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Avance Fallout 4, un nuevo comienzo tras el apocalipsis

El que venía siendo el título más esperado por parte de Bethesda Softworks se ha hecho realidad con una extensa presentación de sus primeros detalles en el E3 2015, prometiendo sumergirnos como nunca en un mundo postapocalíptico con infinitas posibilidades jugables.

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Fallout 4

Fallout 4

Lo llevábamos esperando desde hace ya ni se sabe el tiempo y por fin se ha convertido en realidad con la presentación oficial de sus primeros detalles durante la que ha sido la primera conferencia de prensa en el E3 de la historia de Bethesda, su compañía responsable. Fallout 4 existe, quiere ser el juego más grande y ambicioso jamás desarrollado por la compañía, y ya va camino de tu PC, Xbox One y PS4 con una fecha de lanzamiento fijada para el próximo 10 de noviembre.

Sí señores, se ha tratado sin lugar a dudas de una de las confirmaciones más esperadas y demandadas por una comunidad de jugadores que nunca ha perdido la fe. Y teniendo en cuenta que tanto el propio Fallout 4 como The Last Guardian, el remake de Final Fantasy VII y el desarrollo de Shenmue III también han sido confirmados durante la feria angelina, no pocos señalan que este E3 2015 ha sido histórico, digno de pasar a la memoria colectiva como uno de los mejores E3 de todos los tiempos.

Un E3 dedicado a los jugadores, a cumplir con sus deseos. Y parece que eso es exactamente lo que quieren hacer desde Bethesda con Fallout 4, título cuyos primeros detalles os desgranamos a continuación.

La franquicia Fallout es sinónimo de libertad de acción y de ambientación sobrecogedora. Se cuentan por centenares de miles los jugadores conquistados por su maravilloso mundo postapocalíptico, por su apartado artístico en clave retro-futurista. Y por supuesto todo esto estará de vuelta en Fallout 4, contando con una serie de novedades prácticamente impensables en entregas anteriores.

La acción nos llevará a la arrasada ciudad de Boston. Como muchos ya sabréis la Tierra se ha convertido en un páramo estéril y radioactivo tras un terrible apocalipsis nuclear, y nosotros hemos sobrevivido gracias a que pudimos refugiarnos a tiempo en un bunker. Pero claro, tarde o temprano nos toca salir para explorar el páramo en busca de recursos, en busca de una nueva vida, teniendo que hacer frente a multitud de peligros en forma de animales salvajes, bárbaros y mutantes.

Una vez salimos al páramo podemos hacer lo que queramos. Sí, LO QUE QUERAMOS. Desde explorar en busca de recursos hasta tratar de charlar con otros personajes para echarles una mano o bien para ganarnos su confianza y después masacrarles, sumergirnos en territorios en los que todo parece indicar que encontraremos una muerte segura o quedarnos quietecitos en un rincón como ratas cobardes. Pero antes que nada, tocará crear nuestro propio personaje, pudiendo elegir entre hombre y mujer para después esculpir su rostro, cabello y el tono de su piel con tal nivel de detalle que parece imposible que pueda haber dos personajes iguales. Como decimos, la personalización y la libertad de acción han sido dos de las grandes líneas guía de Bethesda para crear Fallout 4.

El mundo que recorreremos es dinámico, de forma que todo cambia, que prácticamente nada está ahí para siempre. Dependiendo de nuestras acciones, de nuestros diálogos con personajes secundarios, de qué es lo que queramos hacer en cada momento, podremos acceder a una aventura radicalmente distinta a la de cualquier otro jugador alterando el mundo que nos rodea y su relación con nosotros.

Vuelve nuestro fiel pastor alemán, ‘Albóndiga’, que nos acompañará a todas partes y al cual podremos dar órdenes. Podrá adentrarse en zonas inaccesibles para nosotros, traernos objetos e incluso defendernos de ciertos peligros. Vuelve por supuesto el combate tan típico de Fallout, permitiéndonos ralentizar la acción para elegir dónde queremos disparar para infringir un mayor daño a nuestros enemigos, pero eso sí, dando la opción a cada jugador de elegir su propia forma de jugar alternando entre un sistema más clásico y otro más directo y frenético.

Y vuelve por supuesto el crafteo, llegando a un nivel pocas veces visto en un videojuego. En los diferentes escenarios encontraremos centenares de recursos a recolectar, los cuales nos servirán para crear nuevos objetos como armas, vestimentas, armaduras de combate, ítems… Dichas armas y armaduras a su vez pueden ser modificadas hasta lo obsceno, pudiendo crear centenares de combinaciones distintas, ¡una locura!

La personalización llega hasta tal punto que podremos construir nuestra propia casa. Se trata de algo opcional, por supuesto, pero que promete ofrecer horas y horas y horas de entretenimiento a todo aquel que quiera construirse una pequeña mansión en el yermo. Lo que nos ha enseñado Bethesda en dicho sentido nos ha dejado con la boca abierta, porque más allá de poder elegir la decoración y la distribución de los objetos, podremos construir la estructura tal cual de la casa eligiendo sus dimensiones, forma y número de pisos. Además podremos colocar luces, focos para detectar los peligros de la oscuridad, y defensas como torretas, trampas explosivas y lanzallamas para protegernos de los mutantes.

A nivel visual nos encontramos ante una dirección artística sobrecogedora. Eso sí, en materia puramente gráfica hay quien le achaca cierto conservadurismo al utilizar el mismo motor gráfico de Skyrim, tantísimas veces usado por Bethesda. Evidentemente cuenta con no pocas modificaciones que lo hacen parecer ‘casi’ nuevo, sobre todo en términos como la iluminación y la cantidad de detalles de los objetos, personajes y escenarios; pero habrá que ver cómo se comporta finalmente y si ha conseguido evolucionar en temas tan criticados como las animaciones.

En definitiva, nos encontramos ante uno de esos grandes, grandes títulos que prometen ofrecer tal cantidad de horas de juego, de posibilidades y de libertad de acción como para sobresaturar a un jugador ya de por sí obnubilado por su sensacional ambientación. Sinceramente, no sabemos qué será de nosotros cuando Fallout 4 caiga en nuestras manos el próximo 10 de noviembre, puesto que no creemos tener tiempo suficiente como para aprovechar sus posibilidades a no ser que nos retiremos con nuestra consola a un monasterio tibetano.

Por si las moscas ya hemos pedido el divorcio, hemos bloqueado a nuestros amigos en Facebook y estamos tanteando la opción de fingir nuestra propia muerte para que nadie pueda molestarnos por los próximos dos o tres años. Fallout 4 es una realidad, y llevamos tanto tiempo esperándole que todo lo demás (salud, suerte, dinero, amor, necesidades básicas, etc.) es completa y absolutamente secundario.

Fallout 4

 

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