acceder a una red nacional que lleva 16 años en desarrollo: la Red Nacional de Información, o NIN, por sus siglas en inglés. Completamente separada del resto de Internet, la NIN tiene sus propios motores de búsqueda y servicios de mensajería, además de una versión iraní de Netflix. Supervisada por el Gobierno, todas sus plataformas entregan a las autoridades iraníes información sobre los usuarios, también las aplicaciones de mensajería.
En el mercado negro, el acceso a Internet por VPN o por una tarjeta SIM especial se vende a un precio de entre 6 y 24 dólares por gigabyte
“Se está imponiendo una estricta censura a los motores de búsqueda nacionales y a todas las plataformas locales”, señala un informe del Miaan Group. En Gerdoo, el Google iraní, las palabras clave “guerra” o “alto el fuego” no arrojan ningún resultado. “Como si no existiera ninguna guerra, ni en Irán ni en ningún otro lugar del mundo”, decía el informe. En otro motor de búsqueda iraní, los resultados de la palabra “guerra” son noticias sobre la decisiva victoria de Irán. Según Rashidi, de Miaan Group, “la información que difunden las plataformas nacionales ha sido sometida a una censura y control muy estrictos en un intento deliberado de moldear la opinión pública”.
Críticas en el Gobierno
El malestar entre la población ha llevado a miembros del Gobierno a pronunciarse en contra de la continuidad del apagón. “Debe evitarse cualquier forma de restricción o discriminación en el acceso a Internet”, afirmó el 22 de abril el vicepresidente primero de Irán, Mohamad Reza Aref, en un encuentro con el ministro de Comunicaciones, Satar Hashemi.
Aref sostuvo en sus declaraciones que un “Internet por niveles y con un mecanismo de segregación del acceso son incompatibles con el enfoque del Gobierno orientado a la justicia” y consideró que la conexión a la red es “una de las necesidades básicas de la población y debe ser reconocida como un derecho público para todos los ciudadanos”, según recogió EFE.
Estas manifestaciones no implican que la clausura se vaya a levantar pronto, pues quien determina la política de seguridad es el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, donde se sientan el presidente, los ministros de Exteriores e Interior, los presidentes del Parlamento y el Poder Judicial, dos representantes del líder supremo, el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria y del Ejército regular. Con la guerra, su preponderancia es aún mayor.
Los iraníes que quieren esquivar el bloqueo informativo tienen pocas y onerosas opciones. Para conectarse, algunos viajan por tierra y cruzan la frontera con Turquía. En el mercado negro, el acceso a Internet por VPN o por una tarjeta SIM especial se vende a un precio de entre 6 y 24 dólares por gigabyte (entre 5,1 y 20,5 euros, aproximadamente), lo que representa entre 5 y 20 veces el precio promedio mundial. Como publicó el Miaan Group, Internet se ha convertido en un “bien de lujo” al alcance de unos pocos.
En los últimos días, el país ha permitido el acceso limitado a determinados colectivos de empresarios y profesionales a través de una pasarela conocida como Internet Pro en la que la mayoría de aplicaciones de mensajería siguen bloqueadas, pero que permite acceder a servicios de Google, según Al Jazeera.
“No hay perspectivas claras de que se restablezca la conectividad a Internet, teniendo en cuenta las nuevas políticas del Gobierno iraní”, señala el estudio del Miaan Group. Este considera probable que el bloqueo continúe algún tiempo, durante el que Irán seguirá promoviendo su red nacional. Pero muchos servicios de esta red son defectuosos o directamente no funcionan.
Traducción de Francisco de Zárate
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